Levantemos la voz por Duarte

Miuris (Nurys) Rivas

 

El video de un programa radial capitalino, donde uno de sus presentadores, se atrevió a insultar la memoria de Juan Pablo Duarte, ha levantado gran revuelo.

 

No es la primera vez que se denuncian faltas graves de este hombre que ofende, injuria verbal y públicamente a cualquier persona y su última “gracia” ha consistido en verter juicios ofensivos y denigrantes contra el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.

 

El funesto personaje radial entrevistaba a Roberto Cassá, director del Archivo General de la Nación en un programa que se difunde a nivel nacional y la reacción desatada en las redes y medios de prensa, repudiando los juicios contra Duarte, ha sido inmensa.

 

Asociaciones culturales, ONG´s y personas en general, reúnen firmas para lograr que esa figura “influyente” a quien más que eso, califico de nefasta, sea expulsada de los medios y sometida a un juicio por difamación.

 

Razones sobran no de ahora, para que se tomen medidas en contra de alguien que se salta las normas de la radiodifusión a diario, solo que ahora su abuso rebasa el colmo del hecho más deplorable.

 

Lo que más sorprende es que el director del Archivo Histórico de la Nación tuviera la paciencia de permanecer impasible ante un sujeto que denigraba en su presencia y públicamente a Juan Pablo Duarte, lo menos que tendría que haber hecho, era abandonar de inmediato el escenario de la entrevista.

 

Si existe una comisión Nacional de espectáculos Públicos y Radiofonía, me estoy preguntando cuáles son sus funciones.

 

Ningún dominicano se había atrevido a mancillar de manera tan vil al fundador de República Dominicana, sin embargo, este “locutor” que no tiene moral suficiente para hablar por la radio nacional, lo hace y sigue tan campante.

 

Lo lógico es esperar una reacción oficial determinante, del gobierno, Ministerio de Cultura, Educación, del propio Archivo General de la Nación, Academia Dominicana de la Historia, Comisión de efemérides Patrias y tantas otras instituciones que deberían limpiar esta ofensa.

 

Ya basta de temer a “vacas sagradas”, falsos ídolos que parecen estar protegidos por una inmunidad poderosa.

 

Denunciar y condenar esta acción, es un deber de todos los buenos dominicanos.