Noche de circo, novedad en el drama social criollo

 banquero

JOSE RAFAEL SOSA

  

Santo Domingo.– Noche de Circo  tras su  premiere anoche en Palacio del Cine-Blue Mall, dejó un debate encendido sobre su  contenido  y realización, lo que fue  su primer éxito,  cerrando el VII Festival de Cine Global Dominicano, tocaba a las puertas un cine distinto, nuevo para nuestros medios cinematográficos.

Noche de Circo es una formidable denuncia social que, sin pelos en su guión, al que nadie se le salva; desde   los curas pederastas, las concesiones de contratos mineros o financiero altamente de los que se arrepienten hoy hasta los legisladores que los aprobaron, los “paquetazos” fiscales, el consumo de drogas entre sectores enriquecidos, los discursos de  doble moralidad de gobiernos y funcionarios, la  corrupción  pública y empresarial. Tras verla, el debate se extiende como fuego en la pradera.

Alan Nadal Piantini, su director, sorprende con  su primera película, al conjugar, en la tonalidad agitada del triller,  los recursos del cine, desde las actuaciones,  muchas de ellas de altísimo valor dramático, la fotografía que contribuye a la sensación de claustrofobia, los giros de un guión sorprendente, el maquillaje, el universo sonoro y una magnífica edición, todo resuelto en un espacio cerrado durante el cual en 18 días, cuarenta personas , artistas y técnicos, se aislaron del mundo   para entregar ahora  un “triller de encierro”  que no deja indiferente a nadie.

Su carga  social en  intensa   y su planteamiento estético  dividieron parte a parte las opiniones  a  quienes saben de cine. Es el tipo de película que lleva a tomar postura de inmediato, en favor o en contra, generando un potencial que podría seducir la actitud del público masivo por lo nuevo e irreverente, sin dejar, por ello, de ser una obra de arte conceptual.

Richard Douglas, demuestra cuán valioso es su talento y lo justificado del su viaje al país desde Venezuela para aceptar este papel. Javier Gullón, como el hijo del empresario, adicto e irrespetuoso, logra convencer desde su primera línea y Cheddy García, como asistente social, vuelve a evidenciar que su fuerte es el drama y provoca inevitablemente el recordar su papel en La  Lucha de Ana, aun cuando tiene la habilidad de no repetirse.

Aportan  notables actuaciones, Tony Almont (de quien se está descubriendo ahora su capacidad interpretativa), Georgina Duluc, quien muestra ser más que una mujer hermosa, Pericles Mejía, que está bien, pero solo bien-

Miguel Ángel Martínez, c Luis José Germán y  la singular actuación de Sandy Hernández completan un cuadro actoral que establece una marca,  El elenco  deja en el redondel de este circo abandonado,  su capacidad para la interpretación  dramática, con papeles que  serán recordados por mucho tiempo.

Realizada íntegramente en los Estudios Quita Sueño, de Ángel Muñiz y familia, cuyo  “boomper” de presentación  fue estrenado anoche, Noche de Circo,  aporta el trabajo que en materia de dirección de arte, fotografía, vestuario, edición y el diseño de sonido, todo girando en torno a un guión que tiene marcas notables en sus parlamentos denunciantes y sarcásticos, valientes desde el punto de vista social.

Ángel Muñiz, quien acogió el guión de Alan Nadal y  el catalán Manuel Aranda,  fue el factor determinante para que Noche de Circo fuera una realidad, hace la producción ejecutiva, reafirmando la claridad de objetivos profesionales en su vida y la generosa solidaridad que expresa respecto de la oleada de directores jóvenes que acarrean la continuidad y perfeccionamiento profesional del cine de facturación criolla.

 

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