Una renegociación exitosa

jaime a copyPor Jaime Aristy Escuder

El pueblo dominicano respaldó de forma unánime y vigorosa al presidente Danilo Medina cuando éste declaró que las condiciones del contrato firmado con la Barrick Gold eran inaceptables. Ese masivo apoyo popular le brindó las energías suficientes para dirigir unas negociaciones cuyos resultados se han dado a conocer ayer al país.

Para mí, que escribí en noviembre de 2009 un artículo que lleva por título “Una estafa minera,” el acuerdo arribado con la Barrick Gold es excelente. No sólo por sus méritos recaudatorios, sino porque es el reflejo de lo que puede conseguir el pueblo cuando se dispone a luchar en conjunto por un objetivo. Ya la lucha por el 4% lo había demostrado. La modificación del contrato con la Barrick Gold lo ha confirmado.

Asumiendo un precio de la onza troy en 1,600 dólares, el nuevo contrato le permitiría al gobierno percibir 1,500 millones de dólares adicionales, modificando sustancialmente el patrón de recursos a recibir durante el horizonte temporal.

En total el gobierno recibiría alrededor de 11,615 millones de dólares, equivalente a un 51% de los beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización. Esto contrasta con el 37.1% que, en el mejor de los casos, hubiese recibido bajo el contrato actual, pero con pagos muy lejanos en el futuro.
Con la modificación, en vez de recibir en promedio 50 millones de dólares anuales el período 2013-2016, el gobierno recibirá 550 millones de dólares anuales, alcanzando las recaudaciones del gobierno en ese cuatrienio un total de 2,200 millones de dólares.

El aumento de las recaudaciones se logró por varios cambios fundamentales.

Se eliminó la tasa interna de retorno de un 10% requerida para que entrase en vigencia la Participación de la Utilidad Neta (PUN). En vez de entrar el PUN en 2019 el gobierno comenzaría a recibir recaudaciones por ese concepto desde 2013.

La recuperación de la inversión se prolongó por un período adicional de 10 años. En vez de recuperarla hacia 2016, la Barrick terminará de recuperar su inversión en 2026.

Se redujo la tasa de interés sobre los préstamos concedidos por empresas vinculadas a la Barrick, los cuales ascienden a más de 1,750 millones de dólares, de 10.65% a un 3.75% anual. Esto permitirá un ahorro de 907 millones de dólares, incrementando la base imponible del Impuesto sobre la Renta.

Asimismo, se redujo la tasa de depreciación acelerada de un 40% a un 15%, ampliando la base y las recaudaciones del ISR.

Lo más interesante de todo es el establecimiento de un impuesto mínimo muy superior al royalty de 3.2% que en el contrato vigente operaba como impuesto mínimo. En términos monetarios significa que bajo el esquema actual lo único que tenía seguro el gobierno eran recaudaciones por 1,359 millones de dólares. En la negociación se estableció un impuesto mínimo que aplicará sobre los ingresos brutos y que será equivalente a un 90% de las recaudaciones proyectadas del PUN y del ISR. Esto asegurará al gobierno sus recaudaciones, aun cuando la Barrick argumente que los costos se han incrementado. En términos monetarios esto significa un total de ingresos mínimos de 10,674 millones de dólares durante la vida del proyecto.

Cabe resaltar que las modificaciones del contrato se traducen en mayores valores en términos de valor presente neto, que es el valor actual después de recuperada la inversión. Estimo que en esas negociaciones se logró incrementar las recaudaciones en términos de valor presente en una cifra superior a los 2,500 millones de dólares.

Facebook Comments