
¿Por qué la política dominicana no funciona igual cuando cruza el «charco»?
Madrid.- «En República Dominicana la campaña electoral no termina nunca». Esa es, en esencia, la radiografía que traza la investigadora y consultora política Kenia del Orbe al comparar la cultura política dominicana con la europea, en una entrevista concedida a Amo Dominicana TV en la que abordó uno de los fenómenos menos discutidos del sistema electoral dominicano: el voto dominicano en el exterior.
«La campaña inicia al día siguiente de los resultados», afirmó Del Orbe, quien residió más de una década en España observando desde adentro las diferencias entre ambos modelos. Señaló que, a diferencia de Europa, donde las campañas electorales están más reguladas y limitadas en duración, la política dominicana se caracteriza por un proselitismo intenso, emotivo y prácticamente ininterrumpido.
Dos modelos, dos realidades
En ese sentido, precisó que esa dinámica de campaña permanente no traslada automáticamente al exterior, y menos aún a Europa, donde los dominicanos residen en un entorno político con otras prioridades y otra cultura cívica.
«No es el mismo proselitismo político que se da en República Dominicana como el que se desarrolla en Europa, porque no son las mismas necesidades ni los mismos objetivos», puntualizó.
Desde su experiencia directa, subrayó que las estrategias diseñadas desde Santo Domingo para movilizar el voto en el exterior frecuentemente ignoran esa brecha. Sus reflexiones apuntan a que las propuestas y estrategias para el exterior deben diseñarse desde la realidad de cada circunscripción, no trasladarse directamente desde territorio nacional.
La americanización como telón de fondo
Por otra parte, la experta introdujo el concepto de «americanización de las campañas electorales» para describir la influencia creciente del modelo estadounidense en la política latinoamericana, incluyendo la dominicana. «Tenemos esa gran influencia que se ha trasladado a otros países de Latinoamérica», afirmó, al señalar que ese modelo intensivo de campaña contrasta aún más con la cultura política europea.
De este modo, Del Orbe planteó que adaptar el mensaje y la estrategia a la realidad de cada circunscripción del exterior no es una opción sino una necesidad, si los partidos políticos y la Junta Central Electoral (JCE) aspiran a revertir la tendencia abstencionista que afecta al voto dominicano fuera del país de cara a las elecciones de 2028.


