Dominicana: ¿Cortar violencia de raíz o por las ramas?

Las portadas de los principales diarios, noticieros radiales y televisivos en República Dominicana tienen un denominador común, los hechos de sangre y la impunidad de los crímenes

Santo Domingo (PL) La violencia castiga a siete grandes provincias, reza el titular de uno de los principales diarios, mientras ciudadanos que lo leen piensan que se quedó corto, porque es una epidemia que invade al país.

En el primer semestre del año 2011, los hechos de violencia y criminalidad arrancaron la vida a unas mil 260 personas y provocaron heridas y lesiones permanentes a más de dos mil, según datos oficiales.

La cifra de muertes violentas es superior en 56 a los registros del mismo período del año 2010. Unas 35 personas han sido víctimas de balas perdidas o cruzadas entre narcotraficantes y policías, según partes policiales.

Pero las muertes también se han producido por la violencia familiar y de género, que este año ha provocado 112 feminicidios, mientras 16 hombres han sido muertos por sus parejas.

Once niños han sido asesinados por sus padres.

¿La violencia nace o se importa?

Cuando se conoce la idiosincrasia del dominicano de a pie, es difícil ver la violencia, porque sobresale su carácter jovial, hospitalario, solidario.

La violencia entra solapadamente, por la vía de la desesperanza, la falta de oportunidades, la carencia de lo mínimo para vivir, como el agua potable, una vivienda y empleo dignos.

El hogar, considerado habitualmente remanso de paz y amor, se torna caldo de cultivo en casos de abandono de la familia por el padre que se siente incapaz de proveer lo necesario para su esposa e hijos, y el choque de la pareja porque la mujer debe salir a trabajar.

Los hijos deben abandonar los estudios para compartir los gastos de la casa o son presa de adicciones como la bebida y las drogas.

En acciones legales de la Policía han muerto 203 personas, casi todos hombres con prontuarios delictivos en 75 por ciento de los casos, mientras que alrededor de 65 policías y militares han caído bajo el fuego de los delincuentes, aunque el 20 por ciento de ellos han perdido la vida en riñas, pleitos y venganzas, principalmente en lugares de diversión.

Las armas involucradas en estos crímenes poseen licencia en el 76 por ciento de los casos, lo que demuestra que estas no se usan para defenderse, sino para herir y matar a las personas.

Sin embargo, en las gavetas del Congreso yacen cubiertos de telarañas varios proyectos de control de armas entre la población.

En los últimos siete años, las estadísticas oficiales de la Policía establecen que 15 mil 179 personas murieron de manera violenta, incluyendo los seis meses del presente año, un promedio superior a dos mil muertes por año.

La alarma crece en la sociedad cuando es evidente que aún cuando se de solución a los casos, no se pone bridas al crimen.

El 10 de septiembre se realizó un panel sobre seguridad ciudadana en Santiago de los Caballeros, encabezado por el presidente Leonel Fernández, que reunió a los cuerpos armados, la Procuraduría, la sociedad civil y el gobierno. Allí se anunció el reforzamiento de las acciones para enfrentar la delincuencia.

Medidas para enfrentar el delito

Se anunció la adquisición de equipos y el uso de perros entrenados para el bloqueo y detección de celulares en las cárceles. Se ha podido comprobar que muchos crímenes cometidos se han organizado y ordenado desde los centros penitenciarios.

También se modificará el Código Procesal Penal para quitar flexibilidad a los casos criminales y adaptar la legislación a la complejización de los delitos del narcotráfico y los relacionados con el uso de tecnologías de la información.

Por otra parte, el director del Departamento Nacional de Información informó que, en coordinación con Migración y la Cancillería, están depurando a los extranjeros, como parte de un acuerdo con Interpol, a fines de tener un control de éstos.

Entretanto, el jefe de la Policía aseguró que se han reforzado las labores de patrullaje en las calles y principales sectores de la capital, con el fin de prevenir la delincuencia, además de la instalación de cámaras de seguridad en las principales calles.

El vocero de la Policía, Máximo Báez Aybar, citó que el fin de semana de 10 y 11 de septiembre sólo se produjo una muerte y los atracos y asaltos bajaron significativamente.

La Policía también acomete un proyecto de acercamiento a las comunidades para actuar de conjunto con la ciudadanía.

Código penal, garante del crimen organizado

El asesor en Asuntos de Drogas del Gobierno, Vincho Castillo, consideró que el actual Código Procesal Penal Dominicano es una garantía modernista donde el crimen organizado ha ganado espacio y se ha hecho cada vez más violento.

A su juicio, este código ha provocado que el aparato judicial termine colapsando, ya que no es para una etnia específica, como lo es el crimen organizado, donde el narcotraficante no tiene ningún temor a la experiencia penal, dijo Castillo.

Las inversiones en equipos y modernización de la Policía Nacional aún son insuficientes para controlar y enfrentar con eficacia el auge del crimen y el delito, no obstante los 13 mil arrestos por parte de estos cuerpos en el último año y la captura de más de seis toneladas de drogas de distintos tipos.

Sin embargo, el poder económico del narcotráfico constituye un desafío para las leyes y los que deben hacerlas cumplir. Recientemente, se sacaron 30 plantas de marihuana que pudieron crecer en una cárcel al amparo de guardias y reclusos.

Un director de un centro penitenciario fue fotografiado introduciendo botellas de bebidas alcohólicas y se ha hecho común el uso de celulares en las cárceles.

Personalidades opinan sobre seguridad

El candidato presidencial del Frente Amplio, Julián Serulle, planteó la necesidad de una transformación radical de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas para garantizar la seguridad ciudadana, esencial para el desarrollo del país.

Al referirse al gobierno que se propone si alcanza la presidencia, Serulle dijo que garantizará la seguridad ciudadana, asumiéndola como parte fundamental del desarrollo, apoyada en un Estado de Derecho, cuyas normas sean conocidas por el pueblo para que pueda cumplirlas y defenderlas.

El Ministerio Público deberá tener autonomía para actuar estrictamente de acuerdo a las evidencias en la infracción de la ley, sin influencia de los políticos, apuntó Serulle.

Agregó que la Policía Nacional deberá ser un cuerpo surgido, integrado y controlado por las comunidades, preparados técnica y profesionalmente a fin de prevenir la criminalidad y el delito en general, así como asistir a las familias en los problemas que requieran ayuda pública. El candidato del Frente Amplio advirtió que quedaría anulada la práctica de asignar efectivos de esos cuerpos al servicio de particulares.

Resaltó que se eliminará al costo que sea la complicidad de los poderes públicos con el narcotráfico, la corrupción e impunidad causantes de primer orden de los crímenes que afectan a la sociedad.

Asimismo, la investigadora del Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), Isaura Cotes Javier, manifestó a Dominicanos Hoy que las causas de la violencia contra la mujer radican, esencialmente, en la masculinidad agresora, la desigualdad en que se educa a hombres y mujeres y la impunidad.

Mientras no se cambien los patrones con los que se educa, tanto a hombres como a mujeres, la violencia seguirá manifestándose, dijo Cotes, y añadió que en República Dominicana el índice de muertes a causa de la violencia ha aumentado considerablemente.

De 40 mil 765 denuncias de actos violentos realizadas en 2010, el 22 por ciento corresponde a la violencia contra la mujer. Sin embargo, pese a esta cantidad de agresiones, las sentencias son mínimas, afirmó Cotes.

Presidente asume el desafío

El presidente Leonel Fernández se declaró garante de la seguridad de los dominicanos y con ese fin anunció medidas legislativas, el fortalecimiento de las instituciones que combaten el crimen y pidió ayuda a la población.

Fernández explicó cómo la ola de crímenes y delitos está vinculada al auge del narcotráfico y las rutas usadas por los cárteles de la droga para moverla desde Suramérica hasta el principal mercado consumidor que es Estados Unidos y también a Europa.

Explicó que República Dominicana pasó de ser lugar donde la droga era lanzada desde el aire para convertirse en centro de distribución de este comercio ilícito dentro del país y hacia el exterior.

Para dar una idea del poder económico actual del narcotráfico, el Presidente recordó que los ingresos de los carteles de la droga superan el producto interno bruto de Guatemala, Chile, Uruguay y hasta de Venezuela, siendo este un exportador de petróleo. Antes no existía una coordinación efectiva entre la Dirección Nacional de Control de Drogas y la Policía Nacional, reconoció el mandatario, pero ahora ambas instituciones tienen que enfrentar con una sola estrategia este delito, desde la entrada o salida de los narcóticos hasta su distribución al detalle dentro del país.

Por otra parte, es preciso ejercer un control efectivo de parte del Ministerio Público para no permitir nunca más el uso de teléfonos celulares dentro de las cárceles, donde muchas veces se han organizado atracos y homicidios mediante sicarios en libertad.

Delincuentes con un cúmulo de fichas policiales no pueden quedar en libertad, los crímenes no pueden quedar impunes, afirmó Fernández, quien igualmente criticó las muertes ocasionadas por la propia policía a personas desarmadas.

El mandatario dominicano afirmó que es obligación del gobierno proponer soluciones a corto, mediano y largo plazos, que garanticen la seguridad y que los ciudadanos se sientan protegidos.

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