Caamaño vive en el corazón de los dominicanos

Santo Domingo, 30 abr (PL).–  La viuda de Francisco Caamaño Deñó, conocido como el Coronel de Abril, afirmó hoy que Caamaño vive en el corazón de los dominicanos porque encarnó a lo mejor de este pueblo.

Al cumplirse 47 años de la rebelión de militares constitucionalistas y el enfrentamiento a las tropas norteamericanas que invadieron el país, el programa Voz para el Cambio, del canal 42 Terramérica de la televisión, entrevistó a Vicenta Vélez, esposa de Caamaño y madre de sus tres hijos.

A pesar de proceder de una familia de militares que sirvieron al dictador Rafael Leónidas Trujillo, Caamaño siempre fue un hombre honesto y patriota que abrazó la democracia al influjo de la palabra de Juan Bosch, electo presidente en 1963.

Precisamente por su verticalidad, Bosch comprendía los riesgos de su actuación y decidió exponerse a perder el poder político antes que abandonar sus principios e impulsó una constitución democrática que inspiró a Caamaño y otros oficiales.

La rebelión de abril de 1965 se convirtió en cívico-militar, apoyada por el pueblo que acudió a pedir armas para combatir a las tropas norteamericanas que invadieron el país el 28 de abril.

La intervención de Estados Unidos dejó un gobierno interino en el poder que convocó elecciones el primero de julio de 1966, ganadas por Joaquín Balaguer, quien dispone de los militares constitucionalistas, entre ellos Francisco Caamaño, designándolos a cargos en el servicio exterior.

Inquieto por los acontecimientos en su país, Caamaño renuncia a su cargo diplomático en el Reino Unido y viaja a Cuba, con vistas a preparar su retorno a República Dominicana.

Su llegada a Cuba, recuerda Vicenta Vélez se produce en noviembre de 1967, poco después de conocerse la muerte del Ché en Bolivia.

De no haber muerto el Ché, señala Vélez, se habría dado una situación muy difícil para Estados Unidos, un tercer frente de lucha, con el Ché en Bolivia, la guerra en Vietnam y la guerrilla liderada por Caamaño en Dominicana.

Después del desembarco en 1973 por Caracoles, en el sur dominicano, el grupo insurrecto de Caamaño fue denunciado y posteriormente asesinado junto a otros de sus compañeros por orden del entonces presidente Joaquín Balaguer.

Vicenta Vélez opina que no es tiempo de resolver nuestros problemas con las armas, sino que los dominicanos deben reencarnar en las ideas y el ejemplo patriótico de Caamaño.

Estamos atrapados en una crisis, dijo el productor del programa Alfonso Torres, y advirtió que las crisis son momentos de grandes oportunidades y el pueblo debe prepararse para ese cambio, gane quien gane en el actual proceso electoral.

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