Hay resolver el problema de las repatriaciones de dominicanos fallecidos en el exterior.

Hay resolver el problema de las repatriaciones de dominicanos fallecidos en el exterior.

 

luis-columna-solano20Autor. LUIS COLUMNA SOLANO.

Politólogo y Vicecónsul de la República. 

En nuestra larga experiencia en el servicio exterior a través de varios consulados (Madrid, Valencia y Miami), hemos visto sufrir a muchas familias dominicanas residentes en el exterior a causa de la muerte de uno y varios seres querido y de las grandes dificultades que han enfrentado para darles cristiana sepultura en su localidad natal.

La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida, pero al parecer los dominicanos confiamos poco o nada en eso y cuando decimos los dominicanos, nos referimos a todos, pero especialmente a los residentes en el exterior.

Dicho esto, creo muy oportuna la ocasión de tener un presidente con altísima sensibilidad humana, para solicitarle la creación mediante ley o decreto, de un organismo o unidad especial oficial que se encargue de resolver el tema de las repatriaciones de todos los dominicanos que por cualquier causa, fallezcan fueran del país.

Hasta el momento se han creado algunas figuras institucionales e instituciones oficiales inoperantes como el Consejo Nacional para las Comunidades Dominicanas en el Exterior (CONDEX), Ley 01-08,  los Consejos Consultivos y los Diputados de Ultramar como conquistas para las diversas comunidades de dominicanos fuera de nuestras fronteras, las cuales muy poco han contribuido en  dar solución efectiva a los verdaderos problemas que les afectan.

Considerando lo antes expuesto y con el mayor respeto posible, sugiero desde esta tribuna al Excelentísimo Señor Presidente de la República, Lic. Danilo Medina Sánchez, plantear mediante pieza legislativa la eliminación del CONDEX y los consecuentes Consejos Consultivos y en su lugar, DECRETAR la creación de un Programa Social de Cobertura Básica para este tipo repatriaciones afines  al Plan Social de la Presidencia de la República con el auspicio de la Cancillería, a través del Servicio exterior (Embajadas y Consulados).

Como conocedor del derecho,  sabemos que los decretos no son Leyes, pero tienen el poder de detener temporalmente su aplicación, por lo que creemos viable esta iniciativa en beneficio directo y sin dilación para los más de dos millones de ciudadanos que por diversas circunstancias, residen fuera del país, pero  que con su remesas constituyen el tercer renglón de la economía nacional.

De igual manera, sería una irresponsabilidad  de nuestra parte hacer una propuesta de esta magnitud sin antes identificar  las fuentes de donde podrían salir  los fondos para hacer viable esta iniciativa.Tomando en consideración que el gobierno central tiene estadísticas oficiales y confiables del total de residentes de criollos  en el exterior, planteamos lo siguiente:

1ro.  Disponer como medida obligatoria y no opcional, la inscripción de todos los dominicanos ausentes en el Consulado más cercano a su domicilio e informarles de ello a su salida del país mediante folleto por las autoridades migratorias.

2do; Ordenar la unificación de todos los sistemas informáticos y operativos en todas las misiones diplomáticas y consulares alrededor del mundo, ya que estas guardan estrecha relación con nuestra diásporas e intereses comerciales.

3ro; Que todo ciudadano residente en el exterior, tenga la obligación y el deber de tener vigente su pasaporte  dominicano, no importando si tiene una segunda nacionalidad  (tratados de doble nacionalidad), como creación de un nuevo impuesto y que parte de estos, vallan directamente al fondo de la Unidad de Repatriaciones, la cual deberá estar adscrita al Plan Social de la Presidencia de la República como organismo oficial rector de las políticas sociales del Poder Ejecutivo o Gobierno central y,

4to. Disponer mediante Ley Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores, destinar  el 30% mínimo  de las recaudaciones consulares para ser destinadas directamente a dicho fondo a través el Informe mensual de Rendición de Cuentas (RC), sin que esto signifique más carga impositiva para los miles y miles de ciudadanos que demandan servicios en esas oficinas.

Con esta medida, el gobierno de la República, estaría resolviendo un problema verdaderamente dramático que deja al descubierto  una de nuestras debilidades como pueblo.

 

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