Un año de estabilidad en todos los órdenes en República Dominicana

 Lic. Luis Columna Solano.

Lic. Luis Columna Solano.

Autor: Luis Columna Solano

 

 

Miami.FL. Este 16 de agosto, se cumplirá el primer año de la instauración del presente gobierno y la juramentación del Presidente Danilo Medina Sánchez como Jefe de Estado dominicano.

Desde aquel día del 2012, los dominicanos estamos viviendo un clima de estabilidad económica, política y social nunca visto en tan poco tiempo.

Si consultamos la historia de nuestra joven democracia, notaremos que hemos tenido otros gobiernos altamente populares como lo fueron  el de Concentración Nacional del fenecido Doctor Salvador Jorge Blanco y el de su antecesor Don Antonio Guzmán Fernández, ambos del Partido Revolucionario Dominicano.

Lo novedoso y nunca visto es que un gobierno dominicano haya llegado al primer año con la popularidad y simpatía que el actual. No podemos asegurar con exactitud que esto se deba en exclusiva a la personalidad del Presidente Medina como Jefe de la administración pública o al comportamiento ejemplar de la mayoría de los funcionarios nuevos y viejos.

La población dominicana, ha visto con beneplácito el eficiente control que hace el gobierno de los recursos del Estado y la transparencia mediante al cual realiza acciones como las contrataciones de obras públicas mediante sorteo como garantía de que cualquier ciudadano(a), pueda conseguir un importante contrato que por vía de consecuencia mejore su economía personal y familiar.

El Presidente Danilo prometió durante el desarrollo de su campaña Continuar lo que está bien y Corregir lo que está mal, al tiempo de hacer lo que nunca se hizo y al respecto ha impregnado al Ejecutivo una credibilidad incuestionable ante un electorado que si las elecciones pasadas fueran hoy, volvería a ganarlas por más del 60 por ciento de los votos.

La obra social que este gobierno ha puesto en marcha a través del Plan Social de la Presidencia y las visitas sorpresas del Jefe del Estado a sectores vulnerables que burocráticamente están impedidos de llegar hasta él, constituyen el rostro más humano de esta administración, no obstante falta mucho por hacer.

El gobierno tiene pendiente las reformas de la Policía Nacional y del servicio exterior, este último para adaptarlo a los requerimientos que la diplomacia moderna exige al país y la primera para devolver los militares a los cuartes, así como la implementación de un nuevo modelo educativo y regulación mediante Ley o decreto con carácter de urgencia  de los Fondos de Pensiones y Jubilaciones (AFP) de todas las instituciones del Estados (centralizadas, descentralizadas o Autónomas), principalmente las del sector financiero para evitar y corregir si es posible con carácter retroactivo, las horrorosas y descaradas pensiones que se han adjudicado funcionarios cesados de funciones en el tren del Estado.

 

En tal sentido se esperan profundos cambios y la puesta en marcha de políticas públicas orientadas a dignificar cada día más la activad política.

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