Horford, García y Villanueva ponen sabor dominicano a la NBA

al horford

SANTO DOMINGO. Desde que ingresó a órbita localizable en la Locura de Marzo de 2006, Al Horford activó el radar de seguidores del básquet, tanto en el patio, como en el exterior, y comenzó a enterrar las frustraciones que se asociaban a su apellido por la carrera de su padre.

Desde ese primer título en la NCAA, no ha parado de subir el listón y superarlo curso tras curso, al punto que, siete años después de su aterrizaje en el escenario, no tiene sombra como el mejor jugador dominicano de todos los tiempos.

Con 27 años cumplidos en junio, al borde de ingresar a la edad en la que la mayoría de estudios coinciden que los baloncestistas alcanzan el punto más alto de rendimiento, Horford comienza su séptima temporada en la NBA llamado a liderar unos Atlanta Hawks con aspiraciones, pero sin inversiones para competir en la conferencia en la que juega LeBron James, Carmelo Anthony y Derek Rose, los Pacers de Indiana y Brooklyn Nets.

ESPN pronostica que sólo 18 jugadores entre 500 serán más determinantes para sus equipos que Alfred Joel, SLAM (publicación emblemática del baloncesto estadounidense) lo coloca en el puesto 33 y Sports Illustrated en el 23. The Associated Press lo bautizó como el nuevo líder de los Hawks.

Y él está consciente de que sus números deben seguir mejorando, lo que lo llevó a cancelar su participación en el exigente Premundial de Venezuela y anticipar el inicio de su preparación. Los disparos de media distancia desde las esquinas de la cancha fue el punto en el que trabajó este verano.

El señor esposo de Amelia Vega sabe que, si bien todavía no se estrena como padre, su responsabilidad será mayor, las cámaras no dejarán de enfocarlos y de su desempeño dependerá el destino de los Halcones.

«Ahora es distinto. Tengo que ser más agresivo al ataque para marcar el ritmo en muchos de los partidos. Creo que los demás esperan que yo acelere el paso en muchas ocasiones», dijo Horford, que vio partir en los últimos años a figuras como Joe Johnson y Josh Smith.

Horford, ganador de dos anillos universitarios en los Gators de Florida junto a Joakim Noah y Corey Brewer, viene de agotar su mejor campaña ofensiva con 17,4 puntos, a pesar de que fue su peor desde la línea de lances libres (64%). En la captura de rebotes también alcanzó su máximo (10.2).

Los Hawks debutan mañana visitando a los Mavericks en Dallas a las 8:30 de la noche en la que será la tercera campaña de Horford en su contrato de US$60 millones y cinco años.

Esta vez el nativo de Puerto Plata tendrá más ayuda en el poste bajo con la contratación del veterano Paul Millsap y el gigante macedonio Pero Antic, una mole de 6’11 y 230 libras que lanza con efectividad de tres.

Francisco, otro rol

Francisco García, tras toda una carrera en Sacramento, llega a los Rockets con grandes expectativas en poder aportar en una cuadra con aspiraciones.

El francomacorisano, que ha recuperado dotes defensivas, gusta de lanzar abierto y en los minutos que tenga en Houston puede que disponga de muchas oportunidades con un James Harden que absorbe bastante.

A sus 31 años, García entrará a su novena campaña en una carrera que le ha reportado US$28,4 millones antes de impuestos. Esta vez lo hará por US$1,2 millones.

Charlie, ahora o nunca

El contrato que Charlie Villanueva termina la temporada que empieza mañana es considerado uno de los más tóxicos que se han firmado en la liga.

A sus 28 años, Charlie no parece convencer tampoco al nuevo entrenador, Maurice Cheeks, quien se ha quejado de las condiciones físicas del nativo en Queens.

En sus cuatro campañas con los Pistons, Villanueva no ha estado lejos de ese jugador que encantó con promedio de 16 puntos y 6,7 rebotes en la estación 2008-2009 con los Bucks.

 

NPerez@diariolibre.com

29oct/amodom

 

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