
El voto dominicano en el exterior «se ha estancado en lo simbólico»
Madrid.- El voto dominicano en el exterior, aprobado en 1997 y ejercido por primera vez en 2004, volvió al debate público a raíz de un cuestionamiento sobre su «estancamiento». Ese derecho, considerado en su momento un avance histórico, no habría superado el plano simbólico, de acuerdo con el planteamiento del periodista Jhonny Trinidad, del medio digital Almomento.Net
En el centro de ese cuestionamiento figura la desproporción: siete diputados de ultramar para más de tres millones de dominicanos en el exterior. A esa cifra insuficiente se suma la falta de recursos reales y de oficinas legislativas funcionales.
En esa lectura, el sufragio se promueve con operativos improvisados y sin una campaña real de educación cívica.
«Es el círculo perfecto de la irresponsabilidad: no facilito, no informo, no invierto, y luego culpo al ciudadano por no participar», expresó el comunicador.
El señalamiento al Estado
De acuerdo con ese planteamiento, la baja participación de la diáspora no debe atribuirse al ciudadano, sino a la falta de facilidades, información e inversión sostenida de parte del Estado hacia sus connacionales en el exterior.
En esa línea, revertir el estancamiento exigiría voluntad institucional para dotar de recursos y de funciones reales a la representación de ultramar de la diáspora, de cara a las elecciones generales de 2028.


