Los dominicanos en el exterior tienen igual derecho

Por DARIO NIN

Alegando falta de presupuesto, la Junta Central Electoral, ha decidido cerrar las puertas de las Delegaciones del Exterior.

En estos momentos, para una parte por lo menos, de la comunidad dominicana del exterior, estas oficinas son más necesarias que nunca; pues se acerca una reforma migratoria en los Estados Unidos y en cualquier momento los nativos que estén allí de forma ilegal; que son muchos, necesitarán de estos servicios con carácter de urgencia.

Este no es el momento de jugar con eso. No debemos complicarles esta posibilidad desde aquí.

Los que están en España necesitan hacerse ciudadanos españoles y luego salir de allí, para que en esa condición se le abran las puertas en otros lugares de Europa o el mundo.

No se si la Junta tiene o no razón, si es real el déficit, a lo mejor lo es; pero caray, porque a ellos, porque complicarles más las cosas de lo que ya la tienen con esta crisis internacional que los ha disparado como rociados con fogaraté por el mundo; dividiendo aún más a sus familias, desesperándolo como si gozáramos con aumentar sus sufrimientos.

Hay un refrán que dice que al dedo malo todo se le pega, que el que está en cueros le llega todo, menos la ropa. ¡Caray éste no es el momento de golpearlos más!

Los dominicanos del exterior en su mayoría han sido hijos muy agradecidos de esta Patria, lo demuestran por el amor que profesan a ella desde allá, lo demuestran cuando dejan de gastarse lo que a duras penas consiguen allí, para mandarlo para acá.

¡Caramba, esa no es la forma en que debemos pagar esa gratitud!

Cuando en nuestros barrios se necesita hacer algo y se empieza eligiendo en lo inmediato a alguien para que lo haga sin sopesar la posibilidad de que otros lo pueden hacer también, este brinca como un “chivo azuano”y pregunta:“anjá, y por que a mí a caso soy el hijo del pollero”, y yo pregunto son hijos de él estos dominicanos, son bastados, no tienen iguales derechos.

La Constitución nos dice que los dominicanos tiene igual derecho sin importar la condición o situación, los de allá son tan dominicanos como los de aquí, así que la Junta debe ensayar otra cosa y no venir a cortar la garganta por la crisis que dice tener a estos de por si sufridos dominicanos.

Los que estamos aquí, tenemos el privilegio de que nadie nos llame extranjeros, de tener que vivir con el susto de que en cualquier momento sin importar donde o como nos encontremos alguien irá por nosotros y olvidando nuestra dignidad humana nos manden fuera de su territorio.

Magino, le cortó la garganta a su cotorra, la que hacia que vinieran los turistas que le permitieron el sustento durante gran parte de su vida; lo hizo, porque a Magino le sobrevino una crisis circunstancial y no vio más remedio que cortarle la garganta a su parlante ave para saciar el hambre que sintió ese día, ésta sólo atinó a decir repetidamente; no juegues Magino, No juegues… hasta que el cuchillo de este “desesperado” le cercenó la garganta ahogando su clamor.

Ahora los dominicanos del exterior le gritan a la Junta Central Electoral : “ No juegues Magino, no juegues.., Esperamos que se detenga a tiempo.

Hasta la próxima.

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