España estrenará el autobús sin conductor de la Unión Europea

España estrenará el autobús sin conductor de la Unión Europea

bus_sinconductor_citymobil2

La Unión Europea (UE) va a probar un sistema de transporte público completamente automatizado en siete ciudades. León será, en mayo, la primera donde se testará el proyecto CityMobil2, que también se probará en San Sebastián, según EsMateria.

 

Llega el viernes y usted, que vive, digamos, en Madrid, ha pensado en pasar el fin de semana con su familia en la playa de Valencia. Entonces, llama a un servicio de coches automatizados y al día siguiente uno de estos vehículos que funciona sin conductor recoge en su domicilio a usted y su familia a la hora convenida y los traslada hasta Valencia. Usted se ahorra el tener que conducir, llevar su propio coche, preocuparse por el aparcamiento, y el riesgo de accidente prácticamente nulo. Suena a ciencia-ficción pero es la idea final del proyecto europeo CityMobil2 que, financiado por la UE con 9,5 millones de euros, va a ensayar en siete ciudades europeas, entre ellas León y San Sebastián, un proyecto piloto de minibuses públicos urbanos completamente automatizados.

León será, de hecho, la ciudad que acoja la primera demostración en Europa de este proyecto piloto, que tendrá lugar en mayo. Aunque los detalles concretos de esta experiencia se determinarán a finales de febrero, el coordinador de CityMobil2, Adriano Alessandrini, del Centro de Investigación sobre Transporte y Logística de la UniversidadLa Sapienza de Roma, detalla que «se tratará de probar uno o dos de estos minibuses automatizados que hemos diseñado ex profeso para este proyecto, en un área reducida de la ciudad durante un mínimo de dos días y un máximo de 9. La idea», añade Alessandrini, «es que la población vea que estos vehículos son factibles, funcionan y ya son una realidad».

Los obstáculos hacia un sistema de transportes basado en un modelo de vehículos sin conductor están cada menos relacionados con la tecnología a desarrollar y más con las infraestructuras de las ciudades o con aspectos legales, como la responsabilidad de un coche que no está conducido por nadie, asegura el ingeniero italiano.

En cualquier caso, añade el científico, un sistema de transporte 100% automatizado «supondría que es completamente seguro, y esto no es baladí porque la primera causa de muerte en Europa en las personas entre 18 y 30 años son los accidente de tráfico». Sólo en España fallecieron en 2012 1.903 personas por este motivo.

Las ciudades que supondrán un mayor reto para testar este sistema serán Milán, por un lado, y Trikala, en Grecia, por el otro. «En Milán vamos a probar CityMobil2 durante la Exposición Universal de 2015, evento en el que la ciudad recibirá a más de diez millones de visitantes en apenas seis meses», explica Alessandrini.

Sin embargo, Alessandrini reconoce que, puesto que en este caso se tratará de implantar una sola línea de mini-buses automatizados de unos 2,5 kilómetros en un trayecto sencillo, el reto está más centrado en testar la fiabilidad de la tecnología que en su versatilidad o adaptabilidad a un entorno cambiante y complejo. Éste será, sin embargo, el punto clave cuando se pruebe el sistema en la ciudad griega de Trikala.

Trikala apenas tiene 60.000 habitantes, pero se testará CityMobil2 en pleno casco histórico, que es muy extenso, y en el que hay «peatones y áreas peatonalizadas, calles con bastante tráfico de vehículos, carriles bici, semáforos», dice el experto.

En cualquier caso, los minibuses ya han sido diseñados y serán fabricados ex profeso para este proyecto, que comenzará con dos flotas de seis de estos vehículos cada una. Disponen de una capacidad para entre diez y 12 pasajeros, son eléctricos y circularán a un máximo de 40 kilómetros por hora.

Este proyecto se remonta a 2010. «En una fase anterior del proyecto se analizaron durante 18 meses las posibilidades de implantar un sistema de transporte público con estas características, pero no en cualquier lugar, sino limitado a ciertas áreas de una lista de 12 ciudades concretas de siete países europeos», explica Alessandrini.

 

 

18feb/amodom

eleconomista.es

Facebook Comments