La cumbre Iberoamericana trae a la crisis como invitada

Los gobernantes de América Latina, España, Portugal y Andorra se darán cita los días 28 y 29 de octubre en Asunción para la Cumbre Iberoamericana, en la que la crisis económica será casi un invitado más.

EFE.- «Transformación social y desarrollo» es el lema central del encuentro, que tiene lugar en el año en que se celebra el Bicentenario de la Independencia de Paraguay y en medio de una grave crisis económica en Estados Unidos y Europa, relacionada con un alto nivel de endeudamiento, de la que por ahora América Latina se salva.

Para el Ejecutivo de Fernando Lugo, la Cumbre es una ocasión de mostrar una nueva imagen de Paraguay, un país que tuvo un inusitado crecimiento del 15 por ciento en 2010 y que es un ejemplo de la bonanza económica que viven la mayoría de los países de la región, en contrate con EE.UU. y la Unión Europea.

Se espera que alrededor de 17 jefes de Estado y de Gobierno asistan a la Cumbre de Asunción, según fuentes del Gobierno paraguayo y de la Secretaría General Iberoamericana (Segib).

La única ausencia confirmada por ahora es la de la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, pero se pueden sumar también las del colombiano Juan Manuel Santos y el salvadoreño Mauricio Funes, según fuentes diplomáticas.

Se desconoce por ahora si los presidentes Raúl Castro, de Cuba, Hugo Chávez, de Venezuela, que está en tratamiento de un cáncer, y Dilma Rouseff, de Brasil, acudirán a esta nueva cita iberoamericana, que hace la número 21.

Tampoco hay confirmación oficial de la asistencia de la mandataria argentina, Cristina Fernández, que, según todos los sondeos de opinión, este domingo revalidará su mandato presidencial en las urnas, ni de la del nicaragüense Daniel Ortega, que también busca la reelección y es favorito en los comicios de noviembre.

El presidente de Guatemala, Álvaro Cólom, que entregará el poder en enero, se despedirá de sus colegas iberoamericanos en Asunción, al igual que el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que no es candidato en las próximas elecciones en su país.

Por su parte, el presidente de Perú, Ollanta Humala, que asumió en julio pasado, debutará en una Cumbre Iberoamericana en Asunción.

Entre los participantes confirmados están también el rey de España, Juan Carlos I, y los mandatarios de Portugal, México, Bolivia, Uruguay, Chile, Honduras, Ecuador, República Dominicana, Panamá y Andorra.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, será el primero en llegar a Asunción, pues realizará una visita oficial a Paraguay los días 25 y 26, tras lo cual viajará a Montevideo con idéntico fin y luego regresará para la Cumbre.

Antes que el grueso de los gobernantes irán llegando a Asunción delegaciones de organismos internacionales como el PNUD, el BID, la OEA, la CAF o la CEPAL y asistentes a varios foros que comenzarán a inicios de la semana que viene.

En uno de esos foros se dará a conocer el Programa Iberoamericano de Alto Gobierno, cuyo objetivo es contribuir «al desarrollo de capacidades políticas e institucionales para que exista un liderazgo y una política de calidad en la región».

También se celebrarán sendos foros cívico y empresarial, este último precedido de una reunión de presidentes de patronales iberoamericanas, en el que se debatirá la gestión de riesgos, el comercio con China, el desafío de la competitividad y las reformas fiscales, y las inversiones en infraestructura aprovechando la bonanza económica, según fuentes diplomáticas consultadas por Efe.

En suma, los hombres de negocios estudiarán las «condiciones para la sostenibilidad del crecimiento de América Latina en el nuevo entorno» pues, si bien en casos como Paraguay se ha registrado un incremento real, es «claro que no se va a mantener y hay que prepararse para lo que pueda venir», dijo a Efe la agregada comercial española, Carmen García.

Para el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, la cumbre va a estar necesariamente «muy dominada» por la coyuntura actual, pues América Latina debe «moderar un poco un cierto sentimiento de complacencia» y debatir «cómo hacer para manejar los impactos negativos» que puede tener la crisis global.

La celebración de la cumbre en Paraguay ha recibido críticas de parte de la oposición al Gobierno de Lugo por el gasto que implica.

El Gobierno respondió, por boca del coordinador de la cumbre, Hugo Saguier, que «es una inversión, no un gasto» y que va a proyectar a Paraguay «no como un país mendicante, sino como una nación que puede conducir un debate actual».

Las reuniones, primero de coordinadores nacionales, luego de cancilleres y finalmente de presidentes, tendrán lugar en el Centro de Convenciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), en Luque, a 15 kilómetros del centro de Asunción.

Desde hace casi dos meses es difícil encontrar habitación libre en los hoteles de Asunción y un diario local informó hace unos días que el Ejecutivo andaba buscando casas particulares para alojar a los visitantes.

Para éstos, se suma la mala noticia de la convocatoria de una huelga de trabajadores de aeropuertos a partir del 28, que el Gobierno no descarta declarar ilegal.

Según una fuente organizadora, unos 500 periodistas se han acreditado para el evento, que tendrá como colofón el día 29 una cumbre de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) en la que Guyana traspasará la presidencia a Paraguay.

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