LA HIJA DEL PRESIDENTE

LA HIJA DEL PRESIDENTE

Miuris (Nurys) Rivas

Dominicana residente en Sevilla

 

Agobiados de los problemas y acusaciones sobre el tema relacionado con los haitianos, lo dejamos de lado y al menos en este artículo, vamos a sentirnos hogareños y hasta algo “urbanos”, aplicando el término a la vida diaria.

Nada hay más cotidiano que la vida de hogar y la familia, los hijos que colman hasta el más mínimo espacio en nuestra vida, sus estudios, futuro, su vida entera es para los padres y madres responsables, el primer compromiso.

Estamos en período vacacional y en escuelas, colegios y universidades se repiten las graduaciones, desde humildes planteles públicos, hasta colegios y universidades se manifiesta la algarabía de graduandos y familiares, unos en actos humildes casi simbólicos, otros con celebraciones más fastuosas, en fin, cada uno lo hace en la medida en que se lo permitan sus posibilidades.

El recién pasado fin de semana, los medios de comunicación se hicieron eco de una graduación especial, porque se trataba de la hija del Presidente de la República. Si señores, la hija menor de Danilo Medina se graduó de doctora en medicina en la Universidad Iberoamericana (UNIBE).

Ignoro si Ana Paula Medina Montilla, fue portadora de honores académicos, ninguna de las crónicas que leí al respecto lo decía, lo que es indudable es que el futuro de la doctora Ana Paula Medina, es diametralmente opuesto al de la mayoría de doctores egresados de universidades dominicanas.

¿Buscará trabajo Ana Paula para costearse un postgrado? Juguemos un poco al acertijo, y si acaso ella decidiera hacer lucha común con paisanos y se decidiera a tocar puertas buscando empleo para pagarse sus estudios, ¿le sería fácil encontrarlo?

Afortunada es esta joven cuyo futuro se adivina color de rosa, muy diferente al de la mayoría de estudiantes que entregando el título a unos padres igualmente orgullosos que la familia presidencial, pero en condiciones diferentes, muchas veces se ven obligados a abandonar sus sueños ante la falta de medios.

Si la hija del Presidente expresara su deseo de trabajar, no tendría que buscarlo, le lloverían ofertas, igual si decide como debe ser, continuar sus estudios especializados, no tendrá obstáculos que le impidan elegir el mejor lugar para hacerlo.

He aquí señores la enorme diferencia que existe entre seres humanos de una misma nacionalidad que se suponen con idénticos derechos a la vida, pero no es así, simplemente porque en nuestro país, las oportunidades son escasas y muy desiguales.

Aquí buscar trabajo para una hija/o con título universitario obtenido en base a coraje y sacrificios, es casi verse obligado a suplicar, sería alentador imaginar que esto acabará un día, sin embargo sin el propósito de ser pesimista aunque absolutamente realista, admito que nunca alcanzaremos ese nivel de progreso y conciencia que nos haga sentir confiados en que nuestros hijos tengan un futuro asegurado.

Con el propio Presidente Danilo, confiamos en su frase de que “haría lo que nunca se hizo”,

No es así porque cada período, el nuevo inquilino del Palacio Nacional lleva acreedores propios y son sus más cercanos allegados los que comparten esos beneficios a los cuales todos tenemos derecho.

 

Escasean las oportunidades, asistimos a diario a la quema dolorosa de unas naves cuyo humo nos persigue entre las nubes mientras volamos a buscar en otra tierra lo que en la nuestra se nos niega, de esa manera vamos convirtiéndonos en desterrados que apenas subsistimos en tierra ajena.

Felicito de corazón a la hija del Presidente, no es necesario que le augure buena suerte porque ella posee las llaves de todas las puertas, aun así  Ana Paula, deseo que el arcoíris desprenda en tu camino luces resplandecientes para que nunca te encuentres entre las sombras que muchos jóvenes dominicanos como tú, han tenido que transitar.

 

 

 

 

 

Facebook Comments