Hugo Chávez, ¿un presidente con privilegios especiales?

LYAN BABILONIA
Este 10 de enero de 2013, será la primera vez que un presidente electo en Venezuela no tome posesión del cargo al menos desde 1961. El Tribunal Supremo de Justicia avaló que el presidente Hugo Chávez juramente a su regreso de Cuba, argumentando que se trata de una reelección porque siendo un presidente en funciones, su cargo se mantiene automáticamente. La oposición saltó y no es la única que toma esta “decisión con pinzas”.

Fuera de Venezuela se discute dónde está Chávez, pues no se sabe de él desde hace 30 días.

Susan Purcell, directora del Centro de Políticas para el Hemisferio de la Universidad de Miami, sostiene que esta decisión no debe sorprender a nadie porque tanto el Tribunal de Justicia como la Cámara de Diputados están controlados por el chavismo.

“Bajo esta lógica constitucional tendrían que también eliminarse las elecciones porque si un presidente está en el poder y quiere seguir, no tendría que volver a postularse, pero no es así. La Constitución venezolana está llena de ambigüedades porque mantener en el cargo a una persona en ausencia no es realista, pues el pueblo votó por Hugo Chávez y no por Nicolás Maduro (vicepresidente)”.

Pero la presidenta del tribunal, Luisa Estella Morales, leyó en un mensaje televisado que “no debe considerarse que la ausencia del territorio de la República configure automáticamente una falta temporal sin que así lo dispusiese el jefe de Estado (Chávez) mediante decreto redactado para tal fin, que es una de las condiciones para que esto pueda considerarse”. En palabras simples, esa condición quedó fuera de lugar con la Constitución de 1999, cuando fue derogada la Constitución de 1961.

Morales dijo que la nueva fecha de juramentación será asignada por el Tribunal de Justicia una vez que haya constancia de los motivos que impidieron la juramentación.

Pero Purcell explica que para determinar si es Constitucional o no, también deben tomarse en cuenta los cuestionamientos sobre si Chávez está vivo o muerto. Y es que el pueblo venezolano no sabe nada de su presidente desde que partió a Cuba el pasado 10 de diciembre, para ser sometido a una cuarta cirugía por un cáncer que lo afecta desde hace más de un año.

“Si estuviera vivo, no se sabe si está consciente y apto para gobernar por lo que lo que los organismos internos deben presentar pruebas de su condición y los organismos internaciones no deben sacar la mirada de Venezuela”, explicó la experta consultada por Terra.com.

Las dudas que plantea Purcell se reproducen entre todos los sectores de la oposición. La razón es que antes de la determinación del Tribunal, el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, leyó al pleno la comunicación explicando que por «recomendación médica» el mandatario reelecto no podrá asistir a la ceremonia. Sin embargo, esa misiva enviada por Maduro no fue firmada por Chávez.

Los chavistas acusan a la oposición de tramar un golpe de Estado en el país. Pero Purcell explica que indirectamente son los propios seguidores de Chávez los que darían el Golpe porque si pasa el periodo establecido para que el presidente asuma, Cabello tendría que asumir la presidencia antes de que él mismo convoque a una segunda elección.

“La pregunta es si podrá haber chavismo sin Chávez”, cuestionó la académica.

El límite del periodo de ausencia no fue mencionado por la presidenta del Tribunal de Justicia y en caso de que Chávez no se presente antes de esa fecha, automáticamente se dejarían sin vigencia los poderes otorgados al vicepresidente Nicolás Maduro, quien se encuentra gobernando actualmente inconstitucionalmente por instrucciones directas del Chávez, quien explicó antes de partir para La Habana que no estaba entregando el poder, sino delegándolo, sostiene Purcell.

“El hecho de que Chávez delegara el poder a Nicolás Maduro no tiene ninguna validez porque el presidente no tiene el poder de tomar esa decisión sin que pase por la Asamblea”, explicó la experta.

Son pocos “los escogidos”, muchos los afectados

La incertidumbre que vive Venezuela no solo afectaría a ese país latinoamericano, sino también a muchos países de la región. Y es que aunque los “mejores amigos” de Venezuela son Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, son muchos los países que aunque no compartan las ideologías de Chávez mantienen una buena relación bilateral en nombre de convenientes alianzas.

Purcell sostiene que sin duda el más afectado sería Cuba, que dependen totalmente de Venezuela a nivel petrolero.

Documentos oficiales establecen que son 100,000 barriles de petróleo que Venezuela envía diariamente a Cuba, cuyo costo estimado es de $1,002.55 millones. Los documentos a los que tuvo acceso El Nuevo Herald en agosto de 2012 revelaron también que Venezuela le pagó a Cuba $163.47 millones y títulos valores de PDVSA para compensar los programas de atención médica en el país. Según datos oficiales, cerca de 30,000 médicos y otros 15,000 asesores cubanos se encuentran en Venezuela en el marco de un acuerdo entre ambas repúblicas.

Aunque en menor escala también se vería afectado Colombia, Brasil y los países del ALBA (Antigua, Barbuda, República Dominicana, Granadinas, entre otros)  y hasta Estados Unidos, pues la entrevistada es enfática en que a ningún país del continente le conviene que haya inestabilidad política.

“Estados Unidos ha optado por mantenerse en silencio  y no es una sorpresa porque teniendo en cuenta la trayectoria de Barack Obama, recordando el Golpe en Honduras, su estrategia consiste en no tomar un papel protagónico en resolver los problemas de los países latinoamericanos, sino que apoyar el que los propios países lleguen a una solución”.

No obstante, Purcell reconoció que a Estados Unidos no le es indiferente la situación, pues durante los últimos 100 años ha recibido petróleo de Venezuela. Sin embargo,  la dependencia petrolera del país liderado por Chávez ha mermado en los últimos años, gracias al pozo petrolero descubierto por Shell en el 2010.

Precisamente la política petrolera ha sido la causa de la discordia entre Washington y Venezuela durante los últimos 14 años. Por eso, Obama, sabiendo que el país no es uno de los escogidos de Chávez, anunció tras su reelección que en poco más de 10 años se reducirá la dependencia petrolera que en el 2008 era de 11 millones de barriles por día.

Mientras tanto en Venezuela chavistas y no chavistas siguen argumentando quién tiene la razón sobre la Constitución sin que Chávez ni siquiera envíe un tuit por su @chavecandanga como solía hacerlo antes del 10 de diciembre.

 

10 ene/amodom/terra.com

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