Obama: EEUU cumplirá con su parte para ayudar a resolver la crisis de deuda

Durante la cumbre, el presidente Barak Obama ha reconocido que la crisis de deuda de la zona euro es un “gran problema” para EEUU, pero también ha asegurado que la principal potencia económica del mundo está dispuesta a hacer su parte para ayudar a resolver la situación.

En una rueda de prensa posterior a la cumbre que han mantenido los líderes de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE), Obama ha subrayado que el país norteamericano está dispuesto a hacer lo que le corresponda para ayudar a resolver la crisis de deuda.
Por su parte, le presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, señaló que el menor crecimiento de la economía global no se debe exclusivamente a la situación por la que atraviesa la Unión Europea y añadió que otros países también deben tomar medidas.
Obama ha insistido en que hacer frente a la crisis es «enormemente importante» para EEUU, pues si la economía europea se contrae «es más difícil crear puestos de trabajo» en EEUU
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, también ha pedido a Europa un esfuerzo mayor. «Nuestra posición es, y siempre ha sido, que es muy importante que Europa actúe con fuerza y determinación para hacer frente a esta crisis», ha señalado el portavoz, quien también ha añadido que la Casa Blanca está convencida de que EEUU cuenta con la «capacidad y los recursos» necesarios para resolver la crisis, la mayor amenaza para la economía global en la actualidad.
Por parte europea asisten a la cumbre el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso; el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y la alta representante para la Política Exterior, Catherine Alshton.
Es el primer encuentro que se celebra en Washington desde que entró en vigor el tratado de Lisboa hace dos años, que estableció un nuevo formato para la representación exterior de la UE, y se produce en medio de un pulso desesperado de los gobiernos europeos por devolver la calma y la confianza a los mercados.
De momento, ninguna de las decisiones tomadas por los líderes y las instituciones de la zona euro ha logrado impedir el contagio de la crisis, que empezó en Grecia pero que ya se ha cebado en economías mucho mayores como Italia o España, mientras la Eurozona sufre las consecuencias de la huida de los inversores.
Dentro de diez días, los veintisiete líderes de la UE celebrarán en Bruselas un Consejo Europeo en el que podrían dar forma a un nuevo pacto fiscal, que preparan con la máxima reserva la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y que endurecerá la disciplina presupuestaria dentro de la zona euro.
Ello podría abrir la vía a una intervención más contundente del Banco Central Europeo en apoyo de la deuda de los países más acosados. En las últimas semanas, el gobierno estadounidense ha dado muestras de impaciencia por lo que considera una reacción demasiado lenta y débil de los dirigentes europeos ante una crisis que amenaza no sólo el bienestar de Europa y su proyecto de unidad, sino también la estabilidad financiera internacional y el crecimiento económico mundial.
EEUU y la UE concentran más del 50 % del PIB mundial y más del 40 % del comercio, por lo que siguen siendo el bloque económico más importante del planeta. La cumbre será la ocasión igualmente para hacer balance de la evolución de la llamada «primavera árabe», en la que estadounidenses y europeos han ido de la mano en el apoyo a las aspiraciones democráticas de los pueblos del norte de África y Oriente Medio.
Hablarán igualmente de los próximos pasos en relación con Irán, después de que Estados Unidos decidió endurecer las sanciones contra el régimen de Teherán.

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