Marcos Cross líder del PLD Europa

Marcos Cross líder del PLD Europa

DR. MANUEL MEJÍAPor Manuel Antonio Mejía.

Dominicana residente en Madrid

 “El hombre no puede cumplir su destino en la sociedad sino convierte sus ideas y sus deseos en hechos, porque sólo los hechos tienen verdadero valor en la vida social”.  [(…)]  “Sólo quien reconoce la grandeza ajena puede ser grande, y que los que discuten la gloria de otros carecen del derecho a disfrutar la propia”.

Juan Bosch.

En una investigación que durante cinco años he llevado a cabo -hablo de la investigación sobre la honorable familia de intelectuales y preclaros dominicanos; la familia Henríquez y Carvajal-, para un libro que daré a la luz dentro de poco y que a pocos matices ya estará en imprenta, me encontré con un dato importante: la sin igual labor del menor entre los diez hermanos que conformaban esta familia, me refiero al expresidente Francisco Henríquez y Carvajal, esposo de la poetisa Salomé Ureña; padre del intelectual internacional Pedro Henríquez Ureña y de uno de los principales fundadores del PRD, junto a Juan Bosch en Cuba; Cotubanamá Henríquez Ureña. Francisco es hermano de Don Fe, la altísima lumbrera nuestra, e hijo de Noel Henríquez, holandés, y Clotilde Carvajal, cubana.

Durante estos cinco años (2008 al 2013), por un consejo escrito de Juan Bosch a los escritores, encontrado en su ensayo novelado (único en el mundo de este género): “Hostos el sembrador”, empecé a reestudiar los treinta y seis volúmenes de las obras del Maestro portorriqueño intentando dar con puntos que me llevaran a los albores del trabajo realizado (aparte de unas obras cubanas estudiadas, como las de Edgar London y Floirán Escobar entre otros) para dar con las múltiples facetas políticas de el hermano menor de Federico Henríquez y Carvajal (do Fe). Y Dios me reveló el propósito: Francisco Henríquez y Carvajal, fue un político dimensionalmente proactivo.  Se ha dicho siempre de él que su intelecto era aún mayor que cualquier tamaño de cualquier situación por difícil y engorrosa que fuera.

La comunidad política dominicana entre los difíciles años de 1911 (año de la muerte del también expresidente –mocano- Mon Cáceres) a 1916 (eterno interregno de la primera ocupación norteamericana a nuestro país) según registran 190 libros –tanto de autores dominicanos como de autores estadounidenses y cubanos-  tuvo que precisar de él; de Francisco Henríquez y Carvajal, setenta y siete veces contadas; ya por conflictos en la frontera domínico-haitiana, ya por difíciles situaciones con los presidentes norteamericanos William Howard o, bien, Woodrow Wilson o, bien, Warren Harding o por demás, la comunidad económica europea en tiempos del exdictador Ulises Heureaux (Lilís), siempre resolviéndose la situación por consensos que a la citada familia sólo entre grandes lauros eternos podrá pagarle nuestro país.

Hoy por primera vez he elegido hablar de un amigo; me refiero a Don Marcos Cross Sánchez; cuyo curriculum al servicio de la comunidad dominicana en Europa todos conocemos y por ello evitaré de éste hacer total mención, sin obviar, por supuesto, los roles por los que más le conocemos: excónsul general dominicano en Madrid; Gran político, miembro del Comité Central del PLD y presidente para Europa de esta misma institución política dominicana, a la par: Diputado dominicano de Ultramar por Europa.

Dicho sea de paso debo decir que un escrito que dedico a hombre alguno debe estar sentado sobre la base de `un hacer´ o conjunto de grandes cosas realizadas que me permitan ir revaluando ciertas acciones porque soy de los que piensan que sobre todo el Creador es digno de admiración, pero las obras de los grandes hombres es también cosa de ser admirada por ser nosotros parte de Él; del Creador, por ser a imagen y semejanza suya.  Esto tómenlo, jamás como una justificación, y sí como una humilde observación.

Pues, bien, Marcos Cross, ha sido al áncora de dominicanos en Europa lo que Francisco Henríquez y Carvajal a la suya en su tiempo, tanto en Cuba como en Estados Unidos y otras naciones latinoamericanas. Marcos Llegó a España en los difíciles años noventa.  Maestro licenciado de las Ciencias Exactas aplicó el axioma al sentido de trabajar por la comunidad de su país.  “Los axiomas, explicó Demócrito, por su naturaleza de verdad, no se equivocan y guardan en sí mismos una realidad irreprochable”.

Cross entonces tuvo de nuevo razón y empezó a trabajar sin descanso por su comunidad de dominicanos establecida en el viejo continente.  Cuenta Cecilia García, hermana de quien escribe este texto, que llegó a verlo durante su tiempo de ejemplar empresario indoblegable en Madrid, sin descanso supliendo de ventas de productos su almacén para que a ningún dominicano con negocio le faltara mercancía al suplir el suyo.  Ella se inscribe en ese grupo.

Su inquietud volvió a llevarle a la política que compartió con el fenecido y siempre recordado Juan Francisco Santamaría, Carlos Peña, Frank Bencosme y el doctor Hernández, entre otros a los propósitos de fundar y dar vida al PLD en Europa, atrayéndose posteriormente manos de trabajo como las de Lucinda Ramírez, Roberto Jiménez y Santiago Rodríguez.

Y hoy el hombre de los contundentes aciertos y axiomas políticos vuelve a tener razón.  Ha logrado una de esas grandes proezas que en política sólo empiezan a ver acercarse al puerto su gran sentido cuando el ancla de los tiempos desencalla.  Marcos Cross en una justa política sin igual en la historia de Partido ha logrado unir en un mismo proyectos dos grandes inteligencias ciudadanas por el trabajo de los dominicanos en Europa: una lo es en el campo social encarnada por el Doctor Santiago Rodríguez, abogado y político exitoso.  La otra lo es en el campo institucional, en las manos y piel del Doctor Roberto Jiménez, informático dominicano con entrega a su comunidad veinticuatro horas.

Al respecto, el doctor Frank Bencosme, en la cena que sellara el triunfo de estas dos candidaturas expresó que: “Marcos Cross había sido el artífice de la mágica alianza que sólo daba como resultado el triunfo por cualquier medio en que se buscara y resolviera el cálculo”.  Y yo agrego, para terminar, las mismas palabras que emitiera Cecilia García, en la misma cena y al mismo protagonista de este artículo que escribo, cuando le dijo: “Marcos, estoy segura que esto de esta magistral alianza no te lo reveló hombre”.  Gran honor es a la familia de peledeístas en Madrid contar con su servicio

Así es, a los grandes hombres, sólo el Creador les guía.  ¡Felicidades Marcos, y gracias por permitirnos siempre contar contigo y estar confiados en las directrices inconfundibles de tu trabajo!

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