¿Es necesario construir un muro?

4_Nacionales_10_8p01-713x441Por: Manuel Vólquez

 

Comparto los señalamientos del jefe del Ejército Nacional, general Rubén Paulino Sem, en el sentido de que la construcción del muro en territorio haitiano cerca de la franja fronteriza entre Haití y República Dominicana, contribuye a preservar la seguridad en esa zona.

La vigilancia de nuestros soldados en la frontera, según aprecia el general Paulino, está programada sobre una localización de 391 kilómetros, una tarea que entiendo resulta difícil motivado a que no contamos con los equipos suficientes para vigilar a los haitianos, aunque si con soldados suficientes.

Siempre me he preguntado por qué nuestra frontera no está sellada, pues existen numerosos puntos débiles donde es fácil penetrar hacia el suelo dominicano sin ser detectado.

Naturalmente, una muralla a lo largo de la frontera involucraría una inversión muy costosa, que nuestro país no estaría en dispuesto a erogar por las razones que todos sabemos.

Eso sería lo ideal para impedir el paso de los desesperados pobladores haitianos que muchas veces se valen del pago de peajes a los malos dominicanos, civiles y militares, para llegar a Santo Domingo.

La única forma de levantar un muro es contando con el soporte económico de las naciones ricas y esa tarea no prosperara porque esos países abogan por la fusión de las dos naciones. Por razones históricas, políticas y de costumbres, entre otras razones, esa descabellada idea (la unión de los dos países) no se dará.

¿A quién le conviene el muro? Obvio, a nosotros. Así nos libraríamos del ejército de indocumentados que campea por las calles del país y de los que faltan por llegar.

Esa obra, sin embargo, no impediría que los haitianos y otros extranjeros fragüen la penetración hasta tierras quisqueyanas, pero al menos reduciría la emigración.

Estados Unidos, para citar un ejemplo, construyó un muro en la frontera con México y no ha podido impedir que los mexicanos indocumentados se abstengan de intentar cruzar hacia el suelo norteamericano.

Los chinos tienen una muralla de 21 mil 196 kilómetros de longitud, principal atractivo turístico de esa nación, y aunque no debemos hacer ningún tipo de comparación respecto a nosotros, es una obra que dio sus resultados.

Para el futuro, esta idea no debe descartarse y debe ser tomada como tema de debate, dentro de las aspiraciones del Estado dominicano de frenar la entrada de indocumentados procedentes de la vecina nación.

 

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