Abstención fue muy alta en ciudades del exterior
LOGRAR QUE EL DOMINICANO VOTE EN EL EXTRANJERO FUE UN PROCESO QUE SE TARDÓ DIEZ AÑOS PARA SER APLICADO
La concepción del voto en el exter
ior está vinculada a la universalidad del derecho al voto, la participación política y la legitimidad del sistema democrático. También es un instrumento de la democracia que busca dar respuesta al crecimiento de la migración y al fenómeno de la globalización. Contrario a lo que se asumía anteriormente, la residencia no limita el ejercicio de los derechos políticos.
En República Dominicana, la implementación del voto en el exterior fue un proceso que duró diez años.
Primero en 1994, con la reforma a la Constitución producto de la crisis post electoral, se incorporó la facultad de adquirir otra nacionalidad sin perder la dominicana. Luego, con la promulgación de la ley electoral 275-97 se introdujo la posibilidad de que los dominicanos pudieran votar en el exterior.
Pero no fue hasta el 2004 cuando por primera vez la Junta Central Electoral tuvo la oportunidad de convocar a los dominicanos en el exterior para concurrir a las urnas. Para esas elecciones y las subsiguientes, los dominicanos que residen en otros países sólo podían votar por los candidatos a la presidencia y vicepresidencia.
Trece años más tarde, con la reforma a la Constitución del 26 de enero de 2010, se dio inicio a una nueva etapa: el derecho de los dominicanos que viven fuera del país a contar con representación en el Congreso Nacional. Por esta razón, en estas elecciones 2012 se eligió por primera vez a los diputados de ultramar.
Con esta forma, República Dominicana se convirtió en el cuarto país de América Latina en tener este tipo de representación, junto a Colombia, Ecuador y Panamá.
1. Elecciones en el exterior: nivel presidencial
El voto en el exterior generó altas expectativas en las recién finalizadas elecciones del 20 de mayo, dado que representaba un importante 5.1% del padrón electoral. Además, se pronosticaba una participación masiva de la diáspora, pues por primera vez iban a elegir sus representantes ante el Congreso Nacional. Se pensaba también que el cambio de fecha para celebrar las elecciones, del 16 de mayo al tercer domingo de mayo, iba a influir significativamente.
En ese contexto, los partidos políticos hicieron grandes esfuerzos por atraer el voto de la diáspora.
Sin embargo, la menor identificación partidaria existente en el exterior y el menor bombardeo mediático parece que fueron factores determinantes para que la participación no fuera la esperada.
La abstención en el exterior se ubicó en 55%, mientras en territorio nacional apenas llegó a 28.4%. Con relación a las elecciones presidenciales de 2008, la abstención en el exterior aumentó 5 puntos porcentuales.
En términos absolutos, la cantidad de votos depositados en las urnas por los dominicanos en el exterior se incrementó en 92% desde 2008. Para ese año votaron 76,713 dominicanos residentes en el extranjero, mientras que en el recién concluido proceso electoral votaron 147,479.
A pesar de los avances y esfuerzos de la Junta Central Electoral para facilitar la participación de los dominicanos en el exterior, la respuesta de estos fue un tanto tímida. Queda pendiente de identificar las razones por las que tan alto número de dominicanos en el exterior, inscritos en el padrón electoral, siguen sin ejercer su derecho al voto.
Cambios en preferencias
La concentración del voto se mantuvo invariable en el exterior, en el sentido de que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y sus aliados, y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y aliados, también allá, concentraron un alto porcentaje de los votos, 98.76%. Pero la correlación de fuerzas varió. Por primera vez desde que se implementó el voto en el exterior, el PLD y sus aliados no fueron los más votados.
En esta ocasión, el PRD y sus aliados superaron al partido ofi cialista por 5.36 puntos.
El PRD y su candidato Hipólito Mejía lograron ganar 7 de las 19 localidades donde se ejerció el voto en el exterior.
Aunque Danilo Medina y el PLD ganaron en las restantes 12 localidades, el peso en términos electorales de las demarcaciones donde ganó Mejía fue determinante para superar al partido ofi cialista. El PRD ganó en todos los Estados del Noreste de los Estados Unidos, entre los cuales se incluye New York, que es la demarcación del exterior con el mayor número de votantes. En toda Norteamérica, Medina sólo pudo ganar en Miami y Montreal (Canadá).
En las dos elecciones previas, el PLD y su entonces candidato, el presidente Leonel Fernández, ganaron todos los colegios electorales del exterior. Lo que supone un descenso signifi cativo para el partido morado.
La baja votación del PLD en las ciudades de Estados Unidos fue contrarrestada por el buen desempeño que tuvo en Europa. En Madrid, que es la segunda plaza con mayor número de votantes en el exterior, el PLD obtuvo 52.15% de los votos frente a 47.07% del PRD. De igual forma, la mayoría de los electores votó por Medina en Barcelona y Milán, que son las otras dos ciudades europeas de mayor peso electoral.
El partido ofi cialista también se alzó con la victoria en todos los países donde los dominicanos ejercieron su derecho al voto en América Latina y el Caribe. En Puerto Rico, donde votaron 10,886 dominicanos, Danilo Medina ganó al obtener el 52.33% de los votos validos, frente a 47.18% de Hipólito Mejía.
Pero, la votación recibida por Danilo Medina en Europa y América Latina no fue suficiente para rebasar la ventaja que dieron a Hipólito Mejía los residentes en Estados Unidos.
2. Diputados de ultramar
Para la elección de los diputados de ultramar se crearon tres circunscripciones en el exterior, mediante la ley 136-11. La primera está conformada por Estados Unidos y Canadá, pero este último país no permitió la elección de legisladores en su territorio. La segunda circunscripción agrupa a Miami, Puerto Rico, Panamá, Venezuela y las islas del Caribe. Y una tercera circunscripción comprende los países de Europa.
La JCE dispuso que el sistema de elección de los diputados de ultramar fuera proporcional, con listas cerradas y bloqueadas.
Además, ya en el proceso, se dio fi el cumplimiento a la asignación de la cuota femenina.
Todos los partidos políticos llevaron al menos una mujer como candidata en cada una de las circunscripciones.
Al igual que en el nivel presidencial, las elecciones de diputados de ultramar fueron ganadas por el partido de la oposición. El PRD obtuvo 4 de las 7 curules que estaban en disputa, en tanto que el PLD se agenció las otras 3. El factor determinante para que el PRD obtuviera un mayor número de diputados de ultramar fue ganar dos diputados en la circunscripción uno, donde se estaba eligiendo a tres representantes. En las otras dos circunscripciones los partidos se dividieron a razón de una.
También se observó que para este nivel de elecciones muchos partidos que estaban aliados al PRD o al PLD participaron con candidatos propios. El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), el Partido Unión Demócrata Cristiano (UDC) y el Partido Quisqueyano Dominicano (PQDC), aliados del PLD en las elecciones presidenciales, presentaron candidaturas independientes en las tres circunscripciones. De igual forma, el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), que postuló a Hipólito Mejía como candidato presidencial, corrió sólo en todas las circunscripciones.
Hay otros partidos que no fueron aliados en alguna que otra demarcación. Por tal razón, en la circunscripción uno, seis partidos participaron sin aliarse. En la circunscripción dos, ocho organizaciones políticas presentaron sus candidatos. Mientras que en la tres, cuatro hicieron lo mismo.
3. Observaciones finales
La abstención en las elecciones de los diputados de ultramar (55%) fue igual a la registrada en la presidencial. Además, el ganador en ambos casos fue el PRD.
Lo que muestra que en las elecciones en el exterior no hubo voto cruzado –votar por partidos diferentes en cada uno de los niveles. Y a su vez refl eja el arrastre que tienen los candidatos a presidente a favor de los de otros niveles o viceversa, fenómeno que pudiera presentarse en las elecciones de 2016.
En otro orden, el proceso electoral en el exterior del pasado 20 de mayo se posiciona como las más competitivas desde que se ejerce este derecho fuera del país. Este indicador asciende a 54.2 y 24.9 en las elecciones de 2004 y 2008, respectivamente.
Pero en estas elecciones se redujo a 5.4 –a menor número mayor competitividad, lo cual se corresponde con la alta competitividad que se registró en las elecciones en sentido general y en la mayoría de las provincias, según muestran los trabajos de Omar Pérez y Francina Jiménez del Observatorio Político Dominicano (OPD).
Este artículo in extenso puede ser consultado en la sección de Partidos Políticos del portal www.opd.org.do.


