Los líderes, no nacen líderes.

 

Luis Silié CarloPor: Luis Silié Carlo
Dominicano residente en Barcelona

 

La era moderna ha traído lo que en principio de siglo se le llamó “la revolución de las masas”,  una agresiva participación de los humanos en todo tipo de actividades en el desarrollo motor de las sociedades de consumo. La sociología como ciencia que estudia el desarrollo y la estructura de la sociedad a determinado que  uno de los problemas que más influyen es el delito. Los humanos actúan bajo influencias culturales e históricas según deseos y expectativas de las diferentes sociedades en que viven.

La falta  de oportunidades, el hacinamiento, el desempleo, el enriquecimiento desmedido de algunos sectores en detrimento de grupos humanos; para mencionar algunos de los problemas que vienen de la mano con esta “revolución”. El patrón de conducta  que exhibimos, ha empeorado el drama social de nuestros pueblos. La lucha social por mantener un estatus tambalea las estructuras de nuestras  sociedades, la competencia y los conflictos son mayores que la cooperación. Los valores están distorsionados, los cambios en nuestros días son superficiales. La ética especial que se encuentran en ámbitos específicos del comportamiento de la acción humana, escasea. Vivimos bajo tensión.

¿Seremos espectadores silentes? ¿Cree usted poder aportar algo que no sea solo criticas al sistema? ¿Tiene algunas soluciones por lo menos de tras mano? ¿Es usted parte de la solución o del problema? O simplemente piensa que existe un vació de liderazgo.

Amigo lector la demanda de hombres y mujeres capacitados no es la solución. La banca, industria, política, los sectores de producción, el mercado competitivo, la cibernética; El proceso de desarrollo esta bien representado. Pero la demanda de lideres capacitados para atender la creciente necesidad de nuestros pueblos, esos dirigentes que reclamamos para dirigirnos e imitarlos dónde están. Los problemas de nuestra generación y las venideras tenemos que enfrentarlos y resolverlos. Nuestros problemas no son superficiales, son profundamente  estructurales. Todo lo que se nos presenta a la vista son reales cambios vertiginosos, vamos a mil por hora, los cambios son producidos en muy corto plazo.

Necesitamos lideres, hombres y mujeres con la visión de la perspectiva correcta del futuro, con responsabilidad, desprendimiento, anhelo de servicio, estatura moral adecuada para cubrir la demanda existente, cerremos el paso a los mediocres, oportunistas, endechadores, simuladores, farsantes, corruptos, narcisistas, monigotes, etc. Los mejores se nos han ausentado, la muerte no los ha arrebatado, busquemos liderazgo potable emergente pero ya.

¿Pero qué hacer? ¿Cómo hacerlo? Son buenas preguntas. Lo primero es contribuir a la formación de líderes en las zonas rurales y urbanas. Los partidos políticos pueden hacer su parte, el sector privado, asociaciones sin fines de lucro, las ONG, clubes sociales, toda organización organizada, todos con una meta, el desarrollo de nuestra juventud preparando estrategia como si fuéramos a una guerra. No nos hagamos los ciegos, el problema existe.

Definitivamente, los líderes se hacen, se forman, se crean. Una responsabilidad conjunta traería beneficios  tangibles a corto y mediano plazo. Con un ritmo bien planificado controlado y creativo, sin procedimientos de rutina, flexibles con flujos de ideas y sugerencias en el ámbito de las exigencias de los tiempos.  Aceptemos el reto.

Ahora bien, existe una buena reserva moral en nuestra sociedad que ha querido permanecer fuera de la administración pública, de los afanes políticos, ciudadanos con buen desarrollo personal y moral, pero ni siquiera por el bienestar del país entran. Entonces la responsabilidad recae sobre los que hacen el trabajo, aquellos semi líderes empíricos sin visión correcta, pero ellos son los que hacen el trabajo para la cúspide política del momento, haciendo de la política un negocio, un estilo de vida y de supervivencia; los favores políticos como un trabajo oportuno tiene buenos beneficios para esa clase.

Entonces hagamos el trabajo, hagamos una gran empresa de formación de líderes, lideres con criterio, preparados, con miras a un futuro establecido sobre la base de objetivos claros. Tenemos que ponernos de acuerdo, crear planes imaginativos, aceptemos el reto, estoy seguro que los resultados serán sorprendentes.

Si usted no hace nada, tampoco puede quejarse, ni criticar. Usted solo no hará el trabajo expuesto aquí, pero existen muchas manera de ayudar, sea parte de la solución. El asunto es complejo, pero no imposible. Para esto solo se necesita una sola acción, empezar. “Que no te llamen solamente a trabajos fáciles. ¡Es tan bello hacer los que otros esquivan!”.  Recuerdo siempre mi profesor en estos afanes que siempre nos decía que el líder no es el que manda, ni se impone, ni tampoco el que se beneficia, sino el que sirve a los demás.

Existe la ley de polaridad, por lo tanto no se olvide que han existido lideres que son los positivos y los no positivos, por ejemplo Simón Bolívar, Ghandi, Martin Luther King, el africano Mandela, pero del otro lado muy negativos Adolfo Hitler, Joseph Stalin; supieron guiar mucha gente, pueblos enteros pero de manera muy diferente incluso cambiando el ritmo de la historia de los pueblos. Para no olvidarlo.

 

Facebook Comments