Presidente Medina y Marcos Cross: personalidades políticas de América Latina y Europa

Manuel Antonio Mejía

Manuel Antonio Mejía

Por Manuel Antonio Mejía.

«El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra.

El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica». (De “La caza del carnero salvaje”“Kafka en la orilla”).
Haruki Murakami, autor surrealista japonés. Premio “Jerusalén” y “Frank Kafka”.

Hace poco que ha terminado la reciente campaña electoral con el merecido triunfo del presidente mejor valorado en América Latina, Danilo Medina Sánchez y el líder más querido de Europa Marcos Cross. No era una sorpresa. Se sabe que quien escribe no publicó artículo político alguno referente a la política doméstica dominicana, presto y en espera de dos cosas: no sólo el triunfo vaticinado desde hacía meses, sino el alto porcentaje con que ganaría Danilo Medina y el gran reto que, ya que no se hizo actividad multitudinaria alguna por parte de altos mandatarios dominicanos en España, asumió Marcos Cross, llenando, sólo con la altísima participación de mujeres, la amplísima estructura de la UGT en Madrid.

Este lugar sólo ha sido abarrotado de gente por tres dominicanos: el Presidente Leonel Fernández, el Presidente Constitucional actual y elegido a un nuevo mandato, Danilo Medina y Marcos Cross, con la diferencia de que éste último lo hizo haciendo acopio de una osadía singular, sólo con mujeres, cosa que sabemos que llenó de orgullo a sus maestros políticos Leonel y Danilo, y al gran guía eterno del Partido de la Liberación Dominicana, Juan Bosch.

Pero este proceso electoral recién terminado nos deja varias lecturas en una nueva página que escribe el PLD como el partido político más exitoso dado a luz en la República Dominicana.

1ro. Que el presidente Medina es un triunfador y un hombre coherente en haber mantenido florecido un discurso con el que en las elecciones del 2000 enfrentó al ex presidente nacido en Gurabo, el cual, en un “Segundo Round”, en 2012, quedó noqueado. Se evidenció, además, que los nuevos jóvenes del Partido de Bosch no se andan con diatribas y volteretas ante el pueblo dominicano, testigo ocular de los grandes avances que tiene desde el 1996 su país, en la continuación y el sueño de los padres fundadores de la Nación.

Prometió un Presidente junto al pueblo y lo cumplió; ante la gente fue humilde de palabra y lo fue también de hecho; continuó lo mejor iniciado por el presidente Fernández; acude, sin retrancas y con un amor primigenio el estrato más necesitado del país, buscando que cada iniciativa, por pequeña que pareciera, se convierta en un gran proyecto que une sueño y futuro y realidad en el corazón del más sencillo de los dominicanos y los grupos sociales comunitarios que componen, en un pueblo que ama; mágicamente llamado a la fe y que ha construido un slogan que no deja lugar a dudas en el alma y la voz de los que siempre hemos soñado con un país mejor: “Danilo es pueblo”.

Sin lugar a dudas el paradigma que ha quedado estampado en las imágenes más relevantes de las redes y noticieros internacionales ha sido el acicate para que otros mandatarios del mundo actual copien la idea; y ya lo vemos no sólo en presidentes como Putin u Obama, o la nueva generación de presidentes latinos.

Estas ejecutorias de Danilo medina han contado con un factor determinante al alcance de los grandes logros: la catapulta de nuevos votos por parte de una mujer que va siendo valorada en la “Bonanza del Proyecto hacia el 2044”, como la primera mujer, en unos años, en gobernar el país: la doctora Margarita Cedeño de Fernández, mientras el autor de la gran idea y el nuevo hecho real que laurea el porvenir dominicano, sigue como gran maestro guiando el sendero político, no sólo del Partido de la Liberación Dominicana, sino, actuando como eje, alrededor del que giran los mejores resultados de la paz en América Latina. Nos referimos al Doctor Leonel Fernández Reyna.

Miremos su accionar en y en pos de una mejor Venezuela, no sólo con palabras sino también con hechos, estrategia buena que enmarca la puesta en marcha y apertura de experiencias como las del expresidente de gobierno – meritísimo- de España José Luis Rodríguez Zapatero. Hoy caemos en que todo ha sido parte de una gran estrategia por parte de los dos líderes políticos dominicanos, que tomaron el testigo, tras llegado el ocaso al Presidente Ad-vitan que mira desde bóveda celestial aquello que él llamó su mejor obra: el PLD.

El PLD, sin dudas está en las mejores manos. Lo que quiere significar, que dado el nivel de mística con que se atiende su arsenal de nuevas iniciativas, los candidatos aspirantes nuevos podrán tener la aureola cuasi universal dispuesta del pueblo de Duarte, que vigila pero, que, en especial, apoya su hacer social, su hacer político, su haber económico en apoyo a una nueva cultura de país y la construcción de un nuevo ente social abierto y experimentado de cara a los nuevos desafíos sucedáneos y disímiles. Tal como lo describió el autor japonés, kiotense de pura carne y sangre, Haruki Murakami, admirador de Cortázar y Kafka, en su obra “Tokio Blues”, citado por este autor en uno de sus artículos literarios hace años, en la que nos presenta a Naoko y Midori: dos mujeres de forma de ser a blanco y negro, izquierda y derecha, desiguales totalmente en su forma de pensar que invaden la luz y el sueño en los recuerdos y remembranzas y nostalgias del joven Toru, la República Dominicana; el pueblo dominicano, ha escogido entre dos formas diferentes de gobernar y dirigir los delicados destinos de una nación hoy en vía de desarrollo hacia el posicionamiento de la alterabilidad económica en el producto cartesiano en positivo de la nueva era vivida de la transformación y los avances tecnológicos. Ello dio como resultado que el triunfo de Medina fuera tan arrollador e inédito.

2do. La aceptación del gran liderazgo que encarna Marcos Cross, apoyado en la figura del otro gran líder; sin duda uno de los más exitosos, Frank Bencosme, impulsor de una química sin roces negativos a los éxitos del PLD en Madrid, como reservorio de cada una de las luchas ganadas en el cuadrilátero europeo en el que en este caso tuvo como contendor a un partido nuevo pero fuerte como fue ése que encarna las raíces alternas y antagónicas salidas del PRD, siendo que éste último volvió a sus orígenes y a formar parte del metal y la aleación de su génesis en 1939 de mano del mismo Bosch.

Marcos Cross enseña cada día con sus grandes acciones y trabajó sin descanso a los que como él, en Europa, aspiramos trabajar en bien de la República Dominicana para que nuestra nación se sienta orgullosa de que el espejo a la dinamo del despertar de la comunidad internacional sea un ejemplo a imitar y no otra cosa.

Esta campaña la terminó con la voz afectada y las plantas de sus pies desgarrados de tantos kilómetros andados y recorridos sobre el continente de Shakespeare y Churchill; Cervantes y Suárez; Sancio y de Gasperi; Hugo y De Gaulle. Su ejemplo nos recordó al presidente Mexicano Vicente Fox cuando éste en aquella campaña de los primeros años del 2000 terminó con las botas agujereadas por el asfalto.

Me sorprende sobremanera cuando al gran amigo con el cual hemos compartido tantas veces queremos negarle el valor que tiene, cuando sabemos que la sangre de la vena política del dominicano en Europa circula cuando su voz se vuelve glóbulo escarlata por alcanzar el primer triunfo que llega a la República Dominicana con la gran noticia: “¡el PLD gana en Europa!”.

No hay duda de que un batallador como el líder dominicano Rafael Acosta o Lucinda Ramírez han entendido esta innegable verdad. Este artículo no pretende, en modo alguno, negar el gran liderazgo que encarnan líderes como Santiago Rodríguez y otros luchadores del partido morado, pero esconder esta realidad sería una osadía y una teoría mal encausada. Repito, basta ver aquel encuentro florecido por la mujer dominicana fuera de nuestro, país este año, en la UGT.

En una conversación que estuviéramos llegó a comentarme que “Su cometido estaba orientado en un foco central, orientado por el líder de su Partido, y era que Danilo Medina obtuviera la mayor votación jamás obtenida en Europa, en esta coyuntura, por la necesidad de restablecer a su Partido como el garante de los mayores éxitos en la medida en que avanzara el gran proyecto que tan serio ha tomado, sabido éste sobre sus hombros”.

Entendemos que tanto el presidente Medina como el presidente del PLD, Leonel Fernández, están admirados ante la fuerza inagotable sin oposición política de este luchador; un hombre que nos enseña cada día que los grandes éxitos tienen un solo origen; que es la dedicación sin sueño y se obtienen, única y exclusivamente con una magia: la del tesón y trabajando.

Facebook Comments