Sociedad de valores

 

Por Juan Jose Sanchez

En el ámbito de la filosofía, los valores son las cualidades que hacen que una realidad sea estimable o no. Estos valores pueden ser negativos o positivos, y calificarse como inferiores o superiores de acuerdo a su jerarquía. Los valores humanos son aquellos aspectos positivos que nos permiten convivir con otras personas de un modo justo con el fin de alcanzar un beneficio global como sociedad.

No los comprendemos como un rasgo únicamente individual, sino todo lo contrario: un valor resulta tan útil y beneficioso para nosotros como para el resto de nuestros semejantes, y existe en cualquier sociedad sin importar el país, la cultura o la religión.

Teniendo claro que los valores humanos son todos conceptos universales que controlan la acción del ser humano y que trasciende más allá de las culturas y las sociedades, se tiene que una de sus virtudes es que elevan la vida de las personas a un nivel imaginable, la mayoría de ellos por no decir todos tienen una estrecha relación con lo ético y lo moral hasta un poco más haya como posturas filosóficas y religiosas.

Como dice Carleth Acosta en su monográfico sobre la crisis de valores en nuestra sociedad actual. En la actualidad, es muy común escuchar frases como: “se están perdiendo los valores“, “existe una pérdida total de valores“, “en mis tiempos están cosas no pasaban”. Por lo general, estos comentarios corresponden a la pérdida de valores morales y sociales

Sin embargo, a medida que avanzamos de generación en generación vemos como los valores han perdido dentro de las sociedades vemos como los jóvenes van perdiendo el respeto a sus mayores y como le dan valor a temas tan superfluos como la moda, la vanidad, la superioridad. Perdiendo así, el sentido de cooperación con sus semejantes.

Todo esto juega un papel protagónico en la crisis social por la que atraviesa el mundo entero y en especial nuestro país. Debido a los altos índices de delincuencia, embarazos precoces, niños en situación de calle, tráfico de drogas, prostitución, y corrupción entre otros tantos males que nos agobian.

En nuestra sociedad no debemos ni podemos permitir que continúe de manera sistemática esa inversión de valores, que tanto daño nos ocasiona, a nuestras generaciones actuales y futuras, no es posible que de manera constante, esos valores se violen sin que no exista ningún régimen de consecuencia, por lo tanto exhortamos a la ciudadanía a velar de manera constante, pertinaz y eficiente, que se respeten  esos valores,  y que su no cumplimiento no sea la norma sino la excepción.

 

Por Dr. Juan José Sánchez

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