La naturaleza derechista y retrógrada del PLD bajo el manto del progresista

Por FRANCISCO ROJAS CASTILLO

Por FRANCISCO ROJAS CASTILLO


El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), fundado por Juan Bosch Gaviño el 15 de diciembre de 1973, tenía como razón de ser completar la obra iniciada por Juan Pablo Duarte: la independencia nacional de toda potencia extranjera. Asimismo, postulaba reducir a su mínima expresión las desigualdades sociales, construir un país socialista bajo la orientación del marxismo-boschismo, cuyo avance estaría determinado por al desarrollo de las fuerzas productivas y la acción revolucionaria del Partido.

Muchos jóvenes de la época revolucionaria del PLD ingresamos a ese partido motivados, más que por sus principios antiimperialista y socialista, por el carácter del profesor Juan Bosch, del cual se emanaba la honestidad, la lealtad, la gratitud, la responsabilidad y la inteligencia, constituyendo así nuestra verdadera fuente de inspiración.

Bajo el lema de “Servir al Partido para Servir al Pueblo”, la acción partidaria era guiada por los métodos de trabajo explicados en los folletos de Organización y Disciplina. Era un partido de organismos no de personas; las aspiraciones personales no eran aprobadas, un peledeista no podía manifestar aspiración a ningún puesto en el gobierno, sino que tenía que ser propuesto por su organismo.

Todo era así hasta que el PLD se fue acercando al Poder. En la medida en que se aproximaba al gobierno, el PLD iba lanzado al zafacón los principios antiimperialista y socialista que le vendió al pueblo dominicano, así como su método de trabajo.

Antes de llegar al gobierno el PLD daba claras señales su verdadera naturaleza derechista y retrógrada: Sus coincidencias nunca fueron con las izquierdas de la época,  por el contrario sus ataques eran a las organizaciones de izquierda y al PRD. El PLD coincidía todo el tiempo con Balaguer y el siniestro Vincho Castillo.

El PLD en el gobierno ha tratado de engañar al pueblo de la misma forma que lo hizo como partido durante el tiempo que estuvo en la oposición. Le ha vendido al país un gobierno progresista, cuando los indicadores expresan claramente que hemos retrocedido en su gobierno. Le ha vendido un gobierno decente, cuando ha sido el mayor violador de las leyes y la Constitución de la República. Lo más afrentoso de todo es que los peledeistas se vendieron como honestos y han engendrado el gobierno más corrupto de la historia dominicana y uno de los más corruptos del mundo, convirtiendo al PLD de un partido de menesterosos a una corporación económica.

Las doctrinas de Juan Bosch no contuvieron la verdadera naturaleza derechista y retrógrada del PLD, dado que el carácter no sólo es resultado de la enseñanza, sino de la práctica y el hábito de las personas, y en el caso de los peledeistas su formación era de izquierda, pero su práctica es de derecha, contra revolucionaria y deshonesta. Así ha quedado demostrado en la práctica.

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