HIPÓLITO Y MIGUEL ENFRENTADOS POR ALTAS CORTES

De
Santos Salvador Cuevas

La fase final de los trabajos del Consejo Nacional de la Magistratura, para la selección de las Altas Cortes de la República (La Suprema Corte, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral), ha devenido en un frontal choque de trenes, entre Hipólito Mejía, candidato, y Miguel Vargas, presidente del PRD; por la manera -más que arrogante- atropellante como pretende el Ingeniero Hipólito Mejía abordar los asuntos que son de interés general de la nación. Para dar cumplimiento al mandato de la nueva Constitución de la República, ha venido sesionando el Consejo Nacional de la Magistratura, y cuando ya se está a punto de escoger a los honorables magistrados que han de integral lo que ahora conocemos como las Altas Cortes, entonces ahora -y no antes- se destapa el entorno de Hipólito Mejía objetando e impugnando la decisión que por obligación y en cumplimiento a las prerrogativas constitucionales han de emanarse desde el Consejo Nacional de la Magistratura. Esta última acción, continuidad de una cadena de acciones inmaduras, aventureras y irreflexivas de Hipólito Mejía, ha sido tomada ignorando, no solo el mandato legal que da la Constitución de la República a la Suprema, sino, en atropello y sin tomar en cuenta la instancia con calidad jurídica para actuar ante los órganos legalmente constituidos, es decir, sin tomar en cuenta al PRD, lo que ha originado la reacción -justa por demás- del presidente de esa organización política, el Ingeniero Miguel Vargas
Maldonado, en misiva que enviara al Presidente del Consejo Nacional de la Magistratura, Su Excelencia Doctor Leonel Fernández Reyna, en la que sostiene: «Por medio de la presente, tenemos a bien informarles que el PRD, cuya representación legal e institucional ostentamos, no ha formulado ninguna objeción o impugnación a los postulantes a cargos en las Altas Cortes», enfatizaron Miguel Vargas y Orlando Jorge Mera.
Agregaron, además, que «las posiciones oficiales del partido son expresadas por los suscritos y por nuestro
representante en el Consejo Nacional de la Magistratura, diputado Hugo Núñez».
Como puede apreciarse, estamos ante la posición legal del PRD, cuyo representantes lo son Miguel Vargas y Orlando Jorge Mera, y lo hacen en rechazo a la «Comisión Legal» que controla Hipólito Mejía y que ya antes había depositado una instancia de impugnación y en oposición a que los Dres. Mariano Germán, aspirante a integrar la Suprema Corte de Justicia, y Rafael Luciano Pichardo, aspirante a integrar el Tribunal Superior electoral, por que -según Hipólito- «éstos responden a los intereses políticos del PLD».
Consultado al respeto, el jurista constitucional Eduardo Jorge Prats, de tradición afines al PRD, sostiene que: Mariano Germán «es un jurista que prestigia al país, con grandes aportes académicos y profesionales y de una solvencia moral incuestionable, más allá de sus conocidos vínculos y simpatías políticas», como la tiene todo el mundo.
Según Eduardo Prats, «ni la constitución ni las leyes prohíben que los postulantes a las Altas Cortes tengan simpatía o
militancia partidarias» El enfrentamiento entre el candidato y el presidente del PRD, es consecuencia del comportamiento irreflexivo e inmaduro en un hombre que, por ostentar una candidatura, se cree por encima del bien y
del mal. Que de todo tiene que opinar. En todo tiene que meterse. Y a todo atropellar y dar con la punta del pie.

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