Un Nobel para Juan Luis Guerra…

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Por: ALBERTO QUEZADA

A propósito de la sorprendente elección de la Academia Sueca de otorgarle el prestigioso premio nobel de literatura 2015 al músico, compositor y cantante estadounidense, Bob Dylan, se abre un nuevo capítulo en la sociedad posmoderna que se estrena en este siglo XXI.

Tradicionalmente, este codiciado premio según consta en el testamento de su fundador, Alfred Nobel, se otorga a la “la persona que ha producido en el campo de la literatura la obra más destacada en una dirección ideal”.

Sin embargo, hace algunas semanas no ocurrió así y de manera increíble amanecimos con un músico, cantante y compositor recibiendo el galardón, rompiendo todos los principios y postulados que dieron origen al referido reconocimiento.

Soy de los que cree, contrario a como se piensa, que la decisión es interesante, revolucionaria, dialéctica y beneficiosa para todos aquellos países que cuentan con figuras extraordinarias que han sido capaces de trascender al mundo en un ámbito tan sublime como la música, poesía y la composición.

Hay que aclarar, que el homenajeado no es un carajo a la vela, este señor tiene una obra dentro de la composición y la música que al decir de la crítica de arte mundial más elevada, son verdaderas joyas que revolucionaron los patrones tradicionales de la composición y la música popular de sociedad estadunidense.

Para que tengan una idea, Bob Dylan es considerado como una de las figuras más prolíficas e influyentes de su generación en la música popular del siglo XX y de comienzos del siglo XXI.

Gran parte de su trabajo más célebre data de la década de 1960, en la que se dio a conocer como cantautor folk con composiciones como «Brown’ in the Wind» y «A Hard Rain’s a-Gonna Fall» con un importante contenido de protesta social.

Dylan modificó la música popular en 1965 con el álbum Highway 61 Revisited, uno de los trabajos musicales más influyentes del siglo XX, en el que combinó la música rock con composiciones complejas y literarias influidas por imaginería surrealista.

Su primer sencillo, «Like a Rolling Stone», fue elegido como la mejor canción de todos los tiempos por la revista Rolling Stone y alcanzó el segundo puesto en la lista estadounidense Billboard Hot 100.

De manera que, asumiendo esa realidad dada a conocer por la Academia Sueca que organiza y entrega el premio Nobel, al seleccionar al genial músico y compositor norteamericano se abre la posibilidad de que por las mismas características y perfil arriba mencionado el músico y compositor dominicano, Juan Luis Guerra, pueda ser considerado como el próximo ganador. ¿Ustedes qué creen?

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