Guerra de tomates tiñe a España de rojo

Turistas españoles y muchos extranjeros utilizaron a modo de munición 120 toneladas de tomates en la mayor guerra de hortalizas del mundo.

Buñol.– Cerca de 40.000 personas, en su mayoría jóvenes, libraron hoy una guerra de tomates en las calles de Buñol, que se convirtieron en estanques de salsa roja en la tradicional «Tomatina«, la mayor guerra de hortalizas del mundo que desde hace 67 años celebra esta localidad del este de España.

Turistas españoles y muchos extranjeros utilizaron a modo de munición 120 toneladas de tomates, repartidas desde varios camiones entre los asistentes y que volaron durante una hora por el pueblo hasta que un petardazo indicó el final de la batalla.

Ropa vieja para poder tirar después de tan llamativa guerra y gafas de buceo sirvieron de uniforme a los miles de combatientes, aunque algunos, más prácticos, optaron por vestir sólo un traje de baño que les facilitó la ducha o el baño en el río después del evento.

Una veintena de personas sufrió desvanecimientos y otros problemas de salud leves, entre ellos irritación en los ojos, según informaron los servicios médicos a medios españoles.

La «Tomatina» se celebra anualmente el último miércoles de agosto en esta localidad de 10.000 habitantes como parte de las fiestas patronales en honor a San Luis Bertrán. En 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Su origen se remonta a 1945, aunque hay varias versiones respecto a porqué aquel año se produjo la primera guerra de tomates. Una de ellas apunta a que un grupo de jóvenes comenzó a lanzar las hortalizas a los músicos de las fiestas patronales, que pronto respondieron al ataque tomando tomates de una frutería cercana.

Otra apunta a que un grupo de gente decidió saldar una discusión política arrojándose todo tipo de hortalizas.

Y otra indica que jóvenes que querían participar en un desfile de gigantes y cabezudos empujaron a los participantes, iniciándose entonces una batalla campal con las hortalizas de un comercio cercano.

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