España y su transición política

España y su transición política

Amín Arias Garabito

Político dominicano residente en Europa

@AminArias

 

  1. Política e Inmigración.

El 20 de diciembre pasado, los españoles hemos acudido a las urnas. Los españoles de siempre, los que han nacido aquí, y también los que hemos visto por primera vez  la del sol en otras latitudes, pero que hemos abrazado al país de acogida y nos hemos insertado en su sociedad con las enormes ganas de formar parte de esta gran Nación de Naciones.

Estas elecciones han tenido unas particularidades que no se daban desde el momento mismo en el que fue necesario tirar de la generosidad de los actores políticos y de la propia sociedad para construir una transición hacia la democracia que no puede ser definida de otra manera que como ejemplar, a pesar de sus puntos oscuros, de los que no se suele hablar, pero que los hubo.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) acudió a la contienda política totalmente escarmentado por los errores de la última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero con la convicción y la fuerza que le da ser un partido centenario que ha estado en todos los momentos históricos de España de los últimos 136 años, cuando lo fundara el insigne líder de la izquierda española Don Pablo Iglesias Posse, fundador también de la Unión General de Trabajadores (UGT). Fuimos a las urnas convencidos de que lo hemos hecho bien la mayoría de las veces, y de que lo volveremos hacer en cuanto volvamos al poder, para así recuperar el Estado de Bienestar que con nuestras políticas pusimos en marcha desde que Felipe González asumiiera la presidencia del gobierno.

Somos los responsables de haber universalizado la sanidad y la educación, de haber creado un sistema de pensiones justo, el haber logrado una armonía entre todos los pueblos de España reconociendo siempre sus particularidades, pero defendiendo la unidad del Estado. Hemos sabido mantener el independentismo a raya porque nuestra baza siempre ha sido el diálogo para lograr acuerdos que permitan la felicidad de los ciudadanos, que el encaje de los territorios históricos y las nacionalidades reconocidas en nuestra propia Constitución se adecúe a las expectativas de los implicados, y que todo eso sirva para que la solidaridad entre los distintos territorios permita un desarrollo homogéneo e igualitario.

Hemos sabido dar respuesta a las demandas de la mujeres y elevamos a ley la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, creado los primeros gabinetes paritarios de la historia, poniendo en marcha las listas cremallera en las que las mujeres tuvieran la misma cantidad de espacios que los hombres. Hemos hecho a los ciudadanos más felices promulgando leyes como la Ley de Dependencia o la de Matrimonio Igualitario, acabando con la discriminación contra las parejas del mismo sexo y eliminando los impedimentos que ocasionaban que muchos niños se quedaran sin personas que les cuidaran, reconociendo, también, la identidad de género de las personas transexuales, y por ende su dignidad.

Los socialistas hemos hecho más que nadie por acabar con la situación de explotación a la que estaban sometidos miles de ciudadanos extranjeros, los que aportaban a las arcas del Estado millones de euros, pero no tenían reconocidos apenas derechos en un país donde la Carta Magna dice que todos somos iguales, y en un país sujeto a los tratados internacionales en materia de inmigración. Ese compromiso dio paso a que Zapatero legalizara a unos 700.000 extranjeros que se encontraban invisibilizados. Fue el propio gobierno de Zapatero el que puso en marcha los acuerdos de reciprocidad con distintos países para permitir el voto de los extranjeros en las elecciones municipales. Y en efecto, los residentes en España que no cuentan con la nacionalidad pueden votar por sus alcaldes y concejales en los municipios donde tengan fijada su residencia.

Pero eso no queda sólo ahí. Ha sido el PSOE el primero en integrar en sus estructuras orgánicas a extranjeros. Empezando por la dominicana Bernarda Jiménez, Presidenta de VOMADE durante muchos años, quien fungiera como Secretaria de Bienestar Social, abrió ese camino. Un reconocimiento, sin duda, a la comunidad extranjera con más años establecida de forma significativa en España, la de los dominicanos. Pero pronto en las cortes madrileñas tuvimos como diputadas a la colombiana Yolanda Villavicencio, la paraguaya Julia Martínez, y en la actualidad a la argentina Mónica González. O el norteafricano Mohamed Azafat, quien fuera nuestro representante en las listas al Parlamento Europeo.

La primera candidata afrodescendiente salió del Grupo Federal Afrosocialista, que lleva más de una década funcionando dentro del PSOE. Consuelo Cruz Arboleda, colombiana de origen, es esa mujer que ha llevado los destinos de la organización sectorial todos estos años. Un grupo que se nutre de decenas de activistas, intelectuales, profesionales y gente de a pie, que trabajamos con gran ilusión y que hemos logrado introducir en el debate público cuestiones tan importantes y que afectan al reconocimiento y la visibilización de la población extranjera en general y a los afrodescendientes en particular, como el hito histórico de conseguir que el Ayuntamiento de Madrid por fin llevara en la cabalgata de reyes a un Baltasar verdaderamente negro, no a un hombre pintado.

Sí, hermanos y hermanas, la decisión de Manuela Carmena de hacer justicia con nuestra comunidad sale de la apuesta de casi diez años del Grupo Afro y de otras organizaciones sociales que así lo reclamaban, un guante que recogió finalmente el Grupo Municipal Socialista que lo presentó en el consistorio madrileño, lo defendió y fue aprobado sus concejales. Por ese trabajo de hormigas los socialistas nos sentimos orgullosos. Y nos sentimos aún más orgullosos de que un reclamo permanente del gran Pedro Zerolo, durante muchos años Secretario de Movimientos Sociales y que nació en Venezuela, fuera llevado a cabo.

Suman varias decenas los municipios que han puesto en sus listas a personas nacidas en otros países. Y todo porque el PSOE cree firmemente en ese compromiso con la sociedad, con su diversidad y su pluralidad, respetando las diferencias pero reclamando a ultranza la igualdad de todos los ciudadanos.

Nos hemos opuesto con todas nuestras fuerzas a la ley que sacó del servicio nacional de salud a los extranjeros en situación administrativa irregular. La Comisión Ejecutiva Local del Distrito de Fuencarral, a través de su Secretaría de Movimientos Sociales, y con el apoyo del Partido Socialista de Madrid, fue la primera en lanzarse a organizar actos reivindicativos en contra de los recortes en sanidad. Su Fiesta de la Diversidad fue un gran evento en el que se pusieron de manifiesto todas nuestras reservas a la ley que poco tiempo después de su puesta en marcha ocasionó la muerte de personas por falta de atención.

Además, Fuencarral siempre ha estado a la altura de las circunstancias. Es la primera CEL que integra a un dominicano dentro de sus estructuras organizativas con el cargo de Secretario de Movimientos Sociales. Pero antes ya contó con personas nacidas en otros lugares de América Latina, tanto en la CEL como en la representación dentro del consistorio con sus Vocales Vecinos. Su Secretario General, el diputado autonómico Juan Segovia Noriega, es un firme defensor de esa diversidad.

Grupos como los Latinos Socialistas, Medina (antes conocido como Árabe-Bereber), y de ciudadanos de Europa del Este, desde antes de que Rumanía y Bulgaria entraran en la Unión Europea, formar parte de esa estructura de organizaciones sectoriales que comparten espacio dentro del PSOE.

Nuestro Programa Electoral es el más completo y variado de los que se han presentado el 20D. Nuestro compromiso con los españoles de todos los lugares del mundo es firme. Eliminar el requisito de la reciprocidad para el derecho al voto es un avance que permitirá que más ciudadanos y ciudadanas puedan ejercer ese derecho. Hemos propuesto disminuir los años establecidos por ley para la obtención de la nacionalidad española; nos comprometemos con la derogación íntegra de la ley que elimina los derechos de los extranjeros y los saca del sistema de salud. De igual manera defendemos los compromisos adquiridos por España en materia de refugio y asilo, y condenamos las intervenciones desmedidas contra los que quieren cruzar la frontera.

Son muchas propuestas que solo podrán ponerse en marcha si apoyamos masivamente un gobierno socialista presidido por Pedro Sánchez. El acuerdo pasa porque las fuerzas progresistas pacten y desalojen a Mariano Rajoy de La Moncloa. Tenemos una responsabilidad histórica de hacer eso posible, y para ello están llamadas las nuevas fuerzas políticas que han conseguido representación en el Parlamento. Podemos e Izquierda Unida-Unidad Popular tienen que responder a sus votantes que han expresado ganas de cambio. Los partidos regionalistas, nacionalistas e independentistas como CC, PNV, ERC, y la marca para estas elecciones de CDC saben de sobra que mantener al PP en el poder les impedirá abrir canales de diálogo que permitan encontrar soluciones intermedias ante los desafíos independentistas y de rompimiento con el Estado.

Nosotros proponemos un Estado Federal que reconozca la particularidad de esa plurinacionalidad que compone a España, pero siempre desde el respeto a la Constitución y las leyes, y siempre contrarios al rompimiento de nuestro modelo de convivencia aunque defendiendo su modificación y reajuste.

Nuestras propuestas son claras y debemos tenerlo claro: el PSOE es la garantía de que sigamos avanzando y de que recuperemos el Estado de Bienestar que ha sido tan malogrado en estos últimos cuatro años de recortes. Vamos a recuperar la confianza y haremos un gobierno para todos. Pedro Sánchez tiene nuestro apoyo y confianza.

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