Latinoamérica: las energías renovables avanzan con fuerza

Las inversiones en energía limpia alcanzaron cotas récord el año pasado.

Acciona, con un gran complejo eólico en México, último ejemplo del empuje español en el área.

Carlos Álvaro.– La energía renovable avanza con fuerza en toda Latinoamérica, impulsada por la necesidad de generación eléctrica en la mayoría de los países de la zona y de la mano de numerosas compañías extranjeras, entre las que destacan unas firmas españolas que han conseguido posicionarse con firmeza en este nuevo segmento de inversión. El último ejemplo de este desembarco español en renovables lo ha dado Acciona, que acaba de inaugurar en México el mayor complejo eólico de Latinoamérica, con un proyecto de tres parques en Oaxaca que totalizan 306 megavatios de potencia operativa. Pero Acciona no es ni mucho menos la única compañía española en un área en la que también están presentes Iberdrola, GNF, Gamesa, Abengoa, Endesa, Gas Natural, EHN, Elecnor y muchas otras, con cada vez un mayor número de proyectos.

Hay que tener en cuenta que en Latinoamérica el 70% de la electricidad es de origen renovable y que esa fuente satisface ya el 30% de la demanda de energía primaria (transporte, industria, comercio), tasa superior a la media mundial (13%) y llamada a crecer con los planes que se otean en el área.

Las nuevas inversiones en renovables se habrán multiplicado en Latinoamérica en 2011, según las previsiones de los analistas y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), después de experimentar un crecimiento del 39% en 2010, cuando alcanzaron 13.100 millones de dólares, lo que situó a la región en la de mayor crecimiento del mundo en desarrollo, según Naciones Unidas. En 2010, último año para el que existen cifras definitivas, México lideró el avance de estas inversiones en la región un aumento del 348% que siguió al anuncio por el Gobierno en 2009 de un plan para que las renovables cubrieran el 7,6% de la capacidad energética en 2012.

Pero otros países no se quedaron atrás: Argentina anunció el objetivo de cubrir el 8% de su consumo de energía con renovables en 2016 y registró en 2010 un aumento de la inversión del 568%, con un total de 740 millones de dólares en proyectos eólicos, de etanol, biodiesel y biomasa. En Perú, que se ha marcado la meta de cubrir el 5% de su capacidad de generación con renovables para 2013, las inversiones se duplicaron, a 480 millones de dólares, mientras que en Chile, donde el objetivo es producir el 10% de la energía con fuentes renovables en 2025, las inversiones subieron un 21%, a 960 millones. Brasil, donde las inversiones en renovables disminuyeron un 5% después de un alza del 44% en 2009, habrá retomado en 2011 un fulgurante avance en este segmento, en el que sigue siendo el rey en Latinoamérica.

Según el informe Climascopio 2012, Brasil, Nicaragua y Panamá, con una combinación de políticas locales de apoyo e inversiones en energía limpia, lideran las políticas de renovables en la región, mientras que México se dirige a ser el primer país con una cadena de valor completa para energía solar y eólica. El informe precisa que Latinoamérica dispone como mínimo 80 políticas para el fomento de energías limpias, en su mayoría relacionadas con el mercado energético o incentivos fiscales. Con todo, las energías hidráulica, eólica, geotérmica y solar representan apenas el 7% de la capacidad energética total instalada en el área, por lo que existe un amplio margen de crecimiento que no pasa inadvertido a unas empresas españolas que se sitúan entre las más punteras del mundo.

Energía eólica

En energía eólica, Brasil, México y Chile son los líderes en capacidad instalada, aunque Argentina, acuciada por graves problemas energéticos, comienza a promover este tipo de energía con fuerza y hace apenas unos meses abrió el mayor parque de viento del país, Rawson, en Chubut, cuya instalación dispone de 27 aerogeneradores capaces de producir 50 megavatios. A este parque, desarrollado por Emgasud, se sumará dentro de dos años otro en Puerto Madryn, con 220 megavatios. En Argentina se encuentran en ejecución 34 proyectos de energías renovables (eólica, térmica, energía solar, biocombustibles) por un total de 910 megavatios y una inversión de 2.010 millones de dólares.

Y si Brasil está considerado uno de los mercados más prometedores del mundo para la energía eólica, México cuenta con enormes recursos en Oaxaca y Baja California y su capacidad se ha multiplicado por seis desde 2008. Argentina dispone de regiones eólicas de gran importancia, como la Patagonia, y los analistas juzgan que apenas ha desarrollado su potencial, mientras que Chile, con 172 megavatios de potencia eólica instalada y un creciente número de parques eólicos en desarrollo, es otro de los grandes mercados para este sector de importancia cada vez mayor para las firmas españolas.

A estos cuatro países, donde el sector eólico tiene más fuerza, se van sumando otros. Perú y Colombia impulsan nuevos proyectos, al igual que Panamá, donde trabaja Fersa. Honduras abrió en 2011 el parque Cerro de Hula, propiedad de Mesoamerica Energy, construido entre Gamesa e Iberdrola, con una capacidad de 102 megavatios. En Ecuador, Emasesa yBarlovento participan en proyectos eólicos en Loja y, en Dominicana, donde opera Inveravante, se inauguraron el año pasado los primeros 14 aerogeneradores en el Parque Eólico Los Cocos. Uruguay ha ampliado su licitación para generar este tipo de energía y prevé llegar a 500 megavatios en 2015, Venezuela ha comenzado a entrar en el sector con Gamesa y Paraguay se plantea crear unidades de viento en el Chaco. El total de la capacidad eólica instalada de Latinoamérica creció alrededor del 50% en 2010 y se prevé que el avance haya sido aún más espectacular en 2011.

De momento, eso sí, Brasil representa la mayor parte de la energía eólica en la región, el 50% de la potencia global en 2011, con 582,6 megavatios, según cifras del Consejo Latinoamericano de Energía Eólica, y también es ya líder en inversión en este tipo de energía. En segunda posición está México, con el 31%, y por detrás se sitúan Honduras (9%), Argentina (7%) y Chile (3%). Brasil también se destaca en capacidad instalada acumulada entre 2008 y 2012, con 1.509 megavatios. Y si en Brasil las empresas españolas de aerogeneradores no están en el podio inversor (Enercon tiene el 43%, Suzlon el 24%, Vestas el 22% e Impsa el 10%), en México y Chile la cosa cambia. En el país azteca, la compañía líder es Acciona (63% de los aerogeneradores), seguida de Gamesa (23%) y Clipper (14%). Y en la nación andina, Vestas posee el 57% de los aerogeneradores, mientras que el 30% es de Acciona.

De la importancia del negocio eólico, no sólo en Latinoamérica, habla el hecho de que en sólo en tres años, 2007-2010, esta energía ha triplicado su potencia instalada en todo el mundo, pasando de 93.820 megavatios en 2007 a 194.390.

Apoyo del BID

El BID acaba de dar un apoyo decisivo al fomento de las energías limpias en la región, con la concesión de importantes préstamos para impulsar este tipo de energía, tras constatar que en 2011 las inversiones en renovables en Latinoamérica alcanzaron un nivel récord. Según el BID, que detalló que su financiación de proyectos en renovables en el área alcanzó 736 millones de dólares el año pasado, superando los montantes destinados a esas iniciativas en la década anterior, la eólica, pero también la energía solar fotovoltaica, la termosolar y la geotérmica, crecieron de forma espectacular. Entre 2000 y 2010, los recursos destinados a este tipo de energía se situaron en 663 millones de dólares. Por ello, la entidad destacó que espera aprobar más de 700 millones de dólares en financiación para proyectos de energías renovables, especialmente eólica, energía solar e hidroeléctrica.

De hecho, el BID acaba de marcarse como objetivo que un 25% de sus préstamos se vincule al cambio climático e iniciativas favorables al medio ambiente, incluida la energía renovable, apoyando así el cambio de estrategia energética que se percibe en la región, muy dotada naturalmente para aprovechar recursos eólicos y solares con los que reducir el déficit de generación y afrontar la fuerte presión para satisfacer una demanda energética que crecerá un 50% en la región en 2030, aumento que precisará inversiones por 1.500 millones de dólares. A ello se suma el hecho que durante la próxima década la región requerirá un alza del 26% de su capacidad instalada de generación de energía para satisfacer un crecimiento económico anual proyectado del 6%. «Varios países están comenzando a desarrollar su potencial para energía eólica, geotérmica, solar y biomasa, muchas veces bajo el liderazgo del sector privado, por lo que se necesitan recursos», según Hans Schulz, gerente del Departamento de Financiación Corporativa del BID.

Nuevos proyectos

En los últimos meses, los gobiernos de países como México, Panamá, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Brasil y Ecuador han impulsado de forma decidida los proyectos de renovables y han pedido el concurso de firmas españolas. Los últimos informes indican que este segmento económico es uno de los de mayor crecimiento en la región y uno de los que más oportunidades de negocio brinda. La importancia del sector de renovables latinoamericano acaba de ser puesto de relieve también en el reciente informe 2012: Panorama de Inversión Española en Latinoamérica del IE Business School. Y los últimos proyectos y contratos obtenidos por nuestras compañías en la región dejan claro el interés y trascendencia de ese mercado.

Las empresas de renovables españolas, al pairo de los incentivos fiscales que se otorgaron en España, se han convertido en los últimos años en líderes en tecnología en este campo y su presencia es cada vez más demandada en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica, pero también en Sudáfrica (donde Abengoa ha conseguido 150 megavatios en dos plantas termosolares, Gestamp ha logrado 100 megavatios y una filial de Iberdrola construirá 260 megavatios) y Asia. La crisis del sector eólico en nuestro país, además, ha forzado a estas compañías a impulsar de forma decidida su internacionalización.

Uno de los últimos países en animar a las firmas españolas ha sido Chile, cuyo ministro de Energía, Rodrigo Álvarez Zenteno, afirmó que su país aspira a que España desbanque a EEUU como principal inversor extranjero e invitó a las empresas españolas a invertir en los planes de renovables y redes de transmisión. Chile desarrolla proyectos de energía solar fotovoltaica y una central termosolar en Atacama y es uno de los países latinoamericanos más activos en el desarrollo de la eólica. «En los sectores solar y eólico, Chile presenta un inmenso espacio de inversión», indicó en Madrid. El año pasado, también Colombia, a través del propio presidente, Juan Manuel Santos, alentó la inversión española en energía solar, eólica y en construcción de centrales eléctricas y represas.

Acciona, líder en México

De momento, Acciona ha dado el último aldabonazo a la cada vez mayor presencia de compañías españolas en este sector, con la apertura de los parques Oaxaca II, III y IV. La puesta en marcha de estas instalaciones ha convertido al grupo de José Manuel Entrecanales en primera firma eólica de México, donde ya suma 556,5 megavatios de potencia, el 65% de la que está operativa en el país. Estos tres parques se suman al que Acciona ya tenía en México, Eurus, operativo desde 2009. En opinión de Entrecanales, «la energía renovable es una excelente opción para México. El país tiene grandes recursos energéticos a partir de fuentes limpias y renovables como el viento y el sol y pueden aprovecharse para hacer un sistema energético activo, con menores emisiones y que generen riqueza».

En Brasil, Abengoa Bioenergía y Banco Santander se han asociado para desarrollar tres parques eólicos en Ceará (nordeste), acuerdo que marca la entrada de las dos empresas en el mercado de viento brasileño. En conjunto, las tres plantas tienen una capacidad total instalada de 64 megavatios. Abengoa, que sopesa aumentar sus proyectos en el vecino Uruguay, se encargará de la construcción, operación y mantenimiento de los parques eólicos por 20 años, en régimen de concesión. Además, cuenta con tres fábricas de etanol en Brasil: Santo Antonio da Posse, Pirassurunga y São João da Boa Vista. También en Brasil, el grupo de infraestructuras Elecnor se adjudicó en 2011 la instalación de 94 megavatios nuevos de energía eólica, con una inversión de 216 millones de dólares y levantará y explotará cuatro parques eólicos en Rio Grande do Sul, cuya construcción está prevista para 2013 y 2014. La firma tiene ya 422 megavatios de eólica en Brasil, de los que 180 ya están en explotación.

Iberdrola no se queda atrás en proyectos de renovables en la región, con una amplia presencia en varios países (Bolivia, Brasil, Honduras, México y Venezuela). Del total de las inversiones realizadas por el grupo en 2011, Latinoamérica representó el 11%, cerca de 587 millones de dólares buena parte de los cuales fue destinado a energía limpia. Su negocio de renovables es especialmente importante en México, Chile, Brasil y Argentina, países con insaciable demanda eléctrica. Iberdrola anunció en 2011 un proyecto de construcción de un parque de 170 megavatios en Chile, con un coste de 356 millones de dólares, el primero de los tres que prevé instalar en un país en el que también se halla Ibereólica, que construirá un parque de 170 megavatios. En Chile están también presentes BogarisEner, Eólica de NavarraHidrolena y Urbaser. Y Endesa ha expresado su intención de invertir 250 millones de dólares en el mayor complejo eólico de Chile, Parque Reinaco.

SacyrAcciona y Endesa evalúan posibles proyectos de renovables en Perú, país que podría convertirse en el nuevo El Dorado en la región para las energías renovables, especialmente la solar termoeléctrica y la hidráulica. En Perú, que acaba de confirmar la puesta en marcha de nueve proyectos en energías renovables, se hallan también Eólica de NavarraT-Solar ySolarpack, mientras que Gas Natural, Endesa e Inveravante se afianzan en Colombia y Abengoa lo hace en Uruguay.

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