
Más de 50 muertos envuelve la masacre perpetrada por banda haitianas en comuna de Kenscoff
Una masacre perpetrada por bandas armadas en la comuna de Kenscoff, al este de Puerto Príncipe, dejó decenas de muertos la madrugada de este lunes y desató una ola de indignación en Haití. El ataque reavivó los llamados a las autoridades para que actúen contra los grupos que mantienen aterrorizada a la población.
Cifras que aún se contrastan
Según constató la agencia EFE en la zona a la que tuvo acceso, al menos una veintena de cadáveres quedaron en el lugar, mientras medios locales elevan a cuarenta el número de víctimas. Entre ellas figuran mujeres, niños y jóvenes, de acuerdo con esos reportes.
En ese sentido, la Oficina de Protección del Ciudadano (OPC) expresó su «profunda» consternación y condenó los hechos «con la mayor firmeza». La institución precisó que fueron asesinadas «varias decenas de personas», entre ellas numerosos jóvenes, y reclamó medidas urgentes para restablecer la seguridad.
Ataques a refugiados y viviendas incendiadas
Por otra parte, los grupos armados atacaron también a personas desplazadas que se habían refugiado en una iglesia e incendiaron decenas de viviendas. La violencia provocó protestas el mismo lunes, cuando cientos de habitantes se concentraron frente al comisariado de Kenscoff para exigir una respuesta de las fuerzas del orden.
De igual forma, los manifestantes cuestionaron la gestión estatal y denunciaron la falta de medidas concretas para frenar una violencia que golpea a la comuna desde hace más de veinte meses. El director general de la Policía Nacional, Jonas André Vladimir Paraison, se desplazó a la zona tras el ataque.
Una zona estratégica en disputa
Asimismo, las bandas integradas en la coalición armada Viv Ansanm buscan consolidar su presencia en Kenscoff, un enclave estratégico por su cercanía al departamento del Sudeste y a la ciudad de Jacmel. Tras los ataques, los grupos suelen replegarse hacia barrios vecinos donde la presencia del Estado es muy limitada.
Finalmente, la magnitud de la crisis se refleja en los datos de la ONU, que contabiliza al menos 2.310 muertos y 1.106 heridos en los primeros cinco meses del año. El organismo alerta además sobre secuestros, violencia sexual y un desplazamiento interno que alcanzó cifras sin precedentes, en un país donde más de la mitad de la población sufre inseguridad alimentaria.


