Los inmigrantes «sin papeles» siguen en un laberinto sanitario.

1355747839_925962_1355750018_noticia_normal

El seguro de 710 euros anunciado por el Gobierno para los extranjeros aún no existe.

Los irregulares llevan seis meses excluidos del sistema normalizado.

El 62,6% de los españoles opina que los sin papeles deben ser atendidos.

 

Madrid.- Los sin papeles siguen en un laberinto sanitario. La póliza de salud que el Gobierno anunció para garantizar la atención básica a extranjeros en situación irregular no existe seis meses después de que fueran excluidos del sistema. Desde entonces, por ley, alrededor de 150.000 solo tienen derecho a la atención de urgencias, parto, posparto y pediatría. El convenio que ideó el Ministerio de Sanidad y que —aunque pagando 710 euros al año si son menores de 65 años y el doble sin son mayores— les permitiría acudir sin trabas a consultas de atención especializada o pruebas diagnósticas está paralizado. Mientras, la atención que reciben es desigual según las autonomías. Algunas, como País Vasco, Asturias o Andalucía, les asisten a pesar de la ley. Otras, como Madrid, cumplen estrictamente la exclusión.

El citado convenio fue aprobado en octubre pasado por el Consejo Interterritorial de Sanidad para dar cobertura a todo aquel que hubiera quedado fuera del sistema con la reforma sanitaria y quisiera contratarlo: los sin papeles y los rentistas que ganan más de 100.000 euros, por ejemplo. El convenio iba a regularse mediante una orden ministerial, pero finalmente se hará a través de un Real Decreto porque “garantiza más seguridad para aquellos que se acojan”, según Sanidad. Aseguran que el hecho de que País Vasco y Andalucía hayan recurrido la exclusión sanitaria al Tribunal Constitucional nada ha tenido que ver en el retraso de este capítulo del polémico peaje sanitario.

El documento está ahora a la espera del dictamen preceptivo del Consejo de Estado. Allí estudiarán su contenido y las alegaciones que hayan presentado las comunidades. Asturias, por ejemplo, a la totalidad del texto.

 

21 feb/amodom/ elpais.com
Facebook Comments