Juan Bosch y el oro de Pueblo Viejo

f01d0a796ff36ed7251a506fa5d21da9 (1)Por Juany Uribe

“Esa mina de oro la puso Dios en el camino de pueblo dominicano para que resolviera sus problemas económicos y le ayudara a salir de la pobreza”.
Juan Bosch.

En más de una ocasión, sobre todo en la década del 80, el profesor Juan Bosch se refirió al oro de Pueblo Viejo. En abril de 1980 planteó la necesidad de adoptar una política para nuestro oro, señalando en un discurso queÖ “el país necesita tener definida en conjunto y en detalle una política acerca de lo que debe hacerse con el oro dominicano, que es la fuente de riqueza más importante que tenemos a nuestra disposición”.

Para esa época el oro rondaba los 800 dólares la onza troy y el profesor Bosch sostenía que su Partido podía demostrar, por los estudios que habían hecho sus técnicos, que el Gobierno en ese momento presidido por Antonio Guzmá nó podía haber producido 200 millones de dólares más que los 276 que se habían recibido pero que se necesitaba, por parte del Ejecutivo, una actitud que se correspondiera con la importancia del asunto.

Más adelante, en discurso de julio del mismo año, don Juan hacía sus propuestas formales en torno al oro y la plata que se producen en el país. Y decía: “Nosotros tenemos una mina de oro que no sólo da mucho oro sino también mucha plata, pero tratamos esos dos metales, y sobre todo el oro, como si fuera una basura de la que hay que salir pronto, antes de que se pudra”. Y agregaba: “Si este país tuviera en el gobierno gente capaz de darse cuenta de lo que significa la mina de oro y plata de Pueblo Viejo de Cotuí, otro gallo estaría cantándole a los dominicanos”.

Y se preguntaba el maestro en ese mismo discurso: “¿De dónde, pues, podemos sacar dólares? Del oro y de la plata, que son por el momento los únicos minerales, de los que vendemos afuera, que le pertenecen al Estado dominicano, que es como decir al pueblo”.”

Más de treinta años han transcurrido desde que don Juan expresó sus consideraciones sobre el oro de Pueblo Viejo. Ahora es mucho más caro y para colmo, tenemos explotándolo una Barrick Gold que irrespeta a nuestro Presidente, nuestras instituciones y nuestra legislación y quiere apropiarse de esa riqueza. Recordemos a don Juan cuando decía “Hay que matar el miedo”. Y recordemos también su evocación a San Jorge, que con su espada venció al dragón. El pueblo es la espada. La Barrick Gold es el dragón.

La opiniones expresadas en este articulo son de la exclusiva responsabilidad del autor.

Facebook Comments