Económicamente, Europa y Japón se están matando

Por SILVANO A. RODRIGUEZ

Como habíamos prometido en un artículo anterior publicado en este mismo medio, titulado «Europa y Japón: Con economías moribundas», aquí exponemos las medidas que estos países  han implementado en su interés de recuperarse, pero que muchos economistas las consideran erróneas.

La Europa actual económicamente está repitiendo los pasos seguidos en los años 30’s del siglo pasado.  En esta oportunidad, afortunadamente, el sistema internacional de comercio no se ha descalabrado como ocurrió en aquella ocasión, aunque tristemente los gobiernos han empeorado la situación con ahogantes altos impuestos.

No solamente  Grecia y España son países europeos que se están cayendo a pedazos; la mayoría de los demás no prestaron mucha atención a la situación con la que Japón, la tercera economía mundial de entonces, empezaba a enfrentarse económicamente.    Desde los años 90’s, los actuales líderes políticos japoneses han sido más tercos e irresponsables que los ineptos líderes políticos europeos, y su ambición de captación de recursos para la recuperación económica los lleva a la errada implementación de impuestos mortales.

Estos países han olvidado los remedios aplicados en las anteriores situaciones que enfrentaron en el siglo pasado y que con un bajo nivel de impuestos les permitió una extraordinaria recuperación económica.

Como si fuera un deseo para evitar la muerte, Japón, desde los años 80’s, en numerosas ocasiones ha aumentado sus impuestos con nuevos altos niveles de recaudación.

En los primeros años de la década de los 90’s del siglo pasado, el impuesto  a las ganancias de capital sobre las propiedades fue incrementado en cerca de un 90%.

Para estimular la ahogante economía basada en el aumento de los impuestos, Japón puso en práctica un enorme gasto que haría que otros líderes mundiales se sintieran envidiosos.

En la actualidad la deuda japonesa excede en más de un 200% el proyecto de crecimiento económico; mucho mayor que el de Grecia, el país europeo  con el peor problema económico.

Pero a pesar de esta situación, Japón está en el proceso de nuevamente aumentar sus impuestos.

Los impuestos sobre la renta, los salarios, los combustibles, las ganancias de capital y otros beneficios están en el proceso de ser aumentados.  El impuesto a las corporaciones fue ligeramente reducido, pero al mismo tiempo se eliminaron numerosas exenciones que las favorecían.

Contrariamente a lo que pasa en Grecia, Japón todavía tiene enormes ingresos, pero su economía va hacia las predicciones apocalípticas.  El ahorro individual prácticamente ha desaparecido.  La deuda gubernamental actual está indiscutiblemente en manos del sistema bancario internacional, lo que representa un gran problema económico.   Pero este mismo mal se presenta no sólo en la mayoría de los países europeos, sino hasta en los Estados Unidos.

Allí, como en nuestros países, hay grupos que defienden la reducción de impuestos y que se felicite la inversión de capital; mientras  que algunos entienden que solo aumentando la presión tributaria el Estado podrá cumplir con sus promesas de aumentar los beneficios sociales.  Les dejo la conclusión en sus manos amigos lectores.

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