LA IMPUDIDAD COMO DIFERENCIA ENTRE IGUALES

Por Neo Carmona

En un país como el nuestro, una república bananera, como la asumía Trujillo; una caricatura, como con sobrada razón la ilustra Andrés L. Mateo, donde las instituciones y poderes del Estado institucionalmente no funcionan, es común, normal y cotidiano encontrarnos con absurdos de doble moral, miseria y falta de carácter para cumplir con el deber, como el recientemente cometido por el procurador general de la República, licenciado Francisco Domínguez Brito, con relación a la apertura de un proceso judicial en contra del senador de la provincia La Altagracia, Amable Aristy Castro, por supuestos actos dolosos cometidos a su paso por la administración de la Liga Municipal Dominicana, cuando no «encontró» fundamentos siquiera para investigar a Leonel Fernández por múltiples de esos actos a todas luces identificados.

Que ante el Ministerio Público, Amable Aristy Castro resulte factible para un proceso judicial y no así el ex presidente Leonel Fernández así como sus colaboradores, cuyas prácticas en perjuicio del pueblo, la Constitución, las leyes, las arcas públicas, las instituciones del Estado y la dignidad humana, superan en cantidades astronómicas las del “Cacique de Higuey”, es una muestra penosa de la podredumbre en la que Leonel, aunque no el único, más que todos, nos ha sumido.
Esto solo se puede explicar y concebir como el producto del deterioro de nuestras instituciones y poderes, corrompidos en su peor y máxima expresión por el hoy ex presidente Leonel Fernández.
La persecución política contra Amable es dirigida por Leonel, dueño de una corporación mafiosa que antes fue un partido decente, a la que hábilmente supo incorporar la justicia y otros inservibles poderes del Estado, para cobrarle la afrenta de apoyar a Mejía en lugar de respaldar su afán de perpetuidad en el poder y el afianzamiento de la impunidad.

Hoy que se destaca el origen humilde de Amable, quien fuera conserje y mensajero de un banco, antes, claro está, de ser político exitoso, sería bueno también destacar que antes de ser político más exitoso e impune que Amable, Leonel Fernández era un modesto profesor propietario de un carro “cepillo” que se le quedaba en cada esquina. Del mismo modo, su esposa, Margarita Cedeño era su asistente en un bufete de abogados, Félix Bautista, hoy un magnate de la construcción nacional e internacional, era un simple “coge ruedos” en su natal San Juan de la Maguana, Radhames Camacho y Alejandrina Germán no eran más que profesores de escuela públicas, Francisco Javier García era un humilde empleado.
Así podríamos detallar un largo etcétera de ex alumnos de los “círculos de estudios” cuya opulencia y prosperidad de hoy día dista mucho de su origen humilde y del trabajo honrado.

Hoy que se acusa a Amable de usar recursos de la Liga Municipal Dominicana para alzarse varias veces con la senaduría de Higüey es bueno que Domínguez Brito se pregunte y de paso, para ahorrarnos más indignación y las palabras, nos responda ¿cómo hizo Leonel para que el Estado venciera a Danilo Medina en las primarias del PLD en el año 2006?
¿Como hizo Leonel para tener el “Congreso para el “progreso” que nos gastamos, en el cual nada se discute sino que se aprueba por mandato del Comité Político del partido de gobierno? (¿El “¡Voten honorables!” de Abel Martínez, le dice algo?)
¿No fue acaso lo mismo que volvió a repetir Leonel en la pasada campaña electoral y después de las elecciones para “asegurarse” el triunfo electoral en el 2016 y la impunidad para lograrlo? ¿Cómo explica Domínguez Brito el déficit fiscal de más de 200 mil millones de pesos que ahora le quieren hacer pagar al pueblo, muy a pesar de que fue un minúsculo grupo, Leonel a la cabeza, quien lo disfrutó?
Y los sombreros de Margarita, ¿de dónde salieron? ¿Y su talento para disponer el cierre de calles adyacentes a exclusivas tiendas extranjeras para realizar sus compras de zapatos, quien lo paga?
¿Y las carteras Louis Voitton de Alejandrina Germán, pequeños regalos del Día del Maestro que los demás profesores, humildes como lo fue ella, alguna vez no pueden destinarse?
¿Y acaso Leonel no salió 70 veces del país para satisfacer su ego personal de hombre de mundos y para asuntos propios de su Fundación Global para lo que fue necesario improvisar agendas “oficiales”?
¿Y Félix Bautista no poseerá algún aparato volador, como un helicóptero o un Jet Privado, por ejemplo, impensables cuando era simple “remendero” en San Juan?
¿Cuántos Roll Royce ha traído al país Reinaldo Pared con las exoneraciones de que disfruta y con el “barrilito” que todos los meses llena de dinero?
¿A cuántos Rolex asciende su afamada colección?
¿Y qué hay de la “casita” de doña Alejandrina en Jarabacoa, tan “modesta” que no ha sido incluida por la flamante ministra en su declaración jurada de bienes?
¿Y las de Euclides Gutiérrez y otros miembros del Comité Político en Los Mogotes?
¿Y la auditoría de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, qué arrojó? ¿En qué exclusiva reunión del comité político del PLD, Otoniel Bonilla, cual mozo, la sirvió de entrada a los integrantes?
¿Dónde está la auditoría que debió hacerse al Despacho de la ex Primera Dama con complejo de Reina de Inglaterra y actual Vicepresidenta de la República?
¿Y la auditoría que debió hacerse a todos los Ministerios, al Congreso, al Poder Ejecutivo, a la JCE, y demás dependencias del Estado?
¿Cuándo se van a investigar las cuentas de Leonel, Margarita, Félix Bautista, Diandino Peña, Reinaldo Pared Pérez, Francisco Javier García, Felucho Jiménez, Euclides Gutiérrez y de todo el comité político del PLD y de todo el funcionariado gubernamental a todas luces dueños de fortunas escalofriantes no justificables con sus salarios de «servidores» públicos?

Y conste que no están todos los que son, ni está todo lo que amerita que contra estos sujetos se abran procesos judiciales.
¿Por qué se pide prisión preventiva para Amable y para los anteriores no?
Queda claro que la impunidad, como diferencia entre iguales, la proporciona la afiliación política con el partido de gobierno y la voluntad caprichosa de Leonel Fernández y sus intereses.

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