
Permiso de trabajo provisional en la regularización de España: qué es y cómo funciona
Una de las novedades más relevantes del proceso de regularización extraordinaria en España es el permiso de trabajo provisional, una autorización que habilita a los extranjeros a trabajar legalmente desde el momento en que se inicia la tramitación de su expediente, sin necesidad de esperar la resolución definitiva.
La figura está recogida en la disposición adicional vigesimoprimera del Real Decreto 316/2026, del 14 de abril, que modificó el Reglamento de Extranjería. La norma establece que la habilitación provisional cubre tanto el trabajo por cuenta ajena como el trabajo por cuenta propia, en cualquier sector y en todo el territorio nacional.
En ese sentido, el derecho a trabajar se activa una vez que la solicitud es admitida a trámite, lo que suele ocurrir aproximadamente 15 días después de su presentación. En ese momento, el solicitante recibe su número de la Seguridad Social, el permiso provisional y el requerimiento de pago de la tasa correspondiente.
Criterio que despeja dudas
No obstante, una de las incertidumbres del proceso era si el permiso provisional caducaba a los tres meses, plazo en el que operaría el silencio administrativo negativo. El Director General de Gestión Migratoria emitió el pasado 22 de julio un criterio interpretativo que aclaró la cuestión: el permiso provisional tendrá validez mientras no exista una resolución definitiva del proceso de regularización.
Asimismo, la norma establece que, una vez concedida la autorización definitiva, sus efectos se retrotraerán a la fecha en que se presentó la solicitud original, consolidando así la situación jurídica del trabajador desde el inicio del trámite. Fuentes oficiales cifran en más de 1,3 millones las solicitudes ingresadas hasta la fecha.


