Los inmigrantes que no pueden ser expulsados de España pasan por los CIE «una y otra vez»

Los inmigrantes que no pueden ser expulsados de España pasan por los CIE «una y otra vez»

aluche-cieUn informe del Consejo Europeo de Refugiados y Exiliados denuncia que miles de extranjeros están «atrapados en un limbo» en la UE

   MADRID, 18 Ene. (EUROPA PRESS) –

   Nada en la Ley de Extranjería impide que un inmigrante en situación irregular que ya ha estado privado de libertad en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) sin que las autoridades hayan logrado expulsarle a su país de origen pueda volver a ingresar por las mismas razones, así que hay ‘inexpulsables’ que «pasan una y otra vez» por esta situación.

   Así lo explican el responsable del área jurídica de ACCEM, Francisco Rojo, y la secretaria general de CEAR, Estrella Galán, organizaciones ambas que pertenecen al Consejo Europeo de Refugiados y Exiliados (ECRE, por su siglas en inglés), que acaba de publicar un informe sobre el limbo legal que atrapa a las personas inexpulsables en suelo europeo. No pueden ser deportados, no pueden marcharse voluntariamente y no pueden regularizar su situación.

«Toda vez que una persona es detectada en situación irregular y se constata que no puede ser expulsada, no se entiende la necesidad de que sea detenida una y otra vez para que vuelva a ser internada en un CIE para que, de nuevo, no pueda ser expulsado», denuncia Rojo en declaraciones a Europa Press. «No tiene sentido que haya personas que lleguen a acumular hasta cuatro órdenes de expulsión», añade.

 

Estas personas, entretanto, viven en España en situación irregular, es decir, «no tienen acceso a sus derechos básicos», como la sanidad, ni pueden acceder al mercado laboral. «Están condenados al mercado negro y con la situación actual ya ni eso, y lo que se produce al final es una exclusión social», explica el representante de ACCEM.

Se trata, conforme apunta Galán, de «miles de personas» que se ven atrapadas en un «limbo jurídico». No se les puede deportar porque no existe convenio bilateral con el país de origen, porque la embajada del mismo no les reconoce como ciudadanos o porque no cuentan con documentación que acredite procedencia. La mayoría son migrantes económicos con el proyecto frustrado, pero también hay solicitantes de asilo cuya petición fue denegada y apátridas que no son reconocidos como tales.

Rojo afirma que el perfil es «muy variado», aunque la mayoría, como en la migración y el asilo, son hombres. Desde CEAR la experiencia es diferente, encuentran una proporción mayor de personas procedentes de países del África Subsahariana. Sí coinciden al afirmar que el principal riesgo para estas personas es la indigencia, «con la desestructuración personal y la desesperación que eso conlleva a todos los niveles», dice Galán.

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