Casi en la sexta década

Casi en la sexta década

Balbina Negreira

Madrid, España.

Me dicen que me quede “quieta”. !Que viva! !Disfrute! ¿Para qué complicarme? Son algunas de las sugerencias que llevo toda mi vida escuchando. Como muchos sabrán, no hice o construí una familia personal. No pensé-seriamente-ni me puse como meta el sacramento del matrimonio ni quise ponerme a la moda de entonces-mi generación-de ser madre soltera.

Cada cual-persona-tiene sus propias leyes y yo lo elegí las mías. Puedo decir que fue una elección-Mea Culpa. No me atormento por ello, porque como ya he dicho fue una decisión personal sin intervenciones ni presiones familiares, sociales o religiosas.

Cuando mi madre me dijo el día que me gradué de médica, ahora, “búscate un hombre y cásate”, que, ya estas preparada-profesionalmente-además de saber cocinar, fregar, y otras labores que toda mujer, hoy- hombres-también, debemos o deberíamos aprender en la vida; lo que le agradezco cada día y valoro de mi madre.

Yo, sólo atiné nada más a pensar,-¿y a dónde se compra un hombre, mamá? Sé que ella ha sufrido y aún sufre verme, -sería- ya sin nietos, sus biznietos. Lo curioso de todo esto es que, cuando ella vio que yo no no daba el paso, me dio su “permiso” para ser madre; yo, que, ya estaba alejada de la cuarta década de la vida.

¿Cuánto le habrá costado a mi madre tomar y decirme su decisión? Dar esta orden a su hija primogénita, para lo cual habría soñado como todas las madres-villas y castillos-con su profunda y ferviente-fe y creencia-en un Dios.

¿Tranquila, Balbina? No creo. Me tendría que fallar la memoria. Quedar huérfana de mis sentimientos, de todo lo que me rodea y me empuja a hacerles cosquillas. Que mis manos no puedan, ahora, deslizar mis dedos por las teclas de este ordenador. Haría falta estar viva pero no estarlo. Son 57 años, pero, digo así por “si las moscas…”

Nunca he sido una oveja. Desde que-percibo y escucho-la música de que viene a por mí, me salgo de su control…

Facebook Comments