
Jorge Azcón: una visión humana y positiva de la inmigración para fortalecer Aragón
Por Yoneice Pineda
Aragón atraviesa un momento decisivo. Nos enfrentamos a retos importantes como el envejecimiento de la población, la falta de mano de obra en sectores clave y la necesidad de seguir impulsando nuestra economía. Ante este escenario, necesitamos líderes que combinen firmeza, sensibilidad y sentido común. Líderes que entiendan que gobernar también es escuchar y construir oportunidades para todos.
Jorge Azcón representa ese liderazgo.
Su visión sobre la inmigración es clara, humana y responsable. No habla desde el miedo ni desde la confrontación. Habla desde la realidad y desde la convicción de que cuando la inmigración se gestiona con orden e integración, se convierte en una gran fortaleza para Aragón.
Jorge no ve a las personas inmigrantes como cifras o problemas, sino como familias trabajadoras, valientes, que llegan con sueños y ganas de aportar. Y tiene razón: cuando abrimos puertas al talento, al esfuerzo y a la diversidad, nuestra tierra crece.
Su propuesta se basa en algo tan sencillo como necesario: el sentido común.
• Acoger con orden y respeto a la ley.
• Facilitar la integración real a través del empleo, la formación y la igualdad de oportunidades.
• Construir una Aragón abierta, donde la diversidad sume, enriquezca y fortalezca nuestra identidad.

Porque la inmigración, más allá de la política, es una cuestión profundamente humana. Son historias de sacrificio, de madres, padres e hijos que buscan estabilidad, futuro y dignidad. Y un buen líder debe saber mirar esas historias con empatía.
Como mujer inmigrante, emprendedora y activista social en Europa, sé de primera mano lo que significa empezar desde cero y luchar por integrarse. Por eso valoro especialmente la postura de Jorge Azcón: una gestión responsable, pero también respetuosa y solidaria.
Estoy convencida de que Aragón es más fuerte cuando nadie se queda atrás. Cuando sumamos talento. Cuando convertimos la diversidad en oportunidad. Ese es el camino que propone Azcón: un Aragón que incluye, impulsa y une.
Porque el futuro no se construye levantando barreras, sino tendiendo puentes.
Y ese es el Aragón en el que yo creo.


