Riesgo del presidente

Riesgo del presidente

La actualidad política dominicana presenta una característica inusitada: La lucha por el poder no se lleva a cabo entre una fuerza que predomina a nivel gubernamental y otras que le hacen oposición. Distinto a eso, la pugna por el control del aparato público se libra entre dos segmentos diferenciados del propio partido oficial, uno encabezado por el Presidente de la república y otro por el de la organización partidaria.

Ese enfrentamiento ha tenido distintos episodios y en todos ha resultado ganador el primer mandatario. ¿Cuál es el aspecto que le adiciona chispa e interés a esa circunstancia tan especial? Que el Presidente del país quiere continuar al frente del Estado y el pasado presidente desea volver a estarlo.

Algo que lo adereza todavía más: Para que se produzca la reelección es preciso una reforma constitucional, para lo cual resultan imprescindibles los votos que en el congreso controla Leonel Fernández. Es decir, Danilo Medina compite con el primero, pero al mismo tiempo lo necesita. La ventaja del segundo es que todos los estudios serios de opinión revelan que con él, hasta este momento, la victoria de su partido está garantizada, lo que no ocurre con el anterior presidente, y no es cierto que los peledeistas vayan a poner en riesgo su permanencia en el poder.

En ese contexto es que se produce el Auto de No Ha Lugar en favor de la persona más vinculada políticamente a Leonel Fernández. Es verdad que en principio el Presidente deriva beneficios inmediatos de tal resolución porque es a Leonel Fernández a quien se le atribuye control de las Altas Cortes y el jefe del Estado jugó su papel permitiendo la actuación de su Procurador General. Por lo tanto, debilita su adversario sin golpearlo de forma directa y visible.

Pero se ha tratado de un fallo rechazado por diversos sectores y la magnitud de las reacciones podría incrementarse. Esa ola de insatisfacciones puede arrastrar la figura presidencial y hacerle disminuir su victoria inicial en tanto y en cuanto se le pueda percibir como propiciador y beneficiario de una componenda política que transó impunidad por apoyo para su proyecto de repostulación. Todo puede quedar reafirmado en función del curso de los acontecimientos en los días por venir.

Quizás le caería bien al Presidente una declaración mostrándose crítico de lo ocurrido, reiterando su compromiso con un combate honesto y nada manipulador del flagelo de la corrupción administrativa.

Por Pedro P. Yermenos Forastieri
pyermenos@yermenos-sanchez.com
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