Miguel Tejada juega, sólo por amor a las Aguilas

Miguel Tejada reveló que no juega en la pelota criolla por dinero, ni siquiera para volver a Grandes Ligas, aunque si llega una oferta la recoge.

“Juego aquí por las Águilas, el equipo que me dio la oportunidad cuando necesitaba aprender a jugar, que me enseñó a ser un ganador, a tener desempeño bajo presión, fue aquí donde me hice el pelotero que soy”, dijo Miguel.

El llamado con razón “Pelotero de la Patria” juega además por amor al béisbol, una pasión que no abandona su cuerpo.

Tejada tiene una segunda razón para hacerlo: “La fanaticada que siempre me animó, que me motivó a ser cada día un pelotero digno de ella, por la que también he venido a jugar todos estos años, sin importar mi estatus en Grandes Ligas”.

Tejada tiene como misión que las Águilas se proclamen campeón este año, y está pegando una temporada impresionante con el bate y el guante, tanto que ha sido factor clave para que los cibaeños estén en estos momentos jugando inspirados, en lucha por la primera posición con las Estrellas.

“Una de las razones por la que he venido a jugar es que no quiero irme de esta pelota sin darle otro título de campeón a las Águilas, el año pasado vine y estuvimos cerca, pero no se pudo; este año siento que la corona está a nuestro alcance”, aseguró.

Miguel ha sido un creyente del béisbol invernal, regresó a jugar para las Águilas cuando ganó el premio de Jugador Más Valioso, convirtiéndose en el único que ha obtenido ese galardón e inmediatamente después juega aquí.

También durante la racha de más de mil partidos consecutivos jugados en Grandes Ligas vio acción, pese al agotamiento que ello representaba.

A Miguel Tejada nunca lograron ponerle la “fatiga extrema”, el arma con la que el MLB disminuye cada año más la calidad de la pelota caribeña.

Tejada ha jugado 11 de los 25 partidos de las Águilas Cibaeñas este año, en ese periodo el equipo lleva siete triunfos y cuatro derrotas y él ha sido autor de muchos de los batazos claves para el éxito, mientras su desempeño a la defensa, especialmente del tercer cojín, ha sido admirable para un jugador de su edad.

Su ritmo ofensivo es de .283 (46-13), con tres dobles y un cuadrangular. Ha remolcado 11 carreras, 7 anotadas, se ha robado dos bases, tiene dos transferencias y tres ponches.

22 nov/amodom/ impactodeportivo.com

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