España supera los 47 millones de habitantes gracias a la inmigración

La población aumentó en 163.336 personas en la primera mitad de 2019 con la mayor llegada de extranjeros desde la crisis, que compensó con creces la caída de la natalidad

España ha superado por primera vez en su historia la cifra de los 47 millones de habitantes gracias al fuerte aumento de la llegada de extranjeros, con una inmigración que ha vuelto a recuperar las grandes cifras previas a la crisis y que compensa con creces la fuerte caída de la natalidad.

La población española alcanzó en el primer semestre de 2019 los 47.100.396 habitantes gracias a un aumento de 163.336 residentes. La subida se debe a un saldo migratorio positivo de algo más de 209.000 personas, que compensó con creces el saldo vegetativo negativo del país, que en ese semestre perdió de forma natural 45.000 habitantes al registrar 214.218 defunciones frente a solo 169.216 nacimientos.

El aumento de la población se debe a la cada vez mayor presencia de extranjeros que, con una ganancia neta de 183.073 personas, han vuelto a superar la cifra de los cinco millones de residentes (5.023.279). La población de nacionalidad española, sin embargo, se redujo en 19.737 personas; una cifra negativa que llega a los 63.447 menos si solo tenemos en cuenta al número de residentes nacidos en España, pues los recién nacionalizados aumentaron en 44.654 durante el semestre.

País de destino

Los crecimientos se deben a que España ha vuelto a convertirse en un país de destino para emigrantes de todo el mundo, pero sobre todo de América y África. El saldo migratorio positivo, 209.097 personas, es el más alto en un semestre desde el inicio del registro, en 2008, gracias a un incremento anual del 21,8% de los nuevos residentes procedentes del extranjero y a la caída de un 17,5% de los que se marchan del país.

Y esta cifra se debe solo a los extranjeros, que suponen el 98% de los integrantes del saldo migratorio positivo. De hecho, el número de inmigrantes extranjeros en este semestre, 309.874 personas, suponen la cifra de llegadas más alta desde el comienzo de la crisis y la marcha de España de residentes extranjeros,104.196 personas, es la más baja desde 2008.

En cantidades absolutas, los mayores aumentos de residentes extranjeros en el primer semestre del año pasado se dieron entre los colombianos (27.920), venezolanos (24.238) y marroquíes (20.627). Pero, en términos relativos, si se valora la subida en relación a la anterior población residente, destacan Venezuela, con un crecimiento del 18%, Honduras (15,4%), Colombia (14%), y Perú (12,1%). En este período solo se perdieron residentes de Ecuador (1.651) y Rumanía (964). Por países, Marruecos (713.776) es el que más nacionales tiene en España, seguido de Rumanía (670.186) y Reino Unido (286.753).

Baleares y Madrid, a la cabeza

El saldo migratorio de los españoles fue en el primer semestre de 2019 por primera vez desde hace más de una década positivo en España. Llegaron 3.419 nacionales más de los que se fueron. Pero no se debe a una inmigración de retorno, sino a la llegada de nacionalizados nacidos en el extranjero. Si solo se tiene en cuenta a los nacidos en España, se fueron 9.022 personas más de las que llegaron.

El aumento de la población general se replicó en 13 de las 17 comunidades autónomas, pero aún así se registraron descensos de residentes en Extremadura (-0,25%), Asturias (-0,22%), Castilla y León (-0,20%) y Galicia (-0,05%), donde la llegada de inmigrantes no pudo compensar sus altos saldos vegetativos negativos y la marcha de sus propios residentes a otras regiones. Los mayores crecimientos de habitantes se dieron en Baleares (0,87%), Madrid (0,66%) y Canarias (0,61%), la última autonomía por su alta capacidad de atracción de extranjeros y las dos primeras porque, además, registraron más nacimientos que muertes.

 

ALFONSO TORICES

diariovasco.com

Facebook Comments