La ley, Presidente, sólo la ley

carlos nuñez

 Por Carlos Nuñez

   Presidente Juventud PRD-Europa

 

Lo he dicho otras veces: Si el presidente Medina lograse en estos cuatro años cumplir y hacer cumplir las leyes que nos rigen habrá realizado el 97 % ciento de su trabajo, promesas, metas, objetivos.

Alguien dirá que según las encuestas los principales problemas nacionales no son asunto de derecho sino de educación, inseguridad ciudadana, caos del transporte, corrupción impune, y así. Quien así argumente, puede que tenga algo de razón pero poca, muy poca, poquísima.

Y es que “la posibilidad cierta de una posible esperanza que haga viable el milagro de la superación de nuestros problemas” comienza y casi termina con la aplicación de la ley, solo las leyes, Presidente. Y aproveche ahora, en su luna de miel que expresa ese 89% de valoración de los ciudadanos a pesar de estos pesares.

Aquí se nos desparramó la educación y tenemos el liderazgo negativo del continente en más de uno de sus indicadores (los alumnos reciben menos de 2.5 horas diarias de clase), porque desde 1986 no ha habido gobierno con la suficiente firmeza para aplicar los mandatos de la Ley, incluida la ley General de Educación, de 1997… y no nos engañemos: La asignación del 4% del PIB a la educación pre universitaria que manda esa ley, no fue cumplida hasta tanto los “señores” del país (no el gobierno) dieron su visto bueno logística y operativamente a la lucha que comenzaron frente al Congreso Nacional el Centro Bonó, un cura del carajo, dos feministas greñudas, tres sociólogos en paro, cuatro rebeldes con causa y una sola mulata intelectual de buen ver. Lo demás, lo explica aquel lunes histórico que vistió el país de amarillo.

Un ejemplo retrata lo fallido de nuestro Estado para aplicar las leyes: El artículo 1 de la ley 86-00 establece que la Secretaría de Educación “fijará y regulará las tarifas o cuotas mensuales y /o anuales que los colegios privados…”.

Entonces, era simple (“como mirarme en tus ojos, respirar tus silencios, dormirme con tu voz” ), solo que aquí el aplicar la ley cuando hacerlo implica afectar sectores de poder económico, político, mediático y/o huelguístico/terrorista se ha convertido en una utopía, una quimera y no de amor que esas sí son buenas si se realizan frente al mar y llueve.

De la corrupción ni hablar, pues PRD y PLD, en sus respectivos gobiernos, se han dedicado a la poco ética práctica de “desinteresarse” ante la justicia de los casos de corrupción de sus compañeritos, lo que ha incitado a muchos otros a llegar donde hemos llegado: a las cloacas del ser y sus miserias, la democratización caótica e infame del robo y el descaro.

Para organizar el tránsito hay una Ley 241 que los Amet solo aplican a las mulatas en jeepetas con blusitas de espanto, o algún jodido miembro distinguido del Club de los Pendejos.

Si seguimos no paramos, don Presi, y no tengo más espacio, pero queda aquí el lamento y la sugerencia amiga: La ley, Presidente, sólo la ley.
Carlos Nuñez Próximo secretario general de la Seccional de Madrid del PRD

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