Policía acusado de violación sexual a inmigrantes sin papeles

Madrid.- Lo primero que vio María Margarita S.G., venezolana de 31 años, fue una placa de Policía. Y es que Antonio I. era efectivamente agente de Policía Nacional, destinado en el Ministerio de Presidencia para más señas. Lo que jamás imaginó la mujer es que detrás de esa placa vendría una violación en toda regla, según su denuncia, corroborada por la Fiscalía.

Ahí comenzó, según las denuncias, las escalada delictiva de Antonio I., que terminaría prácticamente un año después cuando, de forma rocambolesca, el policía intentaría repetir la jugada… con la propia María Margarita, sin reconocerla, a la puerta de un Bershka de Bravo Murillo. La mujer gritó y él fue detenido.

A Antonio le juzgan hoy en la Audiencia Provincial de Madrid por dos delitos de abuso sexual y uno de agresión, con la particularidad de que el acusado era agente de la autoridad, y con la atenuante de que I. sufre un trastorno mental leve, que no le impidió acceder a la condición de policía nacional ni comprender sus actos. Le piden 16 años de cárcel.

Los hechos arrancan el 16 de junio de 2010, cuando el agente, de paisano, aborda a Mª Margarita S.G. en la calle Piñeiro de Madrid, y le muestra su placa reglamentaria. Al no tener papeles ni residencia legal, el Policía le dice a la mujer que debe llevársela a comisaría, previa parada en el domicilio de ella para que recoja sus efectos personales.

Ya en el domicilio, el acusado obliga a la mujer «a ponerse un traje de fiesta», dice la Fiscalía, mientras le decía frases como «que me la chupes, mami» y «tú tienes que saber hacer esto». Luego la sentó en la cama, le abrió las piernas y sacando su miembro se lo intentó introducir en la boca. Al negarse ella, le soltó: «Eres una sosa».

Luego la puso boca abajo y la penetró vaginalmente hasta eyacular, tras lo cual se fue, no antes decirle que no podía denunciarle por estar en España ilegalmente. El 7 de marzo de 2011, en la calle San Raimundo, 26, Antonio I. presuntamente abordó a Miriam S.T., ecuatoriana, 24 años. Dudando de sus papeles, la acompañó al domicilio de la mujer. En el ascensor, con el pretexto de cacharla por si llevaba armas o drogas, la tocó en la «zona mamaria» para satisfacer su deseo sexual.

Ya en el domicilio se produjo una escena aún más inefable. La mujer entró llorando y se fue a quejarse a su madre, de 45 años, que daba de mamar a un bebé recién nacido. Según ambas, con ánimo libidinoso, el policía Antonio I. echó del lugar a la hija y le tocó los pechos a la madre,que se incorporó «con el lactante en brazos» y le afeó su conducta.

Así, el policía, aparentemente avergonzado, llegó a firmar un papel con una identidad policial falsa de su puño y letra.

Los hechos finalizan cuando, el 21 de marzo de 2011, María Margarita salía de un Bershka en Bravo Murillo y Antonio I. la aborda de nuevo. El agente, de paisano, le vuelve a pedir los papeles, no reconociéndola. Ella pide socorro y una pareja de municipales detiene al ahora acusado.

 

12 Sep/ Amo Dom/ ELMUNDO.ES

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