Análisis de la problemática de los dominicanos en Europa


Por Lic. Luis Columna Solano/Politólogo.

 

Me ha llamado poderosamente la atención la solicitud de algunos ciudadanos e  importantes dirigentes políticos dominicanos radicados en España, quienes solicitan la realización de un Congreso para analizar las principales preocupaciones de los dominicanos en Europa.

En consecuencia somos de opinión que para entender el fondo de la cuestión, habría que ir al origen y a partir de ahí, plantear las propuestas que sean necesarias, ya que la realidad de los cientos de miles criollos que viven en los distintos países de la Unión Europea, son diversas, pero a la vez, con puntos coincidentes.

Así mismo, habría que analizarla desde varios puntos de vista, empezando por el social, pasando por lo económico, político y finalmente de forma institucional, a través de los distintos organismos oficiales, llamase: Embajadas, Consulados, Instituto del Dominicano en el Exterior (INDEX), Oficinas para el Registro de Electores en el Exterior (OPREE-JCE) y la polémica figura del Diputado del Exterior.

Socialmente la compleja migración dominicana en Europa, principalmente en  España, Bélgica e Italia, se inicia a mediado de la década de los 60, pero el inicio de la primera masificación, empieza a partir del 1980 tras las muerte del  dictador español Francisco Franco en 1975  y la posterior y actual Constitución democrática de 1978 . Con ella vino la explosión social que trajo consigo, la “liberación femenina” en España que permitió a cientos de mujeres, salir del fuero del hogar a formar parte del mercado laboral.

Aquella situación hizo imperecedero que el gobierno español, a través de la Agencia Iberoamericana para la  Cooperación y el Desarrollo, firmara acuerdos con países de habla hispana como República Dominicana para ofrecer contratos laborales miles de  mujeres para el cuidado de sus ancianos, niños, niñas y hogares.

De esa forma, durante toda la década de los 80 emigraron hacia España, miles de mujeres dominicanas, la mayaría con escasos conocimientos académicos y procedentes de las comunidades más apartadas del Sur profundo del país, como Vicente Noche y demás municipios de Barahona, lo mismo en las provincias de Bahoruco, San Juan y Elías Piña, situación que se fue extendiendo por todos los países de Unión Europea y continua.

Como podemos apreciar, a partir de estos datos, se desprenden algunos de los problemas y debilidades que identifican a esta laboriosa comunidad dominicana en Europa, donde al contrario a la migración en ciudades de Estados Unidos de América y Canadá, una parte altamente significante de criollos, han logrado integrarse plenamente en la sociedad anglosajona, llegando incluso, a ocupar posiciones de elección popular en la administración pública,  graduarse en las universidades y por vía de consecuencia, accediendo a importantes puestos en la empresa privada.

La deserción escolar a nivel secundario, es muy alta entre los dominicanos residentes y nacidos en Europa. Es una realidad que deben atajar los citados organismos y figuras oficiales.

Políticamente los dominicanos están organizados en Europa en las seccionales de sus respectivos partidos políticos en las ciudades de Madrid, Barcelona, Valencia, Milano, Zúrich, Ámsterdam, Róterdam, Paris, Luxemburgo, Berna y ahora lo están intentando en Londres, Inglaterra, siendo los partidos  de la Liberación Dominicana, Revolucionario Moderno, Revolucionario Dominicano y Reformista Social Cristiano. (PLD, PRM, PRD y PRSC), los principales. También el PTD.

Desde la implementación del voto del dominicano en el exterior mediante modificación de la Ley electoral 275/97, los criollos en Europa, ejercieron por vez primera el sagrado derecho al voto en las presidenciales del 2008. El padrón electoral en Europa para las últimas elecciones generales 2016,  estuvo cerca de 83,000 inscritos,  de los cuales,  Madrid registró 42,224  y Barcelona 20,798 respectivamente. Los 20 mil restantes, se distribuyeron en una decena de países, monitoreado por las cinco OPREES que la Junta Central Electoral tiene abiertas en el viejo continente. Estas oficinas están instaladas en las legaciones consulares de Madrid y Barcelona en España,  en Milano-Italia,  Ámsterdam-Holanda,  y Zúrich- Suiza.

Las estimaciones que manejan los distintos partidos políticos a través de sus  delegados políticos antes las OPREEs, es  de qué, el padrón 2020, al ser acumulativo al 2016, tendrá un incremento de un 35% sobre la base del actual flujo migratorio, tanto desde República Dominicana hacia Europa, como internamente, en la Unión Europea para un registro total de cerca de 120 mil electores.

Respecto al tema de la relación institucional con los ciudadanos, esta indudablemente debe mejorar sustancialmente, dado que a pesar de los ingentes esfuerzos, promesas y hasta inventos, los dominicanos en Europa, no terminan de sentirse plenamente representados por sus autoridades. Para ello haría falta y una re ingeniería de todo el sistema y una mayor eficiencia de la gestión pública y el recurso humano destinado a servir en el exterior.

El clientelismo político y el populismo han extrapolado desde la patria lamentable la cultura de lo “regalado”, trayendo con ello, malas prácticas y actos anti-democráticos como la compra de conciencia, el voto y la política de favores, fantasma del pasado muy lejano en las democracias europeas y desde las instituciones, no hemos los deberes para atajar este flagelo.

Los consulados dominicanos y sus representantes, deben permanecer menos tiempo en sus sillones y oficinas  y hacer mayor presencia en los despachos y autoridades locales, en busca de entrelazar la cultura, el comercio y la identidad nacional en playas extranjeros. Si así lo hiciesen, los dominicanos en Europa tendrían mayor presencia a modo de facilitar una necesaria transculturación mutua con los distintos pueblos y países europeos.

Así mismo el recién creado Instituto del Dominicano en el Exterior, creado por Ley como herramienta auxiliar de la política exterior y social, qué conforme a la Convención de Viena de 1963 sobre Relaciones Consulares, corresponden a los Consulados, debe fundamentarse y cohesionarse consorte a las reales necesidades de los dominicanos por el mundo mediante la puesta en marcha  de planes locales conforme a su jurisdicción, lejos de constituirse en una institución inoperante, pero lucrativa a costa de la diáspora. En esta etapa merecen un voto de confianza.

Respecto a los diputados de ultramar, una figura legislativa del Estado Dominicano para representar a los más de dos millones de ciudadanos que residen fuera del país ante el Congreso Nacional. Son 7 en total y 2 para Europa. Todos  deben cambiar el modelo implementado hasta el momento e igualmente, sumarse a la causa junto a los Consulados e los Institutos, para trabajar un una misma dirección a favor de la colectividad.

De esa forma y a través de las misiones consulares, los diputados del exterior podrían tener oficinas locales y hasta despachar desde los consulados, ya que no tiene reconocimiento internacional, ni personería jurídica fuera de República Dominicana, pero sí, los mismos privilegios que tienen los demás diputados.

También las Oficinas de la Junta Central Electoral en el exterior, deben trabajar para que las certificaciones que emiten, tengan reconocimiento en el exterior, dado que actualmente estos documentos solo tiene validez, dentro de los Consulado y Embajada.

De nada vale que un ciudadano independientemente del precio que tribute por los servicios que demanda en estas oficinas, reciba un documento firmado electrónicamente por un funcionario local en República Dominicana, en vez de ser rubricado por una firma autorizada del Estado Dominicano en el exterior, Llámese: Cónsul o  Vicecónsul, conforme a la Ley 716/1944 sobre función pública de los cónsules Dominicanos. Solo así estas oficinas podrían demostrar que realmente quieren ayudar al ciudadano y esto se puede logra con la firma de un acuerdo interinstitucional entre el Misterio de Relaciones Exteriores y la Junta Central Electoral de manera que los Cónsules y vicecónsules, sean los que firmen dichas certificaciones, que según la citada Ley, son los legítimos Oficiales del Estado Civil en el exterior.

Como se puede apreciar, estos sin de los temas que entiendo, los ilustres ciudadanos desean se hablen en un Congreso, respecto a la problemática del dominicano en Europa, pero que de aplicarse por la Cancillería, sería de aplicación general en todos los lugares donde resida un ciudadano dominicano en el exterior.

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