La infanta Cristina puede enfrentarse a once años de cárcel

La infanta Cristina puede enfrentarse a once años de cárcel

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  • El juez José Castro vuelve a imputar a la hija del Rey por fraude fiscal y blanqueo de capitales
  • «Los delitos contra Hacienda que se imputan contra Urdangarin no se podrían haber cometido sin el conocimiento y aquiescencia de su esposa, por mucho que mantuviera una actitud de mirar para otro lado», apunta el juez Castro
  • La defensa de la duquesa de Palma ya ha anunciado su intención de recurrir la decisión

Madrid.- El juez del ‘caso Nóos’, José Castro, ha decidido citar como imputada, el día 8 de marzo, a las 10 horas, a la infanta Cristina por delito de fraude fiscal y blanqueo de capitales, delitos penados con hasta once años de cárcel en el Código Penal. No obstante, es harto improbable que, en el hipotético caso de que la hija del Rey llegase a sentarse en el banquillo de los acusados, se enfrentara a peticiones de prisión tan graves como estas

El primero de los delitos, el fraude, está castigado con la pena de uno a cinco años y una multa de hasta seis veces de la cifra defrauda al fisco. El artículo 305 del Código Penal establece que serán culpables de este ilícito los que «defrauden a la Hacienda Pública estatal, autonómica, foral o local, eludiendo el pago de tributos». La gran traba para acusar a la infanta Cristina de este ilícito es que esta cantidad para hablar de delito y no de falta tiene que superar los 120.000 euros por ejercicio. El propio Castro reconoce en su resolución que desconoce si el dinero supuestamente defraudado por la hija del Rey llega a ese montante ya que habría que calcular con detenimiento todos y cada uno de los gastos personales que imputó a Aizoon librándose así de tributarlos como IRPF y, de paso, rebajando la base imponible a la sociedad.

La acusación de blanqueo, llegado el caso, podría ser algo más fácil de sostener ante un tribunal. El artículo 301 del Código Penal pena con prisión de seis meses a seis años al que «adquiera, posea, utilice, convierta, o transmita bienes, sabiendo que éstos tienen su origen en una actividad delictiva, cometida por él o por cualquiera tercera persona». En este supuesto, habría que demostrar que la hija del Rey sabía que el dinero que entraba en Aizoon no era limpio y que se lo gastó a sabiendas de su origen ilícito para ocultar los delitos de su marido.

 

8ene/amodom

elcorreo.com

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