Danilo debe enmendar el contrato Barrick

Escrito por: R. Osiris de León

El Presidente de la República, Danilo Medina, debe prohibir las exportaciones del oro que ya comienza a producir en Cotuí la empresa minera Barrick Gold, hasta que se enmiende el perjudicial contrato donde la Barrick se queda con el 96.8% de las ventas del oro, y apenas le deja un 3.2% al pueblo dominicano, lo que indica que de los 1700 millones de dólares en oro que exporte anualmente la Barrick, al país sólo le quedarán 54 millones de dólares, mientras todos los beneficios de las ventas de la plata serán únicamente para la Barrick Gold y nada para el pueblo dominicano.

Igual medida adoptó Joaquín Balaguer, al regresar al poder en el año 1986, para forzar a la empresa minera Falconbridge Dominicana a renegociar el contrato de explotación del ferroníquel de Bonao, y aunque Falcondo se negaba a renegociar, el gobierno impuso sus derechos como dueño constitucional del subsuelo dominicano, y a partir de esa renegociación, que concluyó en 1988, el país comenzó a recibir el 50% de los beneficios netos de las exportaciones del ferroníquel dominicano.

También es urgente y obligatorio que el gobierno designe dos comisiones de auditorías permanentes en la refinería de la mina, y en el muelle por donde desde ahora se vaya a exportar el doré, porque la empresa minera está explotando el mineral de más alta ley, es decir, el mineral más rico en oro y plata, y si no hay una seria auditoría en la refinería, y otra seria auditoria en el muelle de exportación, el país podría ser engañado con un reporte subvaluado de la producción diaria de oro y plata, porque Barrick ha demostrado no merecer la confianza del pueblo dominicano.

La Barrick Gold compró ese contrato minero en el año 2005 dentro del paquete de compra de la empresa minera Placer Dome, cuando el oro se cotizaba a 564 dólares por onza, y en el año 2009 la Barrick le pidió al Presidente Leonel Fernández una modificación que eliminara el 25% de participación en las utilidades netas y le concediera exención impositiva, hasta que la empresa haya recuperado su inversión inflada, y no auditada, y hasta obtener una tasa interna de retorno de un 10%, dejando apenas el 3.2% del retorno neto de fundición por las ventas de oro.

A finales del año 2009, la Comisión Especial de Diputados que conocía la modificación al Contrato Barrick nos pidió revisar la propuesta de enmienda al Contrato minero y emitir una opinión escrita que también fuese presentada verbalmente en una de las reuniones de la Comisión Especial.

Nuestra opinión fue entregada y explicada formalmente, a cada uno de los miembros de la Comisión Especial de Diputados, en fecha 30 de octubre del año 2009, y en el texto advertíamos que esa modificación era perjudicial a los intereses del país, motivo por el cual recomendábamos redactar otro Contrato donde el Estado recibiera al menos el 50% de los beneficios de esas operaciones mineras.

No obstante la claridad de nuestro texto entregado a los Diputados, la enmienda al Contrato fue aprobada tal y como fue remitida por el Presidente Leonel Fernández, aunque luego del escándalo muchos legisladores utilizaron la excusa de no haber leído el Contrato, pues quizás se nos pidió una opinión esperando una respuesta favorable de nuestra parte, de forma tal que si luego estallaba algún escándalo era fácil decir que ese Contrato se había aprobado después de recibir la opinión favorable de un reconocido especialista en geología y minería, ex Presidente de la Cámara Minera y Petrolera de la Rep. Dominicana, el cual conoce muy bien esa operación minera aurífera.

Hoy el oro se cotiza a 1,692 dólares por onza, es decir, un 200% más alto, y esos incrementos de precios sólo benefician a la Barrick Gold, pero no benefician al pueblo dominicano, y el Presidente Danilo Medina debe corregir las distorsiones de ese contrato porque prometió corregir lo que está mal, y ese contrato es uno de los peores despojos cometidos por Leonel Fernández en contra del pueblo dominicano.

La nueva enmienda al Contrato Barrick puede incluir una cláusula donde se establezca que el Estado Dominicano respeta el actual Contrato Barrick hasta un precio tope de US$564/onza, que era el precio del oro al momento en que la Barrick compró a la Placer Dome y el Contrato Pueblo Viejo; pero que por encima de los 564 dólares por onza, y hasta 1,000 dólares por onza, el Estado recibirá el 50% del diferencial del valor de las ventas de oro.

Por encima de los 1,000 dólares por onza, y hasta 1,500 dólares por onza, el Estado recibirá el 60% del diferencial del valor de las ventas de oro; por encima de los 1,500 dólares por onza, y hasta 2,000 dólares por onza, el Estado recibirá el 65% del diferencial del valor de las ventas de oro; mientras que por encima de los 2,000 dólares por onza el Estado recibirá el 70% del diferencial del valor de las ventas de oro.

El silencio del Presidente Danilo Medina ante tantos reclamos nacionales para que se revise de inmediato el contrato firmado por el ex Presidente Leonel Fernández en favor de la Barrick Gold sugiere que hasta ahora Danilo Medina ha actuado de manera prudente para evitar generar una confrontación política con el ex presidente Leonel Fernández, pues Leonel sigue defendiendo ese Contrato a cambio del cual los ejecutivos de la Barrick lo declararon en Canadá como el Estadista del año.

Y la verdad es que a cambio del regalo de una de las minas de oro más grandes del mundo, con 25 millones de onzas de oro y 160 millones de onzas de plata, la que hoy vale 50 mil millones de dólares, debieron declararlo como el Estadista de los siglos 20 y 21, ó «El Mejor Cacique de Quisqueya», y a nosotros declararnos como los indígenas más tontos y sumisos de las Américas, pues en 1492 Cristóbal Colón nos dio espejitos a cambio de nuestro oro, y en el 2009 Leonel Fernández repitió la misma historia, sin que esta sociedad se estremeciera, lo enjuiciara y lo destituyera.

Pero el expediente sigue pendiente hasta que nuestra Justicia sea independiente.

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