Haitianos entran a Dominicana con menos obstáculos

Onelio Domínguez, Ricardo Santana
Dajabón

Dominicanos en motocicletas y otro tipo de vehículos han establecido una ruta de tráfico diario de haitianos indocumentados, a plena luz del día y bajo la mirada fría de las autoridades, dejando a colectividades fronterizas y otros extremos de ciudades del país a merced de un flujo desbocado de inmigrantes que prácticamente ya no encuentra resistencia en su camino.

Mientras tanto, el cancillar Miguel Vargas, declaró que Haití y República Dominicana tienen que convivir de manera fraternal, pero advirtió que hay que respetar las leyes migratorias y la Constitución del país.

“Nosotros, dijo Vargas,   hemos sido reiterativos en hacer cumplir las leyes migratorias; hemos llevado las mejores relaciones con el gobierno haitiano y con su pueblo, siempre con la claridad de nuestra soberanía y lo que corresponde a nuestras leyes migratorias”.

Los habitantes de Loma de Castañuelas, una de las rutas utilizadas por los contrabandistas de haitianos, que son dirigidos hacia Santiago y otros lugares del territorio, dijeron estar alarmados al ver la facilidad con que estos indocumentados entran a República Dominicana. A través de la parte norte dominicana, los traficantes de ilegales han marcado unas líneas de cruce que les ha facilitado el ingreso de cientos de haitianos. Así, cruzan la frontera bordeando los linderos de Dajabón, cruzando el río Masacre, luego emprenden largas caminatas, y después, en uno de los trámites de finales de la travesía, son ubicados por motoristas que les ofrecen llevarlos hasta Santiago o Navarrete a cambio de tres mil pesos por individuo. Los motores salen de Dajabón, pasando por Las Matas de Santa Cruz, atraviesan el municipio Castañuelas, y luego llegan a Villa Vásquez, donde son desmontados y dejados para que inicien el paso a pie por el chequeo militar. Más arriba son esperados para continuar su travesía. Otros no corren con la misma suerte, ya que son víctimas de atracos por los mismos motoristas, según han revelado.

La mayoría de ellos se aventura para llegar hacia sus destinos a pie, por varias razones, pero la principal de ellas es que no cuentan con recursos para costear  el transporte.

Los moradores de Las Matas de Santa Cruz dijeron que el éxodo masivo de haitianos indocumentados es muy preocupante para los comunitarios de la zona, ya que muchos de ellos no solo cruzan la frontera para hacer trabajos agrícolas y de construcción, sino que la gran mayoría se dedica a delinquir.

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