Mariano Rajoy a Latinoamérica

México, Colombia y Brasil, estrellas de una gira que olvida por ahora a Argentina.

Se prevé que el propio Rajoy y sus ministros visiten buena parte de los países latinoamericanos antes de la cumbre Iberoamericana. Y adonde ellos no lleguen, lo harán los Reyes y el príncipe Don Felipe. Así, Don Juan Carlos visitará en junio Chile para asistir a la firma del Tratado de la Alianza del Pacífico y se desplazará luego a Brasil. Don Felipe, que ya ha visitado este año Nicaragua, Guatemala y Honduras, viajará en agosto a Dominicana. Y la Reina cursará visita en octubre a Bolivia.

Carlos Álvaro.– México, Colombia y Brasil constituirán los tres primeros destinos latinoamericanos en la agenda exterior del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que en su programa electoral destacó que la región sería prioridad en su política internacional y quien se comprometió a respaldar y arropar las iniciativas empresariales en la zona, un área económica y comercial clave para los intentos de España por dejar atrás una prolongada y grave crisis que ha disparado el desempleo. Sin embargo, su ruta exterior latinoamericana por tres de los países que más inversión española reciben, comenzó de hecho ayer, martes, con un encuentro con el presidente de Chile, otro de los grandes receptores de capital hispano, en Corea del Sur, donde tanto Rajoy como Sebastián Piñera asistían a la Cumbre de Seguridad Nuclear.

Se echa en falta, eso sí, una visita a Argentina, donde España es el primer inversor y donde Repsol tiene últimamente graves problemas, en una agenda americana que en realidad ya inició el presidente en enero sin salir de La Moncloa, con la visita del mandatario peruano, Ollanta Humala, y continuó la semana pasada, al recibir al líder ecuatoriano Rafael Correa.

Los prolegómenos (entrevistas en La Moncloa y el encuentro de Seúl) y los primeros desplazamientos de una gira que comenzará a fines de abril subrayan el interés del Gobierno del PP por estrechar lazos con los países con mayor inversión española (Brasil, México, Chile) y su máximo interés por las nuevas estrellas ascendentes en el panorama inversor (Colombia y Perú). No en vano Rajoy ya expresó durante la pasada contienda electoral su firme decisión de impulsar las relaciones Latinoamérica-España y de asentar esta política en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Cádiz los días 17 y 18 de noviembre. Al presentar la cumbre, meses atrás, no ocultó la importancia que para España tienen esos mercados. Y alentó a fortalecer lazos y aumentar la inversión en un área que tiene por delante un futuro más prometedor que el de España como uno de los antídotos anti-crisis.

Hace sólo unos meses, las empresas más punteras del Ibex-35, entre ellas Telefónica y Santander, llamaban a los empresarios nacionales a protagonizar una segunda oleada inversora en Latinoamérica, ante la preocupación porque España pueda quedar relegada en esos mercados ante los pujantes nuevos competidores (China, India, Alemania), que han irrumpido con fuerza en la región. China, ya primer prestamista del área, es prácticamente el tercer inversor en el área cuando hace sólo una década su presencia era testimonial.

Con vistas a esa cita anual de la comunidad iberoamericana, Rajoy, cuyo Gobierno ha planificado escrupulosamente una amplia ronda de contactos de su Gobierno con los países de la región, una tarea en la que tendrá el inestimable respaldo de la familia real y que se ha revelado clave tras el fracaso de la cumbre de 2011 en Asunción (Paraguay), a la que faltaron buena parte de los mandatarios invitados. España juega en esta ocasión en casa y el Gobierno, que quiere utilizar la cita como punto de arranque de una nueva entente con los países del otro lado del Atlántico, desea asegurarse el éxito

De hecho, se prevé que el propio Rajoy y sus ministros visiten buena parte de los países latinoamericanos antes de la cumbre. Y adonde ellos no lleguen, lo harán los Reyes y el príncipe Don Felipe. Así, Don Juan Carlos visitará en junio Chile para asistir a la firma del Tratado de la Alianza del Pacífico y se desplazará luego a Brasil. Don Felipe, que ya ha visitado este año Nicaragua, Guatemala y Honduras, viajará en agosto a Dominicana. Y la Reina cursará visita en octubre a Bolivia.

De momento, Venezuela y Cuba parecen excluidas de la agenda Latinoamérica, algo que probablemente no suceda con Argentina, pese a que las actuales tensiones del Gobierno de Cristina Fernández hacen hoy por hoy complicada una visita de alto rango a Buenos Aires. El Gobierno argentino, que parecía haber retirado la amenaza de nacionalización de YPF, ha redoblado en los últimos días su ofensiva contra Repsol, a la que acusa de no cumplir sus compromisos inversores y generar carestía en el suministro energético. Sobre la compañía hispana pesan la retirada de incentivos y subsidios y la aplicación de sanciones que Buenos Aires ha impuesto a varias petroleras extranjeras y, en las últimas semanas, la quita de concesiones que han aplicado a la firma que dirige Antonio Brufau cinco provincias argentinas.

Chile sigue siendo importante

Pese a no desplazarse a Chile, este país, hasta hace muy poco sede indiscutible de las compañías españolas en su aventura en Latinoamérica y uno de los países con más inversión hispana, ha ocupado la primera cita de Rajoy fuera de España, aunque ésta se haya producido en Seúl. España es el segundo inversor en Chile y recientemente las autoridades chilenas han llamado a elevar esta presencia. Hace unos días, el embajador chileno en España, Sergio Romero, señalaba que espera que la presencia de firmas españolas se duplique en dos años y pase de 1.300 a 2.600, con un importante incremento de la inversión en 2014.

Chile, que creció el 6% en 2011 y se prevé que lo haga el 4%-5% este año, demanda especialmente inversión en energía (tradicional y renovable) e infraestructura. Único país del Cono Sur en la OCDE y con un avanzado sistema de concesiones, Chile se mantendrá en la agenda de Rajoy en abril, cuando se prevé que el canciller, Alfredo Moreno, visite España con la meta de impulsar unas relaciones bilaterales que Santiago juzga «excelentes» y fomentar un marco en el que «existen más oportunidades que nunca para poder crear redes» entre ambos países. En una reciente visita, el subsecretario de Exteriores, Fernando Schmidt, trató de impulsar un aumento de la inversión española y explicó el plan para atraer empresarios innovadores con incentivos fiscales. El presidente chileno, Sebastián Piñera, que visitó España en marzo de 2001, alentó ya entonces la llegada de nuevas empresas hispanas al país.

México, ¿séptima economía mundial?

Con todo, la primera (y doble) visita de Mariano Rajoy a Latinoamérica como jefe del Gobierno español será a México, en el que España es también segundo país inversor tras EEUU, y cuya economía, tras el enfriamiento en 2011, crecerá en torno al 3,6% en 2012, al mismo ritmo que Brasil, en un año electoral en el que el presidente Felipe Calderón dejará las riendas del país. Rajoy participará en la reunión del Foro Económico Mundial dedicada a Latinoamérica, a celebrar en Puerto Vallarta el 17 de abril y, en junio, volverá al país azteca para participar en la reunión del G-20 en Baja California.

Según un reciente informe de Goldman Sachs, México, que ha perdido protagonismo en los últimos años en la región frente al coloso brasileño, será la séptima economía mundial en torno al 2020 y aportará el 7,8% del PIB mundial, más que Rusia e India, siempre que acelere las reformas, especialmente en el sector energético, y logre frenar la actual inseguridad. Con todo, las previsiones de Goldman Sachs han suscitado incredulidad entre los expertos, que juzgan que alcanzar la séptima plaza mundial en ocho años sería posible siempre y cuando el resto de los países que hoy superan a México (Rusia, India, Brasil o España) no avanzaran y que la nación acometiera gigantescas inversiones.

Estrella en alza

La emergente Colombia, uno de los destinos predilectos de la inversión española en los últimos años y el país con mayor número de compañías hispanas implantadas será la segunda escala de Rajoy. En Bogotá se reunirá el día 18 con el presidente Juan Manuel Santos, con el pudo dialogar el año pasado durante la visita que giró a Madrid y en la que animó especialmente a las empresas españolas a invertir en el país y participar en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo y en el programa para potenciar las llamadas cinco locomotoras del país. Bogotá tiene en marcha un multimillonario plan de obras públicas para cubrir su déficit en infraestructuras que ha suscitado enrome interés entre las firmas españolas. Colombia, que crecerá el 4,5% este año, tras un avance del 5,9% en 2011 (el mayor en cuatro años) y que se ha convertido en una de las economías más dinámicas de la región, aspira a convertirse en la tercera tras Brasil y México en los próximos años.

En las últimas semanas, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) ha presentado a las compañías españolas su plan de proyectos 2014-2018 en obras públicas y ha cifrado en 6.800 millones de euros la inversión anual que hará el Estado colombiano en infraestructuras desde 2014. Los responsables de la ANI animaron a las empresas españolas a invertir y apoyar el esfuerzo colombiano ya antes de 2014, con el objetivo de elevar la inversión en carreteras, vías férreas, puertos y aeropuertos e incrementar del 1% al 3% del PIB la inversión en infraestructuras en dos años.

No todo es de color de rosa con respecto a las inversiones españolas en Colombia, sin embargo. En los últimos días se ha sabido que la guerrilla de las FARC ha pedido que se rechace el proyecto de Endesa para construir su segunda mayor hidroeléctrica de Latinoamérica, al considerar que amenaza el curso del río Magdalena, el más importante y extenso de Colombia. Se trata de la presa de Quimbo, proyecto estrella de Bogotá para elevar la generación de electricidad, y que tiene una inversión de 830 millones de dólares. La obra de Endesa y su filial en Colombia, Emgesa, comprometerá 8.000 hectáreas en seis municipios del departamento del Huila.

Limar diferencias con Brasil

Brasil, gigante continental y gran destino de las empresas españolas, pero con el que existen diferencias que Madrid quiere limar, será el último país que visite Rajoy en el marco de su primer periplo latinoamericano. El jefe del Gobierno español se desplazará a Río para asistir a la Cumbre Río+20, que se celebrará entre el 20 y el 22 de junio y se entrevistará con la presidenta Dilma Rousseff.

España da importancia capital a esta visita, ya que impulsar la relación con Brasil es uno de los objetivos fundamentales dentro de la prioridad que el Gobierno concede a la región latinoamericana en su política exterior. Ya sexta potencia planetaria, Brasil no suele mostrarse activo en las cumbres iberoamericanas, donde se siente menos protagonista que en las del G-20 y Rajoy quiere asegurarse la presencia de Rousseff en Cádiz. Pese a que Brasil sufrió, como México, un bajón en 2011 (apenas creció el 2,7%) sigue siendo lugar clave para las empresas españolas en la región y se espera que registre un poderoso crecimiento en los próximos años de la mano de dos grandes eventos deportivos, Copa Mundial de Fútbol y Olimpiadas (2014 y 2016).

Tensión con Buenos Aires

Aunque es probable que Rajoy termine por verse con la líder de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en alguna de las cumbres multilaterales que jalonarán 2012 antes de la XXII Cumbre Iberoamericana (acaso en la VII Cumbre UE-Latinoamérica, que se celebrará en Chile en junio, quizá finalmente este esperado encuentro, que genera expectación debido al ataque del Gobierno y varias provincias contra Repsol-YPF tenga que esperar hasta noviembre. La filial de Repsol, YPF, se sitúa en el punto de mira de Buenos Aires bajo la acusación de no respetar sus compromisos de producción de hidrocarburos y obligar al país a importar crudo y gas y ha visto cómo las provincias de Chubut, Santa Cruz, Neuquén, Mendoza y Salta le retiraban licencias de explotación aduciendo falta de inversión.

La tensión ha crecido estos últimos días y en Buenos Aires se vuelve a hablar de nacionalizar YPF. Hace escasos días, el ministro argentino de Planificación, Julio de Vido, indicó que sería un «error confundir los intereses de España con los de Repsol, y menos con los de YPF, que es una empresa argentina y de la que la española es sólo su principal accionista», en respuesta a unas declaraciones del ministro de Industria, Jose Manuel Soria, quien había asegurado que los intereses de YPF son los de Repsol y por tanto de España.

Así las cosas, y pese a la mediación entre bambalinas de la Casa Real, las perspectivas de una cita a alto nivel no parecen muy próximas. El Gobierno argentino, cuyos frecuentes encontronazos con el sector privado han reducido la inversión extranjera no parece dispuesto a ceder. Para Buenos Aires «la retirada de licencias a YPF no supone infringir la seguridad jurídica de las empresas que invierten en el país. El peor violentamiento de la seguridad jurídica es incumplir los contratos de concesión, como hizo Repsol-YPF».

Con la situación agravada en los últimos días, Repsol, además de anunciar que acudirá a los tribunales, no sólo ha solicitado el apoyo de la Casa Real y del Gobierno español, sino que estaría intentando que EEUU presione a Argentina en la cumbre del G-20, utilizando el argumento de que en YPF hay inversores norteamericanos perjudicados. De hecho, algo más del 20% de YPF es de propiedad norteamericana. Mientras, algunas fuentes apuntan a que Argentina estaría buscando capital argentino para reemplazar a algunos socios de Repsol en YPF y proceder a una nacionalización parcial. Y otras dan cuenta de que la firma española busca aliados fuertes para elevar su inversión en el país y reforzar su posición.

Buen feeling con Lima

Mejores vientos corren en las relaciones con Perú, cuyo presidente, Ollanta Humala, se convirtió en enero en el primer líder latinoamericano en entrevistarse con Rajoy, en una visita de marcado acento económico y comercial. España es el primer socio inversor en Perú y uno de sus principales donantes en cooperación al desarrollo. El país andino es además una de las naciones iberoamericanas con las que España tiene suscrito un acuerdo de asociación estratégica, que eleva al máximo el nivel de interlocución posible.

Pese a que Humala resta importancia al problema, con Perú se mantiene un litigio que mancha unas relaciones envidiables: Telefónica sigue pendiente la renovación de sus licencias para operar y existe una disputa sobre la actual deuda de 870 millones de euros que siguen exigiendo a la compañía las autoridades peruanas, una deuda que la empresa no reconoce. En los últimos días, y tras una éxito gira en busca de inversiones en EEUU (Peru Day), Lima ha anunciado que lanzará un ambicioso programa de proyectos de infraestructura en asociación público-privada, con inversiones por 10.351 millones de dólares entre mayo y 2013, en busca de mantener el fuerte crecimiento: la economía creció en 2011 el 6,9%, una de las tasas más altas de Latinoamérica, tras un 8,8% en 2010. Se trata de un programa que suscita el interés de las firma españolas por un país que, según el presidente del banco central, Julio Velarde, «es la economía menos vulnerable del área gracias al elevado nivel de reservas internacionales netas, más de 55.000 millones de dólares.

Menos lazos inversores hay con Ecuador, con cuyo presidente, Rafael Correa, Rajoy dialogó a finales de marzo en Madrid. Los problemas de los inmigrantes ecuatorianos, como el pago de hipotecas y el desempleo, protagonizaron una cita en la que no faltó, pese a todo, el componente económico. Ecuador ha convertido al turismo sostenible en una de sus prioridades económicas y desea inversión española para impulsar ese segmento llamado a ser capital en su economía en los próximos años, junto a la minería y la agricultura.

 

CapitalMadrid

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