PEPE MUJICA EN LA MIRA

Jonathan Gómez.

Jonathan Gómez

Analista político

Reside en Madrid

jgemap@gmail.com

Se dice que la política es el arte de lo posible, y esta sentencia está llena de mucho significado. En primer lugar, si pensamos en la palabra arte, podemos confirmar que el mismo se desarrolla por vocación, ya que una persona que se dedica a esta actividad posee algún tipo de don, unos dirán divino, otros en cambio que proviene de la naturaleza, pero en definitiva un don. En segundo lugar, la otra parte de la frase (lo posible), tiene una connotación positiva en consonancia con lo realizable. Así que, la primera premisa que debemos tener en cuenta es que todo es realizable a través de un arte llamado política, -empezamos bien-.

No es casualidad el afecto, cariño y simpatía que le profesa el mundo a Pepe Mújica. Desde el sector más joven, hasta el más longevo, desde el poderoso, hasta el más humilde, desde sus compueblanos, hasta la Europa más histórica, desde el sacerdote del pueblo hasta el Papa Francisco.

Pero llegados a este punto, nos viene a la mente una serie de cuestionamientos sobre nuestro protagonista, ¿Cómo ha conseguido agradar a todos? Empecemos por romper el primer paradigma; nos han dicho desde pequeños que no podemos caer bien a todo el mundo, que es imposible, -pero amigos-, habíamos dicho que la política es el arte de lo posible y debemos ser consciente de ello. El primer requisito para caer bien es, no ir con tal intención y dejar que simplemente suceda. Este requisito es sobradamente aplicable a Don Pepe, aunque va más allá, Mújica simplemente es él mismo, sin caretas, ni disfraces, es simplemente autentico. Así que podemos decir que el primer requisito es ser autentico, ya que a la larga la gente se da cuenta de esta virtud y la valora en gran medida.

Si analizamos la manera de proceder de Mújica, veremos una coherencia en sus palabras, discursos, intervenciones, conversaciones y diálogos. Pero la coherencia de él va mas allá, -como todo lo que hace-, resulta que es una coherencia acertada, una coherencia de sentido común, y para sorpresa, es el menos común de todos los sentidos. «Los políticos tenemos que vivir como vive la mayoría y no como vive la minoría». Esta frase es de nuestro querido Pepe y la misma está llena de coherencia y de sentido común, ya que los políticos son representantes del pueblo, su voz en el congreso, una mano alzada en el parlamento, una decisión en la asamblea. Por tanto, no deben mirar por un interés particular, pero si buscar el bien común, el bienestar de todos los ciudadanos a quienes representan; y todos estos elementos están en perfecta sintonía con la idea de la coherencia acertada, alineada con el sentido común que profesa Don Pepe. Por ejemplo, no aplicar el menos común de los sentidos es que un diputado declare públicamente que su sueldo no le alcanza ni para una botella de agua.

Por otro lado, el mundo actual se rige por un sistema que, de una u otra forma, nos incita al consumo. Un consumo que nos lleva en muchos casos a olvidar la humildad aplicada en todas las facetas de nuestra vida, empezando por la ropa de marca que adquirimos, la cual en poco tiempo la misma ya no es útil y solo ocupa una gran parte de nuestro armario. Queremos el último auto, el último modelo del portátil, teléfono nuevo (celular), cuando realmente no es necesario, simplemente por una cuestión de vanidad y un consumismo que nos satisface momentáneamente hasta que salga al mercado el nuevo modelo de aquello que en el fondo no necesitamos. La vanidad poco a poco y sin darnos cuenta va apoderándose de la humildad que nos debe caracterizar y debe reinar en nuestro accionar cotidiano, multiplicado por diez si nos dedicamos a lo publico en cualquiera de sus formas. La humildad es la virtud humana más valiosa porque es lo más alejado del egoísmo. Cuanto más cultivamos la humildad, mayor es la aceptación y reconocimiento de las personas que nos rodean.

El hecho de que personas como Pepe Mujica se dedique a la política es un gran aliciente y una inyección de confianza para quienes tenemos vocación por el arte de lo posible (la política). Una especial motivación es ver las cualidades que caracterizan al ex presidente de Uruguay, destacar además el buen entendimiento que hubo entre él y el presidente Danilo Medina, probablemente porque tienen mucho en común. El comentario que hace un nexo entre los dos políticos: cuando Mújica dijo que el gobierno de Danilo es milagroso y esto se debe prioritariamente por la forma de entender y hacer política bajo una misma bandera: el arte de lo posible para la gente, por la gente y en beneficio de la gente. No es casualidad que a estos dos políticos les unan la popularidad, el afecto de su pueblo y la humildad ya que responde realmente a sus perfiles políticos y humanos de entender y desarrollar la política, como ya he dicho para la gente, por la gente y en beneficio de la gente.

Facebook Comments