12 de octubre: ¿los inmigrantes tenemos algo que celebrar?

Guillermo Morales--http://legalcity.es

El 12 de octubre se celebra lo que el Gobierno español da en llamar “Día de la Hispanidad”. Y aunque este año las autoridades han decidido acabar con el carácter exclusivamente militar programando actividades para fomentar “la participación ciudadana” los inmigrantes de origen latinoamericano no tenemos absolutamente nada que celebrar porque más que una fiesta es, para nosotros, un día de condena y denuncia.

Para unos celebración de la “transculturación” pero para otros, día de denuncia de todo lo que fue la conquista y colonización del continente americano: evangelización, pillaje, muerte, destrucción, aculturización, y dependencia, bajo el lema de los Reyes Católicos de “un estado, una raza, una religión”.

En uno de mis viajes por centroamérica recuerdo haber visto un Cristo “negro” en la ciudad de Esquipulas (Guatemala). Aunque lo cierto es que es negro porque a que a lo largo de más de 400 años de veneración, la madera en que fue tallado ha adquirido una tonalidad oscura semejante al color de piel morena de los habitantes originales de esta región, muchos lo interpretan como símbolo de que nunca fuimos blancos como los colonizadores y que siempre fue de ese color. Desde antes de la llegada de los españoles al nuevo continente Esquipulas era un lugar de peregrinación conocido en Mesoamérica donde se rendía culto al dios guerrero Ek Chuaj. Luego de la conquista de Esquipulas en el año 1530, los misioneros españoles iniciaron el trabajo de evangelización de los pueblos conquistados. Y no quedó otra que adorar, en lo adelante, a un Cristo rubio de ojos claros.

¿Día de la Hispanidad o más bien colonización de la corona española con la América Indígena? Se invadieron las tierras y las tomaron como si no tuvieran dueño; tomaron las riquezas a la fuerza y se las llevaron; mataron niños, mujeres, jóvenes y ancianos en nombre de la Espada y la Cruz. Nos llevaron la viruela, la peste bubónica, la tuberculosis y otras enfermedades desconocidas hasta entonces.

¿Puede llamarse a esto “hispanidad” o violación de los derechos ancestrales de los indígenas; genocidio; mezcla forzada a través de violaciones? Día de recuerdo a hombres símbolos de la resistencia indígena como Túpac Amaru, el indio dominicano Hatuey, Lautaro (hijo del Cacique araucano “Curiñanca”), Caupolicán…

El 12 de octubre podría ser un buen comienzo para pedir perdón. Entonces, solo entonces, tal vez podemos hablar de Hispanidad. La historia oficial, enseñaba que América fue “descubierta” por Cristóbal Colón, cuya llegada permitió a los habitantes de estas tierras obtener una lengua y acceder a la “civilización”. Jamás se dijo la verdad: que fue una invasión, como hacen todos los imperios, que fue un saqueo de nuestros recursos. Por más de trescientos años se llevaron el oro, plata, maderas valiosas, todo lo que pudieron llevarse.

Los pueblos indígenas cuyos miembros se replegaron a lugares inhóspitos antes que aceptar ser subyugados, son los que superando enormes dificultades guardaron celosamente sus lenguas, su organización social, sus formas de cultivo, en resumen; su cultura ancestral que respeta la naturaleza y al ser humano. Estos pueblos que se negaron a morir son historia viva, ellos con su ejemplo alientan la lucha para derribar los mitos levantados y sostenidos por quinientos años.

Me viene a la cabeza el excelentísimo texto del Maestro Galeano: “Cristóbal Colón no pudo descubrir América, porque no tenía visa y ni siquiera tenía pasaporte. A Pedro Alvares Cabral le prohibieron desembarcar en Brasil, porque podía contagiar la viruela, el sarampión, la gripe y otras pestes desconocidas en el país. Hernán Cortés y Francisco Pizarro se quedaron con las ganas de conquistar México y Perú, porque carecían de permiso de trabajo. Pedro de Alvarado rebotó en Guatemala y Pedro de Valdivia no pudo entrar en Chile, porque no llevaban certificados policiales de buena conducta. Los peregrinos del Mayflower fueron devueltos a la mar, porque en las costas de Massachusetts no había cuotas abiertas de inmigración. Estas desgracias ocurrieron en tiempos remotos, mucho antes de que la globalización aboliera las fronteras”.

Entonces, el 12 de octubre es un día de luto y no de fiesta. ¿Realmente hay algo que celebrar?

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