Dominicana: Por cambios de paradigma en la relación hombre-mujer

Por Elsy Fors Garzón *

Santo Domingo (PL) .Una especialista en conducta de la Universidad Autónoma de Santo Domingo atribuyó el aumento de la violencia y la delincuencia en República Dominicana a la falta de amor entre los seres humanos.

La convivencia y consideración hacia el prójimo son valores a inculcar para lograr una mejor nación, afirmó la psicóloga Clara Benedicto, directora de la biblioteca Pedro Mir, de ese centro de altos estudios.

La violencia contra la mujer se encuentra generalizada en la República Dominicana, según datos de organizaciones femeninas, y de derechos humanos e internacionales, como Oxfam en este país.

Según esas fuentes, un 24 por ciento de las mujeres en edades entre los 14 y los 49 años han sufrido abusos, y más de 600 mujeres fueron asesinadas en los últimos cinco años, la mayoría por sus esposos o ex compañeros.

Solamente en 2011, un total de 233 mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas o de otros familiares. En los primeros 40 días transcurridos desde que comenzó 2012, ya sumaban 20 los feminicidios, marcando una tendencia en aumento.

Pero es imposible cultivar sentimientos de amor en medio de la desesperanza, de no encontrar empleo o de no alcanzar el salario que se tiene para mantener una familia, la falta de una vivienda digna y de acceso a la educación.

La pobreza se extiende en Dominicana como un desierto que sobrepasa el 40 por ciento de la población y junto con ella van en aumento los crímenes y abusos a la mujer y los suicidios.

Milagros Reyes es una de las tantas mujeres dominicanas que ha visto la muerte merodear cerca por manos de su pareja. Los martillazos que recibió en su cabeza el 31 de enero la mantienen postrada en una cama del Darío Contreras, incapaz de hablar para narrar su historia.

A pesar de su situación, Milagros tuvo más suerte que otras 20 mujeres que en lo que va de 2012 perdieron la vida a manos de sus parejas o familiares.

De acuerdo con la especialista en violencia intrafamiliar del Centro Vida y Familia, doctora Heidy Camilo, cuando el abusador sale de la esfera de lo privado a la zona visible para agredir a su pareja, lo hace a fin de someterla. Una mujer con un hematoma en la cara falta al trabajo, siente vergüenza y el agresor se aprovecha de eso.

Más allá de los constantes actos de violencia contra las mujeres y sus denuncias, es necesario analizar cómo se construyen los conceptos de autoridad y vínculos amorosos para comprender las implicaciones emocionales y psicosociales que provocan desenlaces trágicos en las relaciones de pareja.

En eso se ocupan muchos psicólogos y psiquiatras dominicanos, pero no es suficiente si persisten las causas de la violencia.

LEYES, CAMPAÑAS Y PACTOS 

Un pacto nacional para erradicar la violencia de género fue firmado en el Palacio Nacional por iniciativa de la primera dama, Margarita Cedeño.

La iniciativa del pacto surge en medio de una campaña electoral en la que la primera dama es candidata a la vicepresidencia por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), de gobierno.

Lo más concreto del compromiso es que incluye ofrecer al presidente Leonel Fernández un proyecto de ley orgánica para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y su presentación al Congreso en la actual legislatura.

La candidata a vicepresidenta por el PLD llamó a atacar un problema cuya erradicación no es sencilla, ya que depende de un cambio completo de paradigma en la relación hombre-mujer.

Lo anterior implica un esfuerzo sostenido de educación y concientización de la población, empezando desde la infancia y la familia.

Aunque esto servirá de poco si no se mejoran las condiciones de vida de los dominicanos, que ven depreciados sus salarios mientras se habla de la solidez de la macroeconomía, la estabilidad cambiaria y el crecimiento sostenido en los últimos 10 años.

El proyecto de ley contempla un mayor acceso a la justicia con procedimientos más sencillos.

Además se establecerá una atención especial a las mujeres víctimas de la violencia, al igual que a sus hijos, quienes pueden quedar desprotegidos en la parte económica y marcados psicológicamente.

Uno de esos casos es el de Daneris Féliz Febrillet, muerta a mediados de febrero por el hombre de quien ya estaba separada. Dice la abuela de la víctima que el autor del crimen no aceptaba el abandono.

Ella incluso había ido a vivir con su abuela para alejarse de la violencia y el perpetrador se presentó en la vivienda y la mató, para luego quitarse él mismo la vida, dejando a tres hijos, de 12, 10 y cinco años, sin sus padres.

La ley podrá endurecer sanciones, obligar a la fiscalía a dar seguimiento a las denuncias, pero no podrá eliminar las causas de la violencia, escondidas en una vida de carencias y sin perspectivas de cambio en el futuro inmediato.

Facebook Comments